sep 12 2012

Libro del cielo y del infierno

Artículo escrito por: Augusto Prieto

De la misma manera que el hombre creó a dios a su imagen y semejanza, también creó un Cielo a la medida de sus aspiraciones de gloria, y un Infierno adecuado a su soberana maldad.
(Para los negros de Benín el Infierno estaba en el mar: desde el mar arribaban a Benín los navíos de los negreros)
Los escritores argentinos Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares recogieron una selección de fragmentos, procedentes de todas las literaturas, que componen una interesante cartografía de ambos espacios y una muestra de hasta dónde puede llegar la imaginación humana.
Gran parte de ellos provienen de escritos considerados sagrados por las distintas religiones, de sus catecismos y sus interpretaciones; otros en cambio son obra de escritores o de filósofos.
Algunas son descripciones serias y concienzudas, pero las hay creadas desde la mordacidad y lo contradictorio.
Así en el paraíso del Valhalla se combate eternamente;  en el naraka, refiere la baronesa de Servus, el voluptuoso es arrojado a los brazos de una estatua de mujer, enrojecida en el fuego; y en el Ulises de C. G. Jung, el Diablo atormenta a los réprobos haciéndoles esperar.
Las leyes del Cielo y el Infierno de Silvina Ocampo son –sin embargo- versátiles; y tan inquietantes son los infiernos imaginados por Emmanuel Swedemborg, como astutos los análisis de Gibbon sobre el asunto.
El libro del Cielo y del Infierno es un libro de citas (algunos paraísos son una casa de citas) y un divertimento.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Curioso.
Tipo de lectura: Entretenida.
¿Dónde puede leerse?: En el Cielo, o en el Infierno, claro; que habrá tiempo.
¿Dónde encontrarlo?: en tu librería habitual o en www.libreriamendez.com


sep 11 2012

La noche del aguacero

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Lúdica y de declarado temple costumbrista, es esta una novela divertida por lo disparatado de ciertas situaciones. La mitad del dúo Gomaespuma es además capaz de dar pinceladas precisas sobre un ambiente, el de las tabernas flamencas de antaño y de siempre, que lindan con lo surreal y patafísico de una forma más que correcta. Su afición por Juanito Valderrama y Enrique Morente le lleva a convertirlos en fantasma y homenajeado por gracia divina de sus composiciones. Eso y el sur, esa Andalucía ennegrecida y corajuda, también nos es mostrada a pesar de que el bar que cierra sus puertas por las traiciones y desmanes de don Miguel esté en el centro de un Madrid decadente, donde las fundas de las guitarras sirven para guardar las monedas que permiten ir tirando y los ceniceros tienen la marca de Cinzano borrada de tanto aplastar cigarrillos sobre ella.
Cuando además uno se encuentra con esa ligereza y frescura, que entra tan bien para estos calores como la manzanilla, uno agradece el intento y la labor realizada.
De Despeñaperros al foro, pasando antes por Córdoba, Granada o Sevilla, sin ser estos escenarios más que sugeridos, en ella se habla de amores y desencuentros, de embrujos y galanterías, de algo que es como un cuento y que sin embargo se parece demasiado a la vida, explotando una vía surreal que va de la sátira al dibujo preciso y sostenido, algo que al autor no se le da nada mal, gracias sobre todo al diálogo cómico y distendido que va más allá del chiste.
Ignoramos si el Mirabrás realmente llegó a existir, pero se vive su presencia y desaparición con la alegría y la melancolía propias que da el paso del tiempo, soñando que las criaturas que lo poblaban en algún momento no fueron tan golfos como aquí se les pinta, cosa que nunca fue así.

Calificación: Divertido.
Tipo de lectura: Desenfadada.
Tipo de lector: Aficionado a mirar lo español como algo cutre.
Argumento: La desaparición, a pesar del empeño de los personajes, de un lugar emblemático y necesario en sus vidas.
Personajes: Estupendos.
¿Dónde leerlo?: Lejos de un Starbucks.


