Tratado sobre la tolerancia

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Abunda y ahonda este pequeño texto en el caso del asesinato de un padre de familia que fue condenado sin que nadie lo supiera por sus ideas religiosas cercanas al luteranismo alemán; con una estructura que incluye la literatura epistolar como mecanismo de casi ficción que hace a las víctimas (su familia) posibles creyentes de que la muerte fue por suicidio, se incluye más adelante el texto jurídico correspondiente a los motivos expuestos por defensa y acusación, para finalmente hacer u alegato trufado de citas bíblicas a favor de la tolerancia. Estamos en el XVI-XVII y la Iglesia ya está desfasada.
Leer este tratado hoy en día probablemente le hace a uno más intolerante, si cabe. No busque el lector más que el esclarecimiento de un caso sangrante y para el que no sólo no hay solución, si no que muchos se reirán de este Calas por ojos del filósofo, pues la intención de denuncia primigenia termina siendo un acto de nadar y guardar la ropa, de tal forma que este problema sólo se solucionaría mediante la hipocresía.
Declararse, por ejemplo hoy, budista podría tener los mismos peligros, sobre todo si el interfecto hace un mínimo intercambio de bienes y servicios en aras de sobrevivir. El individuo moderno (y el antiguo) ha de ser proactivo y lo que indigna desde fuera, enorgullece desde dentro.
Todo ello viene a redundar en el hecho de que el autor con su discurso y selección de citas probablemente esté siendo cuánto menos irónico en sus planteamientos y siente las bases según las cuales, el catolicismo se convierte en otro más de los muchos bienes y servicios a consumir.

Calificación: Lúcida y, por tanto, contradictoria.
Tipo de lector: Acostumbrado a manejar ideas.
Tipo de lectura: Flemática.
Argumento: El señor Calas y la  libertad religiosa.
Personajes: Ante todo, individuos.
¿Dónde leerlo?: No tan lejos de unos grandes almacenes.


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