may 17 2012

El hombre que vino del cielo

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este es un tebeo que encierra una buena historia y una buena técnica narrativa.
La historia habla de un astronauta que regresa a la tierra. Su país ha dejado de serlo. Se ha convertido en los siete estados capitales (superbia, avaritia, eira, gula, perezia, invidia, luxuria). Ada, la mujer a la que ama, tampoco está. En realidad, casi nada está. El protagonista Yuri recorrerá en compañía de quien le rescató cada uno de los territorios intentando que su regreso sirva para algo.
La técnica se hace fuerte con el tratamiento que el autor, Infame & Co. , hace de la gama de grises. Las continuas modificaciones y rupturas espacio temporales se explican con esos tonos que corresponden a situaciones concretas y, en el caso del tiempo pasado, a la claridad con que ese recuerdo se hace presente. Creo y espero. Porque siendo así el cómic gana mucho.
Por otra parte, podría parecer que la trama tenga una alta dosis moralizante. No lo creo. Es más la reconstrucción que hace Yuri de sí mismo, en solitario y a través de la presencia de Ada en el recuerdo, lo que importa. Desde el prisma del lector es así.
El hombre que vino del cielo reposa sobre un dibujo muy correcto. Pero, sobre todo, aparece en un formato poco utilizado y que el autor maneja con gracia. Por ejemplo, cuando utiliza una de las páginas cuadradas (ese es el formato) para dividir una sola imagen en nueve viñetas. Con ello la imagen toma fuerza y las ideas con ella.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Muy agradable. Exigente aunque no lo parezca en principio.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos. Los jóvenes con este libro en la mano y alguien que les explique si es necesario son candidatos a leer cómic por mucho tiempo.
Argumento: El regreso imposible a lo que fue.
¿Dónde puede leerse? En la terraza, mirando al cielo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


may 15 2012

100 mitos de la ciencia

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

¿Es usted de los que piensa que los rayos nunca caen dos veces en el mismo lugar? ¿Su hijo nació un poco antes porque la luna llena adelantó la cosa? ¿Se bebe un par de cervecitas para que la resaca sea más llevadera? ¿Ha intentado aprender un idioma mientras dormía a pierna suelta? ¿Le alivia que su hijo suspenda matemáticas porque Einstein también las suspendía?
Si la respuesta a estas preguntas ha sido afirmativa, debería leer 100 mitos de la ciencia. Este es un libro firmado por Daniel Closa i Autet que trata de explicar el origen de algunas ideas absurdas que se hicieron un hueco entre todos nosotros y, sobre todo, que trata de demolerlas definitivamente.
El autor no utiliza, para ello, un discurso técnico e imposible de entender, ni fórmulas matemáticas. Utiliza, en muchos casos, el sentido común desde donde construye cien explicaciones divertidas y, muchas veces, inquietantes. Digo inquietantes porque es sorprendente que seamos capaces de vivir instalados en mentiras que forman parte de la esperanza que el ser humano tiene agarrada como si fuera un salvavidas. Que no flota, claro.
El libro se divide, como no podría ser de otra forma, en cien pequeños capítulos que no superan las dos páginas. Por esta razón puede ser leído por partes sin que se pierda nada por el camino.
Si quiere olvidar ese mito (al menos saber que es eso, un mito) que dice que en el espacio no hay gravedad, ese otro que afirma que los elefantes van a morir a un cementerio enorme y secreto de elefantes o el que afirma que el virus del SIDA se fabricó en un laboratorio humano, lean este libro. Es muy divertido. Si tienen hijos con una mínima vocación científica regálenselo. Y si algún conocido les lleva dando el coñazo toda la vida con estas cosas, hagan fotocopias y déjenlas en su buzón de forma anónima.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Tipo de lector: Cualquiera que quiera asumir sus errores.
¿Dónde puede leerse?: En soledad para poder llorar la ignorancia propia.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


