abr 30 2012

Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Manejamos la edición de Akal Bolsillo, traducido el texto por López de Letona, y ya advertimos que no es la más recomendable, pero en fin. Moderna y rompedora para el siglo XVIII en que fue escrita e inspirada tanto en el Quijote de Cervantes como en la filosofía positivista de Locke, Tristram Shandy es una reflexión y un paso hacia delante, un empezar a cuestionarse lo arraigado como tradicional en literatura; se lee con placer y flema, sabiendo calibrar debidamente la belleza de un inadaptado narrador y narratario, que hace lo que le place en sus observaciones y pasos vitales, pero al que por otro lado le cuesta tanto la complacencia. Hay duques e historias de amor, diserciones sobre los humores del cuerpo y la mente, sobre nudos marineros, narices, bigotes; cuentos en espacios cerrados al mar y donde una escalera que no termina de recorrerse vaticina la mejor magdalena de Proust, es decir, aquella que sugiere la misma pereza que fruición, la misma egolatría, esta vez inglesa, canalizada hacia lo ácido e irónico, lo pudibundo y reseco.
Apenas se sabe si Trim nace y ya tiene un alma que todo lo orquesta y mira a un padre depresivo y su tío Toby, obsesionado por ofrecer progenie a una familia devastada por asteriscos que simbolizan los renglones torcidos del mundo. Porque aquí se cuestiona con simplicidad y ante lo que precisa ser encontrado. Si es verdad que la complejidad a veces provoca cierto estupor, uno no tiene por menos
que reír a mandíbula batiente sólo con la forma en que el padre y su tío se montan en sus rocines, quizás porque éstos simbolicen unos molinos de viento que a pesar de que se eviten a toda costa, no por ello dejan de existir.
Calificación: Maravillosa.
Tipo de lectura: Paciente, compleja.
Tipo de lector: Aficionado a los clásicos.
Argumento: Las acciones ¿pesan más que las palabras, o viceversa?.
Personajes: Bien.
¿Dónde leerlo?: Cerca de una tienda londinense de trajes de caballería, si es que existen.


abr 29 2012

Contra la imaginación

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El mismo autor define en la última página de éste libro lo que es, un borrador de manifiesto y en ese sentido me parece un poco indecente que en tal cualidad de borrador lo someta a los lectores.
Porque Contra la imaginación es un texto un poco panfletario que plantea un debate inexistente, y que a falta de una definición sobre lo que Christophe Donner entiende por imaginación y de una defensa coherente de la realidad a la que sitúa como antagonista, se queda en algo descompuesto, fragmentario, con pretensión de brillantez transgresora pero en el que no podemos evitar, al final de cada capítulo, la sensación de que ni el mismo autor sabe lo que está diciendo.
Porque parte de sus afirmaciones no son más que opiniones personales, que no avala con ningún razonamiento, y se pone agresivo en la defensa de su exposición, gratuitamente. Lo notamos un poco resentido contra Pennac y Deleuze, y desesperado ante la utilización de la tercera persona.
Se supone que lo de Donner es una crítica de la transformación de la realidad que –según él- la imaginación produce en la novela, privando a esa realidad de sus raíces literarias.
Así que para demostrarlo va saltando de una cosa a otra, sin profundidad ni excesivo ingenio, poniendo ejemplos literarios que podrían servir para lo que intenta demostrar y también para todo lo contrario.
Y se queda tan tranquilo.
Cayendo uno por uno en todos los errores que censura.

Calificación: Petulante.
Tipo de lector: Aburrido.
Tipo de lectura: Vacía de contenido .
¿Dónde puede leerse?: En La Mancha, debajo de los molinos de viento.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.uniliber.com


