Mikaël

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Don´t ask, don´t tell.
Durante siglos -incluso hoy en muchos países y en determinados ambientes sociales- la cuestión homosexual se ha mantenido oculta tras un muro de silencio. Callar para sobrevivir. No preguntar lo que no se quiere oír. Porque lo que no se nombra no existe.
Así, para expresar una gran historia de amor, el escritor danés Herman Bang decidió contar sin contar.
Escrita en 1904, Mikaël es, en palabras de Alberto Mira, una de las novelas pioneras de la experiencia homosexual. Quizá por vez primera se utiliza como tema principal, en una novela, la relación entre dos hombres cuya plenitud evidente está en la cabeza del lector.
Una relación desigual, para la que Bang utiliza la obra artística como cifra, en la que están a partes iguales Pigmalión y el Edipo freudiano.
Situada en el ambiente artístico y burgués del París del mil novecientos, Mikaël es un retrato de lo imposible: vivir establecido en la sociedad burguesa incumpliendo sus normas -al tiempo que se reclaman-, vencer a la juventud triunfante y al desamor, compaginar la creación artística -plena, sincera- con los brillos mundanos y la riqueza.
La historia del prestigioso pintor Claude Zoret es antigua como la humanidad y se repite cada día, pero muy pocas veces se ha contado con todos sus matices.
El aliento de la novela es contenido, cercano al naturalismo, aunque no pueda evitar ciertos detalles decadentes que le vienen bien a la ambientación.
Mikaël inspiró la primera película de temática homosexual de la Historia –Vingarne, de Mauritz Stiller (1916)- sueca y muda, perdida en su mayor parte.
La editorial Egales acaba de publicar la novela en castellano.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sutil.
Argumento: Trágico.
Personajes: Simbólicos.
¿Dónde puede leerse?: En París, en el jardín de las Tullerías.
¿Dónde encontrarlo?: En www.libreriaberkana.com


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