Lisboa

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como decía mi abuela en el momento de salir a la calle, mientras echaba mano del guardapolvo, el paraguas con mango de pedrería, los  guantes, el sombrero, las gafas de sol y el bolso Kelly de Hermès: por no salir sin nada de casa.
La guía visual de Lisboa de El País Aguilar es lo mismo: por no salir sin nada de casa.
Sirve -claro- porque llevas de todo: un esquema de los transportes, callejero al que no cuesta acostumbrarse, propuestas para recorridos y paseos en la ciudad y los alrededores, y una lista con hoteles, bares y restaurantes, además de las visitas más destacadas.
Pero transmite la sensación de que se edita para salir del paso, sin esfuerzo ni entusiasmo, confiando en que los planos alzados de barrios y monumentos basten por sí solos para venderla.
La información de cada cosa es la mínima posible y la guía se queda corta. Y nos deja con la sensación de que un formato que funciona bien en los grandes destinos urbanos (Londres, París, Roma) podía haber variado, para la capital portuguesa, en algo con un poco más de enjundia y mejor trabajado.
Porque barata no es.
Con más Historia, música, gastronomía, cultura; más calidad en la información sobre las visitas, y –sobre todo- un poco más de elaboración en los recorridos y los paseos. Alguna ruta temática (la Baixa pombalina, pavimentos, azulejos), algo que nos acerque al alma de una ciudad muy espiritual, en la que los que cuentan cosas son los balcones, un rincón, la luz matizada, el sonido de los tranvías o de la melodía de un fado, la gradación de una cuesta, un jardín con camelias…
Pero vale para preparar un viaje y para conocer Lisboa.

Calificación: Regular
Tipo de lector: Cualquiera
¿Dónde puede leerse?: En el avión
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería de viajes, como www.deviaje.com


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