oct 29 2012

La puerta de los infiernos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En 1880, el escultor Augusto Rodin comenzó la creación de una de sus obras más inquietantes, creación que prolongaría hasta la muerte: la Puerta del Infierno. Es una alegoría del amor y la condena, una obsesiva visión de pesadilla que hoy podemos ver en los jardines del museo Rodin de París. Sus premisas son numerosas: la puerta como lugar de paso a lo desconocido, la existencia de una entrada al Averno que atravesaron Orfeo, Eneas, Teseo, o Ulises; el Inferno de Dante.
La existencia del Infierno como espacio físico, mental y moral.
Laurent Gaudé traslada las mismas reflexiones a la Italia meridional, ambientando su novela en el presente con un acierto notable, utilizando un estilo cercano y contundente de frases cortas, demostrando un extraordinario manejo literario de las emociones humanas.
Es una novela excelente, porque los mimbres de su trenzado son perfectos: una escritura evocadora y precisa, personajes poderosos y reales, y una trama sencilla pero ingeniosa. Todo gira en torno a un tema que es antiguo como la razón humana. Es una mirada innovadora sobre un molde clásico -heroico- con ecos y con fuerza de tragedia antigua.
Participa –con mesura- del thriller, de la novela de acción y la cuestión social, del realismo y de lo fantástico.
Es lo cotidiano disgregado en tragedia. La vida convertida en Infierno y el Infierno revisitado.
La puerta de los infiernos es una pequeña obra maestra, porque adquiere un tono de aventura mayor, trascendente; de novela de aprendizaje, en una búsqueda de las verdades esenciales que atormentan al hombre.
Atrapa al lector que se ve obligado a devorarla de un tirón inevitable.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Cautivante y magnética.
Argumento: Extraordinario.
Personajes: Fuertes.
¿Dónde puede leerse?: En los jardines del museo Rodin de París.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.machadolibros.com


oct 28 2012

La civilización del espectáculo

Artículo escrito por: Laura Kvaternik

Así que… eso es todo, ¿eh? Llámenme ingenua, pero desde luego creí que un maestro como Vargas Llosa tendría algo más interesante e importante (casi determinante) que decir después de recibir el Nobel de Literatura en 2010.
Les recomiendo que no cometan el mismo error que yo. Y si tienen ganas de un discursito en mi opinión demasiado conservador, además de repetitivo y catastrofista, vayan ustedes a cualquier bar e inicien una charla con un anciano de los que echan allí las horas. Será igual de poco fructífero pero, al menos, se divertirán un poco más porque tendrán la posibilidad de responder y replicar.
El escritor, que acumula ya una larga experiencia en el mundo del ensayo, nos presenta aquí la idea de que la democratización de la cultura llevada a cabo en las sociedades más desarrolladas, en pro de valores indiscutibles como la igualdad y la justicia, ha acarreado consigo inesperadas y deleznables consecuencias que ponen en peligro el sentido que tradicionalmente se le ha dado a dicho término. La democratización de las sociedades ha puesto en tela de juicio todo tipo de orden en cualquier ámbito de nuestra vida y ha convertido la natural tendencia humana a la diversión en valor supremo único, situando a la cultura a sus pies y servicio.
Valoro positivamente esta teoría, que considero bastante acertada y bien encaminada al comienzo del libro, y por eso mismo critico las formas con las que se trata posteriormente. Falta profundización y hasta un cierto orden, una estructura simple y clara que vertebre las intenciones que Vargas Llosa perseguía con este análisis de nuestra sociedad. Y, sin duda alguna, faltan la fe y la valentía necesarias para arrojar algo de luz sobre el futuro, para proponer soluciones o al menos exponer una idea acerca del lugar al nos encaminamos si seguimos en esta dirección.

