Todos mis amigos están muertos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El que escribe localizó este pequeño cómic en una biblioteca municipal. Le resultó extraño que un libro con ese formato, con ese tipo de ilustraciones y tan delgadito estuviera colocado en la comiteca de adultos. Parecía más cosa de niños. Y no pudo contenerse, abrir el libro y echar un vistazo al interior. Por si tenía que cambiar el libro de estante, más que nada. La sorpresa fue enorme porque encontró uno de los libros que más le han hecho reír de cuantos ha leído (y eso no es poco). Risa desde la tristeza que provoca la soledad, lo inevitable, la ausencia, desde la relaciones inventadas, desde las relaciones imposibles, desde la realidad disfrazada de realidad (de otra, claro).
Jory John y Avery Monsen son los autores. Y un par de locos maravillosos. Escribir Todos mis amigos están muertos e ilustrarlo tan estupendamente bien sólo lo puede hacer alguien con un punto de genialidad.
Con este cómic se puede reír, llorar o lo que sea, en dos minutos y medio. Es el tiempo que tardé en leerlo por primera vez. Pero las reflexiones a las que te lleva son eternas. La vida, la muerte, las horas perdidas ante un ordenador jugando a la amistad, la idea de pareja, la idea de soledad, la vejez, el cambio.
Todos mis amigos están muertos debería ser el regalo obligatorio en cumpleaños, santos, tanatorios y fiestas navideñas. Fantástico, divertido y conmovedor.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lectura: Rápida. Cada vez que se abre el libro es una distinta.
Tipo de lector: Cualquiera que sepa reírse de la mierda que es este mundo.
Argumento: Esto es lo que hay.
Personajes: La humanidad. Los animalitos. Todo, todo, todo.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier lugar del mundo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Regalar un libro siempre viene bien. Si no le gusta te lo lees tú mismo.


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