abr 28 2012

Chump Change

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Calderilla es lo que queda después de terminar el primer poema que gusta, sobre todo si como Bruno Dante, alcohólico y vendedor profesional se encuentra con que el autor de Pregúntale al polvo está decrépito en un hospital y además es tu padre. Y es que al alter ego de Dan Fante le pasa lo mismo que a Joe Hill con Stephen King, pero sin pasta, y es por ello más que alcohólico o vendedor u honesto, un tipo si cabe más autodestructivo que traga series de HBO y trata de escribir poesía, los tiempos no dan para más.
Si bien en John Fante todo se podría excusar con el ataque de unos cangrejos en la playa, hoy sabemos por su hijo Dan, que no tener trabajo supone la más completa y absoluta psicosis; inútil luchar contra ella más que escribiendo, oficio tan incompatible con las ventas y el telemárketing que dan las lentejas. Diez años de paro en la cuna del capitalismo mediático le dan para enrollarse con una
tartamuda con más dignidad que él y discutir con su hermano Fab, un conocedor del agresivo establishment esta vez criticado con saña a través de los típicos manuales de autoayuda norteamericanos.
Ni e.e.Cummings, ni Hemingway ni Bukowski sacan ya a nadie del atolladero, todo se ha metabolizado en chump change y es que el valor de las letras escritas sobre un papel, como todo, se devalúa. Los llamados editores independientes han de estar dispuestos a perder dinero a mansalva, pues sus productos no tienen visibilidad; existe un sentimiento de orfandad que hace que el escritor se plantee
su primer poema lejos de la pesada sombra e Ferlinguetti, rey de los malditos del realismo sucio.
Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Demoledora.
Tipo de lector: Aficionado a historias sobre escritores.
Argumento: La escritura como moneda de cambio.
Personajes: Bien perfilados.
¿Dónde leerlo?: En LA.


abr 26 2012

Antología de Mingote

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Aprovechando su desaparición, el diario ABC adjunta a la compra del periódico dominical, este libro con sus viñetas, que son historias, que son reflexiones sobre lo cotidiano en el sentido más amplio de la palabra. Culto e ingenioso, Antonio Mingote empieza a dibujar y a escribir como producto del espíritu irreverente de La Codorniz, una revista que hizo de la consigna silogística caja es a cajón,
lo que cogín es a x, su fórmula más protestona y satírica; eran tiempos difíciles para muchos donde Tono o Mihura hacían esas travesuras tan deliciosas como generosas en torno a lo actual y atemporal del españolito de a pié.
El libro combina viñetas y chistes más intelectuales con otros más ideológicos en que deja ver gran riesgo en temas tan controvertidos como el de la banda terrorista ETA, gracias a los cuales empatizó con gran cantidad de coetáneos como Alfonso Ussía y Jaime Campmany, con los que compartía tribuna y momentos de relajo y disfrute en los cafés de Madrid.
De dibujo sencillo y en ocasiones rozando el esquematismo que da la prisa, el autor estaba más curtido en el oficio de tomar el pulso a la calle de lo que en principio y por este tomo, pudiera parecer; trabajador del humor incansable, sus viñetas para el periódico valen más en este sentido que en el puramente artístico, y quizás esto sea debido a que era un factótum que se trabajaba muy bien los
guiones antes de ejecutar y sabía a su vez improvisar, mostrando la suficiente espontaneidad como para que el acabado tuviese no sólo gracia, sino sentido crítico.
Calificación: Interesante, se agradecería mayor amplitud en cuanto a cantidad.
Tipo de lector: Fans de Mingote y del humor negro en clave blanca.
Tipo de lectura: Rápida y a la vez reflexiva.
Argumento: Esa cosa tan rara llamada España.
Personajes: De hoy y de siempre.
¿Dónde leerlo?: En la estación de Metro de Retiro, cuyas paredes son todo un homenaje.