sep 8 2012

Cuentos humorísticos y sentimentales

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

La vida de Hans Christian Andersen, danés de origen,  poco tiene que ver con estos cuentos populares que aportaron un incentivo a la lectura a los más jóvenes durante el siglo XIX, y es que el inventor de El soldadito de plomo o La princesa y el guisante, a pesar de ser subvencionado en su carrera como escritor y viajante, murió sólo y amargado en lo que fue el fin de una vida prolífica y exitosa.
En sus ideas, algunas de ellas inconclusas en el drama y donde abunda la personificación de objetos variopintos y la descripción exhaustiva, probablemente se fijarían otros escritores, como aquí en España, Emilia Pardo Bazán.
Lo primero en que nos fijamos es en la capacidad no tanto para humanizar objetos como para convertir a los personajes en meros envoltorios preñados de acción y moraleja; una acción a veces reiterativa (Pedro el afortunado) para marcar finales hoy predecibles y otras mil veces subvertidas por lo ingenuo de la propuesta (El patito feo).
Susceptibles de ser subvertidos a sentidos más hondos y satíricos unos, siempre requieren de un esfuerzo en la trama no tanto para ser seguidos como para imaginarlos. Faroles que sienten, diversos juguetes, animales que cobran vida,… ; todo ello de forma artificiosa, inexacta y fallida, nos hace ver que es más recomendable utilizar la televisión para educar a niños que leerles un cuento antes de dormir, traspasando la buena fé con la que quizás antes se leían.
Querámoslo o no los tiempos han cambiado y tiene poco sentido, en parte también por el mundo cargado de inmediatez en que vivimos, hacerse demasiado eco de este libro, al menos desde la edición de Edimat.

Calificación: Demasiado ingenuo.
Tipo de lector: Con él los niños descubrían el mundo, hoy ya nacen sabiendo latín.
Tipo de lectura: Pesada.
Argumento: Plúmbeos.
Personajes: Arquetipos de supuesta bondad/maldad, sabiduría/ignorancia.
¿Dónde leerlo?: Cerca de una chimenea.


sep 5 2012

Los muertos no se tocan, nene

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Rafael Azcona, conocido por ser el guionista de obras maestras del cine español de la mano de Berlanga y Bardem entre otros, en una época de posguerra que burlaba como podía la censura, la obra retrata sobre un fresco conocido por el provincianismo de su querido y natal Logroño, una fábula irreverente, llena de humor negro y con mimbres de iniciática por obra y gracia de Fabianito, poeta que suma sílabas de versos para reconvertirlos en de arte mayor y que compagina el amor platónico con una chica de su edad con sus frecuentes masturbaciones pensando en tía Abelarda.
La novela, como la película firmada por José Luis García Sánchez, mayormente dialogada, resulta ser una crítica feroz de lo que suponía y supone cualquier óbito por más que el fallecimiento se dé en alguien ya casi centenario; se critica a las familias que se visten de lo que no son o fingen con teatralidad lo que son, los cotillas que dan palmaditas en la espalda sin saber, el servicio de pompas fúnebres y su implacabilidad (tienen que tener lista la esquela antes del último suspiro),…
Todo ello mezclando juventud y vejez y haciendo ver por un lado que el final, tan presente en la edad adulta, no es más que parte del principio si lo ve un chaval de quince años con una libreta llena de paroxismos y contratiempos y que no está dispuesto a ser avasallado a las primeras de cambio.
Rafael Azcona, a quién también debemos en libro El repelente niño Vicente, sabía de sobra lo que es un buen personaje. Es una pena que en ocasiones se dejase llevar por lo fácil y tentador de determinadas situaciones. En cualquier caso hay genios a los que se les perdona todo.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Familiarizado con el humor negro, pero también con el costumbrismo.
Tipo de lectura: Simpática.
Argumento: El velorio de una eminencia de Logroño y los escarceos de su nieto.
Personajes: Bien trazados.
¿Dónde leerlo?: Junto al féretro de Juan Luis Galiardo, uno de sus últimos actores fetiche.


