Bomarzo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

A rebufo del estreno de la ópera Bomarzo (1967) en el Lisner Center de Washington, compuesta por Alberto Ginastera con un libreto basado en la novela del mismo nombre del escritor Manuel Mujica Lainez, la revista argentina Intervalo, muy popular en ese momento, publicó una novela gráfica.
Las ilustraciones, de Daniel Haupt, son muy toscas; el relato ilustrado no funciona porque se basa sobre todo en los explicativos y los diálogos son superfluos, y como corresponde a lo que debió de ser un suplemento no venal, la edición –de la Editorial Columbia- es muy rudimentaria.
Y sin embargo descubrimos una pequeña joya en la condensación que Pedro M. Mazzino hizo del texto original y que es brillante, que rescata esquemáticamente la magia original de la novela; echa un velo de ambigüedad sobre las zonas más osadas, sin censurarlas, quizás para evitar el boicot que impidió estrenar la ópera en el Teatro Colón de Buenos Aires, acusada de inmoralidad, y repartiendo la narración en convenientes cuadros y capítulos que pueden hacer disfrutar a los más jóvenes de una historia demasiado extensa en su versión original, y a los lectores adultos hacerse una idea de la novela o repasar sus aventuras según la conozcan o no previamente.
Un descubrimiento sorprendente que nos lleva a desear que se rescate la idea de poner al día, en imágenes, una historia maravillosa con una recreación histórica como pocas veces se ha logrado en una novela.
Un viaje a la Italia del Renacimiento y a la vida inventada de Pier Francesco Orsini, gran señor, duque de Bomarzo.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Jóvenes, aficionados a Bomarzo.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Esquemático.
Personajes: Interesantes.
¿Dónde puede leerse?: En Bomarzo.
¿Dónde encontrarlo?: Difícil de encontrar en España, puede hacerse por internet, en alguna de las librerías argentinas afiliadas a www.iberlibro.com


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