abr 24 2012

La habitación amarilla

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Hablar de un libro de poemas es, siempre delicado. Más que nada porque, generalmente, el que lo hace no sabe si habla del poemario o de él mismo. Muchos artículos críticos o reseñas intentan explicar lo que no se puede. Creo que fue Juan Carlos Suñén, hace ya muchos años, quien me dijo que un poema explicado era un poema muerto. Algo con lo que estuve de acuerdo desde el primer momento.
Y hablar de un libro de poemas firmado por este autor es, además, un verdadero reto. Juan Carlos Suñén es un poeta mayor; posiblemente, de entre los que están vivos, uno de los tres o cuatro mejores de habla hispana. Al mismo tiempo, su literatura es difícil, rebosa tonos excesivos para los que se acercan a la poesía por primera vez; para los que ya cuentan con cierta experiencia lectora también aunque la cosa es más llevadera. Pero, claro, estamos hablando de poesía y eso significa experimentación con el lenguaje, la construcción de un universo en el que el personaje va creciendo con cada sílaba, el uso de las palabras exactas. Las concesiones de cara a la galería están de más. Nada dicho en un buen verso puede decirse de otro modo distinto.
La habitación amarilla es el último poemario de este autor madrileño. Cierra con él la trilogía que encabezaba El viaje de todos y tuvo continuidad con La misma mitad. Una obra excelente que habla de las aristas que la realidad presenta para un poeta; una realidad que se crea dejando claro lo que es: casi todo eso que los otros no alcanzan a ver más lo que llamamos realidad. En este libro de poemas se construye, además, al hombre que se alza sobre sus propias cenizas (las pasadas, las de ahora y las que serán), las que quedaron al ser padre, amante, amigo, observador; las que quedaron al dejar de ser él mismo en otros. La realidad se dibuja con los trazos del ser, del deseo, de la ausencia, del no ser, del amor o la venganza; para colocar en el centro a un narrador que quiere ser la propia humanidad.
La poesía no puede explicarse aunque sí puede entregarse a modo de recomendación. Este es un fragmento que creo servirá para animar a los posibles lectores:

La habitación amarilla dispone sus muchos libros entre
los ventanales insistentemente revisitados por la brisa
arrugada de la desilusión, pone oído a la noche y deja
de echar de menos al pobre como a la madre. Lo que
cierra ninguno lo abre. Lo que abre ninguno lo ve.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Reposada, exigente.
Tipo de lector: El que tenga ganas de comprobar hasta donde se puede llegar con el lenguaje.
¿Dónde puede leerse?: En El Bierzo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 23 2012

La jungla

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La jungla es una adaptación al cómic de la obra homónima de Upton Sinclair. El encargado de realizar este trabajo ha sido Peter Kuper que consigue unos textos sencillos y precisos que son fieles al sentido del texto original. Y los acompaña de unos dibujos descarnados, duros y, a la vez, expresión clara de lo que el relato dice. Dibujos muy característicos de este autor.
Jurgis Rudkus es un inmigrante que busca la oportunidad en el país que promete tener opciones a todo el que se deja caer por allí. Estados Unidos es el escenario. Deja atrás un mundo que con el tiempo le parecerá idílico. El campo, los animales vivos, las casas convertidas en hogares. Se encuentra con hormigón, trabajos precarios, injusticia social y pobreza. Por supuesto, los animales con los que tiene contacto están muertos. Trabajará envasando carne de todo tipo. Incluida la putrefacta. La industria capitalista lo devora todo. A él, a su familia. Lo único que queda a salvo es la idea de salir adelante sea al precio que sea.
La novela de Sinclair se integra claramente en lo que se conoce como socialismo literario de principio de siglo. Y este cómic se asienta con solidez en ese mismo territorio un siglo después. Las ideas que podrían haber pasado a ser anacrónicas se alzan modernas, actuales.
El cómic es duro, tanto en su concepto como en su trazo. A pesar de la amplia gama de colores, cada viñeta se muestra lúgubre, extravagantemente dolorosa. Contrastes de colores, de muertes, de ideas, de miserias.
Este es un cómic atractivo que nos trae de regreso los problemas de un tiempo histórico que podría ser muy parecido al que vivimos hoy. Es un cómic más que recomendable.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Inquietante, impactante.
Tipo de lector: Amante del cómic.
Argumento: El trabajador siempre tiene las de perder en la sociedad capitalista.
¿Dónde puede leerse?: Lejos de una industria cárnica.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 22 2012