sep 3 2012

Te dejo es jódete al revés

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Para cualquier lector, un libro tiene un momento reservado único y especial. Si hoy no puedes con Faulkner ya llegará el día que te lo tragues sin pestañear. ¿Cuántos muchachos renuncian a El Quijote durante su época escolar? Bueno, este es un mal ejemplo, porque, a pesar de lo que dicen unos y otros, son pocos los que encuentran huecos para la obra de Cervantes. Si alguien asegura haber leído El Quijote no se fíe de él. El caso es que los libros deben llegar en el momento justo. De no ser así, la lectura se atasca y no hay forma; o, lo que es peor, uno se traga una buena novela pensando que es una castaña pilonga.
Del mismo modo, cada autor tiene reservada la novela justa. Salinger no hubiera escrito nunca jamás Guerra y Paz. Esto tiene su cara amable (un buen autor encuentra la escritura y narra lo que la literatura necesita de él) y su cara espantosa (Sánchez Dragó no para de escribir por si hay suerte; pero nada, ni para él ni para el resto que sigue aguantando mecha con esos textos que presenta).
Purificación García, Señorita Puri en internet, ha encontrado su libro y, lo que es más importante, su público. Ha escrito una novela divertida, fácil de leer; ha dibujado un personaje muy vital que transita el universo de la narración con seguridad, acercando la vista a los lugares que le interesan y resultan ser comunes y fáciles de reconocer para los lectores; ha sabido utilizar un lenguaje acertado para conseguir lo que yo creo que es su gran objetivo: divertir al lector, divertirse ella y explicarse las cosas desde el lugar en el que más cómodas se sienten (autora y personaje). Porque este no es un libro que tienda a la profundidad (salvo en uno de sus últimos capítulos que, por cierto, no está nada mal) ni a utilizar recursos pomposos ni a servir de escaparate de ideas nunca vistas. Afortunadamente para los lectores, el interés es claro de principio a fin. Si hubiera sido de otra forma, si la autora se hubiera animado con algún alarde por el camino, la novela hubiera perdido toda la gracia.
Todo esto se convierte en un pequeño problema a medida que avanza la narración. Por una parte, se acumulan más tópicos de los que serían necesarios y, por otra, la autora comete alguna injerencia. Pero en un libro con esta vocación esto es un problema menor.
Un libro estupendo para pasar el rato, para disfrutar de un personaje sin pliegues, que narra sus peripecias sin buscar sorpresas baratas. Un libro estupendo para disfrutar de una forma de hacer literatura transparente. No todo tiene que ser Faulkner. No todo tiene que ser Cervantes. Además, casi nadie los lee. Digan lo que digan

Calificación: Muy, muy divertido.
Tipo de lectura: Más que agradable.
Tipo de lector: Creo que no podría excluir a nadie.
Personajes: Bien dibujados. No pierdan de vista a Simona.
Argumento: El mundo según Puri.
¿Dónde puede leerse?: Sobre una de esas cintas en las que ponemos los yogures antes de que nos cobren un IVA despiadado.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


sep 2 2012

Primer amor y otros pesares

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Harold Brodkey es un escritor excelente. Este libro de relatos es una muestra de ello. Suman nueve narraciones espléndidas que recuerdan a J. D. Salinger por su estructura, por lo que dice escondiendo la esencia del mensaje, por una forma de escribir aparentemente sencilla aunque difícil de entender en su justa medida (colosal y más que profunda).
Los textos hablan de una generación de jóvenes americanos. De la que vivió durante los años cuarenta y cincuenta. De la que pareció ser incapaz de comprender un entorno hostil que les moldeaba y frente al que poco podían o querían hacer. Están repletos de personajes que desde su superficialidad dejan entrever al lector unas consciencias complejas que luchan contra sí mismas. Son personajes bien estructurados; personajes que desarrollan una coherencia difícil de conseguir. Desde la primera línea de cada relato las almas de Brodkey se manejan con naturalidad, con una solvencia que arrastra al lector sin remedio. Muchos de ellos son narradores aunque es el narrador no identificado el que más juego da a la literatura de este autor. En ambos casos, es necesario que el lector se involucre sin dejarse atrás su propio criterio para que lo importante de lo narrado salga a la luz.
El relato que da nombre al libro, Primer amor y otros pesares, es especialmente perturbador. Tal vez es el texto que mejor resume la escritura del autor. Aunque el más brillante es La pelea; relato en el que la amistad es el tema tratado con maestría.
Un libro muy recomendable de un autor al que casi nadie conoce.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Perturbadora; toda una experiencia.
Tipo de lector: El que quiera involucrarse.
Argumento: La generación que no pudo entender el mundo y, sin embargo, sobrevivió.
Personajes: Espléndidos.
¿Dónde puede leerse?: Mejor en un lugar que invite a reflexionar.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Tendrás que encargarlo. Lo editó Anagrama en la colección Panorama de Narrativas. Es el número 149.