Calificación: Prescindible, nada esclarecedor.
Tipo de lectura: Tirando a sosa.
Tipo de lector: Con mucho tiempo libre y ganas de reflexionar un poco (pero no mucho).
Argumento: Nuestra sociedad se va a pique porque únicamente perseguimos la diversión. Y, por si eso fuera poco, la cultura desaparece porque ya sólo la utilizamos para entretenernos.
Personajes: Todos los habitantes de los países desarrollados.
¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca o en cualquier otro lugar sin distracciones, o sucumbirás a ellas.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


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oct 25 2012

Viena

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Éste 2012, Viena celebra el ciento cincuenta aniversario del nacimiento de Gustav Klimt con exposiciones especiales y es buen momento para visitar la ciudad.
Y el Traveler que Condé Nast le dedicó es una buena opción para dejarse guiar por ella porque está muy bien planteada, estructurada en ejes temáticos que la hacen singularmente atractiva y que abarcan todo cuanto se puede desear en capítulos interesantes: recorridos musicales, la Escuela Española de Equitación, los grandes palacios y las colecciones imperiales, museos y tabernas.
Es especialmente interesante, para los aficionados y los estudiosos de la arquitectura, un recorrido por los más importantes edificios públicos y privados que se erigieron bajo las premisas de la Secesión y los movimientos racionalistas de principios del siglo XX en el centro y en la periferia de Viena, un recorrido detallado e imposible de encontrar en otra guía convencional.
Como en todas las Traveler, se da mucha importancia a las direcciones: restaurantes, compras, recomendaciones de alojamientos exclusivos, anticuarios y mercadillos, todas muy bien seleccionadas; alguna puede haberse quedado obsoleta porque no se actualizan siempre -ni todas- las ediciones, pero Viena es bastante fiel a los clásicos.
Las fotografías están singularmente cuidadas y solo echamos de menos un buen plano, porque los zonales que acompañan los artículos son muy esquemáticos, insuficientes.
Sobra la publicidad, que se entiende por el formato de revista y explica el bajo precio.
Ideal para hojear en un parque o una terraza.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Viajeros.
Tipo de lectura: Entretenida y curiosa.
¿Dónde puede leerse?: En la terraza de la Palmerhaus del Burggarten.
¿Dónde encontrarlo?: Normalmente se encuentran los números atrasados en www.deviaje.com


oct 24 2012

Los secretos de roma

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Debería de haber un libro como este para cada ciudad del mundo.
Una obra en la que leer sea dejarse llevar por el espíritu de una urbe y por la historia de sus rincones, un retrato de las ciudades que siguen ahí, superpuestas como las capas arqueológicas, como los detritus dejados por las antiguas civilizaciones, con sus cultos herméticos, sus crímenes oscuros y las venganzas horribles llevadas a cabo en cada guerra.
Corrado Augias articula cada capítulo en torno a un tema interesante del que después deserta, se va por las ramas y divaga en incesantes historias entrelazadas para regresar después a rematarlo, y de su mano recuperamos momentos olvidados, personajes interesantes que vuelven a vivir para nosotros en una calle, en un jardín, bajo un pórtico.
Huellas.
Lugares que nunca volveremos a mirar de la misma manera, y otros desconocidos a los que iremos en peregrinación para rememorar momentos trágicos o heroicos.
La matanza de las Fosas Ardeantinas ejecutada por las nazis, los sucesos del guetto a lo largo del tiempo, el urbanismo fascista, el crimen pasional de la via Puccini y sus repercusiones. Seguimos los pasos romanos de Lucrezia Borgia, Miguel Ángel y Caravaggio, también los de los Cenci, novelados por Stendhal; la valentía de los defensores de la República Romana de 1849 y la muerte de Julio Cesar, rodeada de inquietantes presagios; el glamour de Cinecittà.
Todo ello en Roma, La Eterna, la ciudad de los papas paganos y de los césares deificados, de grandes obras de arte y enormes destrucciones, del barro y de la púrpura, contado por uno de sus orgullosos habitantes, excelente cronista, hábil escritor, capaz de despertar nuestro interés en cada párrafo en un trabajo de investigación pero también de descartes.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy amena.
Argumentos: Variados.
Personajes: Muy interesantes.
¿Dónde puede leerse?: En Roma pero también fuera de ella.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.machadolibros.net


