Mil soles espléndidos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Esta es la historia de millones de personas encerradas en una cárcel, el nombre de esa cárcel es Ignorancia.
Afganistán.
Retratada a través de la vida de dos mujeres.
Una historia dickensiana de miseria, violencia y humillaciones; pero también sobre la capacidad del ser humano para salir adelante en las situaciones más difíciles. El narrador intenta situarse como espectador, pero no puede evitar tomar partido en la manera de contar, descubriéndose como un escritor –y sobre todo un nativo- deseoso de que otros conozcan la cultura de la que viene y el mundo de su infancia. En esto se aleja de la novela canónica y se acerca a la oportunista, consciente de sus lectores y comprometida con darles un gusto fácil, y no es extraño que sea así, Mil soles espléndidos es lo que se suele conocer como un superventas, con todo lo que eso supone en la dirección de la narración: una estructura lineal, cinematográfica, un desarrollo bastante previsible, un tono de melodrama; esto afecta al sesgo que toma el desenlace en lo que se refiere a las motivaciones, y a los personajes –Laila especialmente- que son bastante increíbles, planos, inconsecuentes con sus caracteres.
No obstante es una historia sentida, que nos transmite todo el terror de una edad media, y que es capaz de hacernos reflexionar sobre cada una de las concesiones y de las renuncias que anulan a la mujer como persona, rehén siempre de sus ancianos y de sus hijos.
Al menos el escritor afgano Khaled Hosseini pone cara a las sombras destrozadas de los noticiarios, y rumores a la guerra tan difíciles de escuchar desde el sofá de nuestros salones.

Calificación: Literariamente mediocre, pero bien intencionado y eficaz.
Tipo de lector: Cualquiera, amantes del melodrama.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Lineal.
Personajes: Bastante previsibles.
¿Dónde puede leerse?: En el sofá, después de las noticias.


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