may 13 2012

El hijo de Brian Jones

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Saludada en su conjunto como ópera pop en tanto se muestra trufada de referencias y personajes variopintos, la nueva novela de Jesús Ferrero, resulta ambiciosa en su planteamiento: Julián, el hijo del jardinero del bajista de los Rolling Stones, quiere rastrear la memoria de éste viajando a un Nueva York crepuscular y enloquecida, llena de seres atormentados y huérfanos que buscan redimirse desde una nostalgia que, por otro lado, resulta deliciosa.
Como en otras novelas de su autor, el planteamiento empieza queriendo configurar un proyecto bien distinto, pero ya se sabe que la vida es esa cosa que sucede mientras hacemos otros planes, por lo que el lector conjetura según avanza o retrocede cómo fue la muerte del mítico músico, que aunque no protagonista, sí resulta modelo en tanto que padre.
Se desarrolla a través de una cosmovisión propia, una manera a la vez trágica y cómica de entender la historia, a veces dislocada, utilizando el escenario mentado como lugar especialmente desclasado, atrayente y destructivo.
Al igual que a Brian Jones le marca la lectura de Hemingway y sus viajes a África, su hijo Alexis resulta si cabe más puro que todo eso en su afición por Flash Gordon, nace con problemas mentales seguramente derivados del abuso de las drogas por parte de sus progenitores y se cría con Gloria y Verónica, su tía y abuela, casualidad ficcional con el personaje de Julián que viaja allí también para hacerse su amigo.
Ganadora del XIII Premio Fernando Quiñones de Novela, reconocemos en ella una voluntad de homenaje a los grandes de la literatura, que empieza siendo irónica, fresca y graciosa y termina por desmitificar los 60 de una forma demoledora.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Rastreador de historias distintas, aún a sabiendas de que será el propio lector quién las acabe o complemente.
Tipo de lectura: Ágil.
Argumento: Julián y Alexis, dos espectros en la noche o quizás sólo dos víctimas.
Personajes: Muy bien perfilados, incluso hay un taxista puertorriqueño que es algo más que atmósfera.
¿Dónde leerlo?: En el River Café.
¿Dónde comprarlo?: En tu librería habitual.


may 12 2012

La desgracia de ser mujer

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Rosa Regás es una mujer que siempre ha defendido unos derechos que quedaron perdidos ya en las cavernas. Los derechos de igualdad entre hombres y mujeres.
En La desgracia de ser mujer aborda con cierta profundidad (no trata de ser este un trabajo de investigación profunda sino una reflexión cercana) los orígenes del problema y la situación actual. Señala a los hombres (a casi todos) como causa directa del problema, pero, también, a las mujeres (muchas) que asumen un papel injusto y absurdo; bien por miedo, bien por falta de recursos o bien por agarrarse a un bienestar que creen no poder conseguir de otra forma. Señala, como siempre ha hecho, a las religiones y sus iglesias como parte fundamental del entramado que impide a las mujeres jugat el papel que le corresponde.
Echa un vistazo a los modelos de amor, a los puestos de trabajo que ocupa la mujer, a su función dentro de la sociedad. Y lo hace con entusiasmo, con rigor y buena capacidad comunicadora. Por supuesto, no falta el obligado capítulo sobre la violencia de género que tanto debería avergonzar a cualquier individuo.
Es verdad que todo lo que dice en estas 117 páginas (bien podrían ser 60 puesto que la caja utilizada y el tipo de letra extienden el número de páginas innecesariamente) está leído antes, debatido mucho y sin resolver. Por ello, la imjportancia del libro es la de ser recordatorio, la de remover conciencias que acostumbradas a vivir algo como natural, van dejando en el olvido algunos problemas muy importantes.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Muy amable y fácil.
Tipo de lector: Estas cosas deberían leerlas todo el mundo.
¿Dónde puede leerse?: En algún lugar en el que se pueda reflexionar.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.