Un buen hombre

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este es un tebeo que intenta salirse de lo ya contado, que busca un punto de vista distinto para indagar en algo que ya se ha hecho muchas veces. Y lo hace de forma irregular. Es verdad que el guión de Javier Cosnava logra una continuidad consistente y que el dibujo de los distintos artistas intenta adaptarse a la zona narrativa que les toca, pero no deja de ser algo viejo lo que se narra. La repetición es mala compañera de la literatura si no se consigue un verdadero anclaje original.
Ciudad Jardín es una urbanización situada muy cerca de un campo de concentración alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Mauthausen (Austria). Es un lugar construido por esclavos españoles en su mayoría. Y Un buen hombre es una historia que trata de resumir la crueldad, el fanatismo y la injusticia que se cometió allí, en un lugar en el que la propaganda nazi había ordenado la conciencia humana. Algo tan terrible como conocido.
Salvo el primero de los relatos (notable en su factura, posiblemente un pequeño homenaje a Maus) todo parece que se planifica en una dirección que hace del tebeo algo previsible y, por tanto, falto de interés.
No es que sea un mal cómic. No es que sea un tostón. No es que la planificación del trabajo sea mala. El problema es que el asunto que trata de abordar ya está muy seco. Son tantas las obras que lo han hecho que, difícilmente, nadie sepa tocar ya una tecla acertada.
Los dibujantes Dani Acuña, Toni CarbósCarlos del RincónSofía EspinosaBernardo Muñoz,Javier Fernández BarrancoAlfonso ZapicoJuan Bernardo Muñoz SerranoFernando N. BaldóJavier Navarro BarrenoRubén del Rincón, son los encargados de aportar los matices a un guión solvente. Tratan de hacerlo adecuando dibujo y guión aunque no con el mismo acierto. Es esto lo que provoca que el lector se vea fuera de la narración y tenga que colocarse de nuevo. Algo incómodo y que no aporta gran cosa a la historia.

Calificación: Uno más.
Tipo de lectura: Algo incómoda por los cambios de tono innecesarios.
Tipo de lector: Aficionados al cómic. Lo bueno de este tebeo es comprobar que entre los diferentes trabajos, se pueden encontrar cosas interesantes.
Argumento: La miseria humana.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar.
¿¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 18 2012

El chico, el efebo en las artes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Este es un libro sobre la belleza masculina, un estudio de la iconografía del adolescente en las artes.
Germaine Greer demuestra ser buena observadora para el análisis iconográfico, conocedora del aparato mitológico que sustenta la imaginería clásica, intuitiva para la selección de las obras, y acertada en la elección de los temas: la mirada femenina, el chico soldado, el chico como objeto de deseo; o chicos para todo, en donde se centra en la función de los pajes en la vida cotidiana de las clases acomodadas y de ahí su presencia en la pintura áulica.
Como es un estudio serio, cabría exigir un poco más de rigor en la selección –centrarse en el muchacho- y puesto que el planteamiento es global, que hubiera compensado la perspectiva clásica con un estudio más profundo de la imagen del adolescente en la modernidad -especialmente en la fotografía- y de la repercusión de los iconos en las sociedades de la información; ciertamente apunta estos temas pero no los desarrolla suficientemente y es una pena.
Por lo demás es una mirada de inteligente voyeuse, reivindicativamente femenina, sobre cuerpos jóvenes, escasamente vestidos por lo general, donde los de siempre, David (de Donatello, de Miguel Ángel, de Mercié), Caravaggio (especialmente su San Juan Bautista) y el Sátiro Farnese, triunfan junto a afortunados hallazgos de Germaine Greer como el retrato del conde de Carlisle, de Reynolds; un Cupido (y Psiqué) de Jean-Louis David; o El martirio de san Lorenzo, de Valentín de Boulogne. Es especialmente acertada la selección de los retratos de grupo: los Nadadores de Thomas Eakins, Agosto azul de Henry Scott Tuke, o Los jugadores de bolos de William Blake, en el capítulo titulado juegos de chicos.
Un buen tema para una exposición que nadie se atreverá a presentar.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionados al arte, la iconografía, o los muchachos.
Tipo de lectura: Técnica.
¿Dónde puede leerse?: En Italia, que alberga una parte destacada de las obras.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual o en www.panta-rhei.es