oct 22 2012

Fotografiar del natural

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

A la par que Cátedra u otras editoriales, hace más de una década que Gustavo Gili lleva editando esta colección de ensayos fotográficos de las cuales éste, de uno de los principales cameraman de la MAGNUM, Henri Cartier-Bresson, destaca por los consejos a neófitos y su visión artística del asunto. Y es que la fotografía, esa hermana pequeña y gruñona del periodismo que no llegó a ser considerada más que un arte menor, requiere además de ciertas destrezas manuales y técnicas y de una sensibilidad para los encuadres, que en ocasiones resulta difícil vislumbrar si es o no comparable a la pintura.
El autor es consciente de que captar el instante como lo hizo Monet requiere de talento, por lo que opta a la hora de aconsejar al personal sobre la realización de un trabajo serio por el distanciamiento y la humildad. Fotógrafo de viajes y de esencias, nos confiesa estar contento por ser conocido debido a una foto en la que no aparece, y es que esa debe ser la máxima inspiración aún hoy, la invisibilidad, tarea que se hace más reclamable en un mundo masificado de imágenes, textos y vídeos.
En tiempos donde declararse fotógrafo, aunque sea aficionado o amateur, parece un despropósito de por sí (pronto los chicles de menta traerán cámara incorporada, si no al tiempo), el lector aficionado a observar encontrará en este ensayo el rigor y la falta de recetas preestablecidas necesarias.
Tampoco es este un manual del oficio, si no más bien de lo que no debe ser el oficio de fotógrafo; sus premisas son sencillas o simples y el don de la oportunidad tampoco es sólo condición sine qua non para concebir desde material fotosensible químico o eléctrico ese instante decisivo o simplemente algo que se deje ver.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la fotografía o estudiosos.
Tipo de lectura: Diáfana.
Argumento: Lo inaprensible en fotografía.
Personajes: Aparecen colegas y amigos dispares como André Breton, Robert Capa o Jean Renoir.
Donde leerlo: Caminando desde la Gare D’Orsay al Museo de Arte Moderno parisino.


oct 16 2012

Carta a un joven novelista

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Utilizando su gran bagaje como lector, el Premio Nobel peruano, Mario Vargas Llosa, dirige estas cartas a un amigo imaginario para escribir su propio curso de creación literaria en doce lecciones; al igual que han hecho escritores de renombre como Stephen King o Patricia Highsmith. Aquí se reflexiona con bastante acierto, no tanto sobre lo que supone ser escritor, sino sobre el oficio de escribir novelas, los vicios comunes y qué hay de invención y qué de realidad en las visiones que muchos de ellos proyectan o subvierten desde su subconsciente.
Qué es el narrador y para qué sirve, el trabajo con el espacio y el tiempo y otras tantas cuestiones son analizadas aquí con el rigor mortis de un escalpelista, sabiendo que es mucho más agradable leer por placer que diseccionar novelas. La vida de un escritor, se nos sugiere, es más la de alguien dependiente de sus deseos que el que goza como lector de la vida, obligado más el primero a poblar sus ficciones y a la reescritura continua en torno a las pocas reglas que existen.
Es curioso que siempre se enseña cómo no se debe escribir incluso antes de hacerlo, lo que no incurre en contradicción con el propio proceso; sobre este dilema, Vargas Llosa nos habla de quienes tratan de imitar a García Márquez o Borges con desigual fortuna y de cómo William Burroughs, escritor con el que no simpatiza, tiene en su libro Yonqui una especie de tabla evangelizadora de lo que supone ser escribidor.
Dejar de escribir no es dejar de leer, y en el gozo viene muchas veces la penitencia.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Creadores literarios, o en vías de.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Menos técnico de lo que pudiera parecer.
¿Dónde leerlo?: En cualquier parte.


