Green Manor

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Green Manor es un cómic muy francés, muy belga, muy bueno.
Los dibujos de Denís Bodart son perfeccionistas, cuidadosos hasta con el detalle más insignificante. El texto de Fabien Vehlmann es sintético, busca lo implícito, la economía necesaria para que trazo y lenguaje se complementen sin dificultad. Y el color que presenta Scarlett, Étienne Simon y el propio Bodart es precioso.
Green Manor es un conjunto de 16 historietas que bucean en el mundo del crimen. Asesinatos, crímenes de cualquier tipo, la búsqueda del peor fondo humano. El contraste, también, de las clases altas y más desfavorecidas, haciendo entender que cualquiera de nosotros es un asesino en potencia.
La lectura de este cómic es amena y mueve la mente del lector desde la primera viñeta de cada historieta. Nunca se sabe si la prueba que se plantea es lo que parece, si el personaje es culpable, encubre o no tiene nada que ver con la fechoría narrada.
Además, la presentación de la obra por parte del editor Ricardo Esteban es digna de un cómic de esta categoría.
Casar el crimen más monstruoso con la elegancia, el lujo y el dinero no es fácil. Hay que tener cuidado con las zonas tópicas que eso deja muy cerca. En este cómic, sin embargo, todo parece fluir sin problemas. La tensión narrativa de todas sus partes es muy homogénea.
Sin duda un descubrimiento para los amantes de este género literario.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Muy agradable.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Argumento: Todo crimen debería revestirse de cierta elegancia.
¿Dónde puede leerse?: A las puertas de un club de élite.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


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