may 8 2012

Luchadoras

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Que las diferencias entre hombres y mujeres es un hecho cierto es sabido por todos. Que, además, esas diferencias se convierten en violencia doméstica e incluso en violencia social, más o menos, consentida, es algo evidente.
Ciudad Juarez es una ciudad mexicana fronteriza con Estados Unidos. Desde 1993, allí, han desaparecido, han sido asesinadas o maltratadas de forma brutal, más de mil mujeres. Y no parece que exista una solución con la que detener semejante desastre.
Peggy Adams publicó en 2007 el cómic Luchadoras que aborda este asunto. Lo hace con un dibujo muy sencillo lejano a la perfección. No la busca. Un acierto cuando se trata de denunciar algo atroz y que tiene poco de bello. Los textos son breves y tajantes aunque más que suficientes para conseguir lo que busca: remover conciencias.
Tal vez lo mejor de este tebeo es ese terreno tangencial al problema que, curiosamente, lo es aún siendo el fondo fundamental en el que nos movemos desde hace siglos. Es decir, los asesinatos y violaciones y la violencia de género es lo que denuncia el libro de forma expresa y aparente. Eso es lo que causa conmoción en cualquier ser humano con un mínimo de decencia, pero el problema es que la desigualdad existe y hay razones para que se produzca, razones que hemos asumido como naturales aun siendo esperpénticas.
Peggy Adams denuncia todo y muestra que la violencia no es el camino. Ni siquiera para acabar con este desatino.
Cuenta la historia de Alma, una mujer de Ciudad Juarez, camarera y madre. Su marido es un salvaje que ejerce de macho; su hermana se pliega a las exigencias del hombre por el hecho de vivir en su casa. Alma vive el maltrato. Conoce a un turista que le promete una vida mejor. Es cuando elige el camino más difícil pensando que será menos infeliz. Y todo se convierte en un auténtico desastre.
Este es un cómic duro aunque no estaría mal que todos nos asomáramos a sus páginas para ser más conscientes del problema sin solución que millones de mujeres viven a diario. Al fin y al cabo, el mundo es lo que es aunque lo disfracemos de maravilla.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil aunque conmovedora.
Tipo de lector: Cualquiera.
Argumento: Las espirales no tienen fin.
¿Dónde puede leerse?: Aunque el problema que se narra puede parecer de carácter local es universal. Así que en cualquier sitio.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


may 7 2012

El amante de Lady Chatterley

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Hunt Emerson adapta la novela de D. H. Lawrence para convertirla en un cómic. Lo hace desde el territorio de la prohibición de este texto durante treinta años, desde el encausamiento de la obra promovida por el Acta de Publicaciones Obscenas, desde la cantidad de disparates que se han dicho sobre ella. Y logra un cómic muy divertido, transgresor y satírico.
La lectura es sesgada ya que el autor no busca reproducir con exactitud lo que dice el texto original. Más bien intenta responder al puritanismo y, sobre todo, a las lecturas erróneas que se han hecho. No obstante, sin ser fiel, se acerca mucho a lo que podría ser la trama. Eso sí, lleno de detalles que en la novela no están escritos, pero están. Sugeridos siempre cuando el lector sabe comprender la psicología de los personajes.
El dibujo se acerca a la caricatura y se llena de detalles que elevan cada línea de diálogo un par de escalones por encima de lo literal. Un guardabosques brutal que visto a través de los ojos de la protagonista se convierte en un galán. Un marido completamente torturado y absurdo (antes y después de la guerra). Lady Chatterley desbocada ante un mundo nuevo que le hace sentir viva. Una sociedad hipócrita y terrible con la mujer.
Es patente que el autor procede del campo underground. Por su ingenio, por su falta de buenos modales al tratar a un tipo de lector, por su forma de ver esa parte ridícula del ser humano que no le permite ser feliz.
Este cómic es de esos que, los que tienen como un tabú el sexo, debe estar siempre a mano en la mesilla de noche. Más que nada como aviso a las lecturas obtusas de grandes obras de la literatura que esconden mucho más que lo que algunos son capaces de ver.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera aunque le va muy bien a curas, puritanos y gente así.
Tipo de lectura: Ligera. Pero cuidado; el cómic también hay que saber leerlo.
Argumento: El de la novela, pero más disparatado.
¿Dónde puede leerse?: En un bosque, claro.
¿Dónde puede comprarse?: Tiene unos añitos. Así que en librerías de lance. La opción de ir a la biblioteca pública es muy buena.