oct 13 2012

Trainspotting

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

El título de esta novela, que se llevó al cine con acierto, hace referencia al hecho de esperar la vida pasar desde las vías de un tren. Los personajes son supervivientes escoceses que, como sabemos, están enganchados a la heroína; de amigos y colegas que pasan por un proceso degenerativo que lleva a más de uno a morir enfermo. La idea del comportamiento incorregible hacia la maldad y su tratamiento debe mucho a La naranja mecánica y el clímax típicamente británico nos hace remontarnos en cuanto a su génesis a la más conocida y celebrada novela de Stevenson.
Se roza el patetismo y se trabaja una idea de la muerte que iguala a caídos por el terrorismo con estos desagradables seres capaces de cualquier cosa por conseguir sus dosis, se drogaron un día por placer y no pueden dejar de hacerlo. Son David, Sick Boy o Mark, aunque también hay mujeres que abusan del buen tipo que deja el caballo para matar de impotencia psíquica a sus novios actuales y por venir.
Juega con la dislocación espacio-temporal. Por otro lado cuesta entrar en la atmósfera en un principio, siendo su desenlace oportuno, claro y brillantemente lúcido. Basado en hechos reales, el libro cuenta con decenas de criaturas, algunas de las cuales aparecen y se pierden. Diario, narrador omnisciente, diálogo casi teatral y narrador pegado a la acción nos sugieren una apertura de miras sin la que hubiera sido más fácil contar más con menos.
El protagonista, por tanto, más que Sick Boy, es la heroína, su rito y el tráfico de voces y pululaciones que a este modo de vida circundan, agradeciendo no sólo la rica mezcolanza de géneros, sino también la adopción de un punto de vista diferente que pierde fuelle si se ve anteriormente el filme, lo que suele ser un error común en estos casos.

Calificación: Brutal, más incluso que la película.
Tipo de lector: Dispuesto a ver lo peor de cada cual.
Tipo de lectura: Subyugante.
Argumento: Por todos conocido.
Personajes: Novelescos.
¿Dónde leerla?: En una cafetería de la Golden Mile de Edimburgo.


oct 12 2012

Lo que Maisie sabía

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Perteneciente a la última etapa de James, quizás la más compleja y sabia a la vez que prolífica, la edición de El cuenco de plata de esta maravillosa obra es impagable; de ella han hablado grandes como Ezra Pound y Jorge Luis Borges, y es que la densidad en las elucubraciones de un narrador que parece que se ha colado por casualidad y que inconsecuentemente sabe más de lo que Maisie imagina, ha dado y dará para volcar sobre el papel ríos de tinta.
Norteamericano y buen conocedor de lo que se hacía en Gran Bretaña, ese país por el que jamás diremos con la boca llena que Europa es vieja, Henry James juega con las expectativas del lector y lo convierte en un sesgo más de su narración; ¿a quién va dirigida esta novela? A todos y a ninguno; a los que observan demasiado y actúan otro poco; es decir, a los que viven sabiendo que dones y prejuicios quizás sean la misma cosa. En tiempos donde el pensamiento y la cultura a la vez se masifican en cantidad y menguan en calidad, recibir este libro es toda una bendición, a mitad de camino entre la inquietante verosimilitud de Otra vuelta de tuerca y la necesidad de vehicular lo sentimental como en Washington Square.
Es esta también novela de campiña y flema y a la hora de tratarla desde el género de terror, vemos cómo una niña que empieza pivotando entre padrastros egoístas e institutrices desalmadas que son un castillo de naipes psicológicos a salvar. Eso empieza siendo Maisie, para convertirse en algo más que un elemento dramático, una niña de carne y hueso.

Calificación: Prodigiosa.
Tipo de lector: Dispuesto a todo.
Tipo de lectura: Rica, exhuberante.
Argumento: De cómo la lluvia fina vital que a todos nos cala aparece en la mente de una niña.
Personajes: De gran interés.
¿Dónde leerla?: Despaciosamente en casa.