Éramos unos niños

Artículo escrito por: Laura Kvaternik

Éramos unos niños es un viaje al pasado de la mano de la grandísima y polifacética artista estadounidense Patti Smith. Nadie mejor que ella para trasladarnos a las calles del Nueva York más
vibrante y creativo de todos los tiempos: el de la década de los setenta.
La cantante narra en estas páginas cómo huyó a la Gran Manzana, persiguiendo ese salvavidas espiritual que el arte constituía para ella. Y lo encontró, como también encontró al eterno compañero en que se convertiría para ella el también artista Robert Mapplethorpe.
Éramos unos niños es eso: una enciclopedia artística por cuyas páginas se pasean, como lo hicieron por el Hotel Chelsea, artistas de la talla de Bob Dylan y Sam Shepard, Andy Warhol y Allen Ginsberg; pero, también, es un libro de memorias, un diario personal que gira en torno a la amistad que Smith y Mapplethorpe forjaron desde 1967 y que no terminaría hasta la muerte de éste en 1989. Me atrevo a decir que la novela hubiera merecido la pena de haberse centrado en sólo una de sus dos facetas, pero al combinarlas Patti Smith nos deleita con una verdadera obra de arte.

Calificación: Muy bueno. Interesante.
Tipo de lectura: Fácil y rápida.
Tipo de lector: Cualquiera. Especialmente amantes del arte contextualizado en el Nueva York de los setenta.
Argumento: La vida de dos apasionados (y apasionantes) artistas narrada desde la perspectiva de su mágica relación personal. Todo ello ambientado en el Nueva York de los setenta.
Personajes: Reales e interesantísimos. Enamorados del arte, guiados por la pasión y acompañados por las drogas.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier sitio. En un avión, rumbo a Nueva York, podría incluso servir de guía de viaje.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Yo recomendaría buscarlo en versión original, bajo el título Just kids.


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