may 6 2012

El amante de lady Chatterley

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Aunque pueda chocarle el comentario a quienes no hayan tenido la oportunidad de leerla y la conozcan de referencias, El amante de Lady Chatterley es una novela con un profundo mensaje moral y social; su autor, D. H. Lawrence creó unos personajes determinados y los enmarcó en un paisaje muy concreto -que sabemos que conocía porque es el de su infancia- con la voluntad palmaria de que la sociedad de su tiempo se cuestionara a sí misma, evaluase sus valores y analizase su desarrollo.
El presunto erotismo que no es tal, el escándalo que provocó su publicación en 1927 por la manera en la que describe una relación sexual, con crudeza y sin prejuicios, no pueden ni deben empañar unas reflexiones que hoy, con casi un siglo de distancia, siguen siendo válidas sobre la deriva de la sociedad mecanicista hacia la deshumanización, en la que las masas viven anestesiadas por las migajas del capitalismo; la desaparición paulatina del espacio agrario, la hipocresía burguesa frente a la libertad sexual, la lucha de clases y la búsqueda de un regreso a la inocencia que se sabe imposible.
El enfoque es pesimista y cruel, profundamente desesperanzado respecto de la raza humana; es el que tiene Oliver Mellor, el guardabosque, El amante de Lady Chatterley.
Lawrence no es muy sutil –más bien se niega a serlo- y nos descubre las cartas antes de tiempo, aunque es capaz de crear con acierto un ambiente de frustración, en el que nada puede ser perfecto ni completo: residencias señoriales acosadas por la fealdad de los pueblos mineros, días radiantes estropeados por la lluvia, orgasmos desacompasados, flores que se marchitan.
La novela no resuelve la relación de Constance Chatterley porque tampoco lo pretende, solo deja una puerta entornada sobre un futuro mejor.
Antes de terminar hay un viaje y unos intercambios de cartas que son un despliegue pirotécnico después de muchas páginas de desesperanza, miedo y desolación.
La publicación de El amante de Lady Chatterley estuvo prohibida durante más de treinta años porque los tribunales la consideraron pornográfica, en el Reino Unido y en Australia, en Canadá como en Japón, en la India y en los Estados Unidos; después, D. H. Lawrence ha sido criticado por su manera de acercarse a la sexualidad femenina, se ha considerado desacertada su investigación sobre la psicología de la mujer y se le ha tachado de machista; una lectura atenta evidencia infinidad de matices que impiden al lector ser categórico en sus juicios.

Calificación: Espléndida.
Tipo de lector: Agazapado y algo cotilla.
Tipo de lectura: Inquietante.
Argumento: Intenso.
Personajes: Riquísimos en matices.
¿Dónde puede leerse?: En la campiña inglesa un día de lluvia.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual, o por ejemplo en www.libreriamendez.net


may 5 2012

El señor de las moscas

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primera novela de William Golding, que sólo con el paso del tiempo adquirió renombre, dadas las múltiples interpretaciones que la fábula trajeron y llevaron. Distópica también, más hace algunos años que ahora, se cuentan las desventuras de casi una treintena de personajes, la mayoría niños, en una isla deshabitada. Sin grandes peripecias literarias, pero con solvencia en la utilización de metáforas, entre los personajes destacan Ralph, Jack y Piggy, así como el adulto en torno al que pivotan los más bajos instintos, no en balde se leyó también en clave educativa, haciendo ver lo que pasaría si no cuidábamos debidamente de nuestros mayores.
Con más puntos en común con el J. D. Salinger de su famosa novela El guardián entre el centeno que con Conrad, el autor realiza un sugestivo juego de resonancias y campo semántico en torno a una caracola con la que se empieza escuchando el mullido ruido del mar, llegando a través de ella a la violencia. Descubrimos así que las miradas de los niños no están tan desprovistas de falta de candidez y crueldad; ver cómo de sus acciones como personajes se va de lo salvaje a lo monstruoso es todo un paso.
Los niños tiene la edad de ser moldeados por la naturaleza, la caza y la supervivencia; a la vez que cierto compañerismo entre ellos, el lector es partícipe de la muerte de cerdos, jabalíes y del abandono a su suerte del jefe de otros visitantes.
La lectura más cómoda hoy quizás sea la de libro de aventuras, pero ¿cuál no lo es?, en cualquier caso uno no tiene por más que creer en la fuerza de las imágenes y dejarse llevar por un placer que también entronca con Jack London.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aventurero.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Sobre la rigidez y la relajación de costumbres en un entorno inhóspito.
Personajes: Locos y cuerdos.
¿Dónde leerlo?: En mitad de la selva.