Viaje a Italia

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Entre 1786 y 1788, Goethe atravesó Italia, mantuvo estancias en Venecia, Nápoles y Palermo, recorrió Sicilia y se demoró largamente en Roma que en ese momento era la capital universal del arte y de la cultura.
En esos años el escritor alemán estaba en la plenitud de su vida, y este viaje supuso la revisión de algunas de sus obras y cierto retorno al clasicismo.
Con el título de Viaje a Italia se publicaron sus anotaciones en diarios, y cartas que demuestran las impresiones de ese gran intelectual del Norte al encontrarse, en el Sur, con el Sol, el Arte y la Belleza. Con la Vida.
Destaca como buen observador, sabio humilde, interesado por la Historia Natural, apasionado por conocer las técnicas de la pintura. Hay reflexiones, casi pequeños ensayos, sobre arquitectura, pintura, música, teatro y costumbrismo que demuestran perspicacia y penetración en sus juicios de valor.
Pero sobre todo, Goethe quiere aprender, hacerse con un bagaje emocional y de conocimiento que le acompañe toda la vida.
El Viaje a Italia está impregnado de la alegría meridional y ofrece en algunos momentos una mirada íntima.
Destacan por su interés documental las crónicas, los encuentros con otros personajes, el impacto producido por ciertas obras de arte, y en este sentido, son especialmente vívidas tanto la descripción de los desordenados carnavales romanos, como la visión dantesca de Mesina, asolada por un seísmo.
Envidiable es, para cualquier escritor, esa capacidad de síntesis en la impresión de los paisajes, la precisa descripción de las ciudades, y la elegancia en la narración de las anécdotas.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Agradable.
¿Dónde puede leerse?: En un Viaje por Italia.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual de viaje, como www.orixa.com


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