En la bahía

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela de experiencias sensoriales a través de la naturaleza, pergeñada por Katherine Mansfield, escritora neozelandesa a la que se ha emparentado con el grupo de Bloomsbury por su experimentalismo formal, tendente a dar al mar, los pájaros y la vegetación salvajes que circundan unas casas urbanizadas en forma de bungalows, algo más que un carácter de atmósfera, un impasse a través del que se llega también por medio de unos personajes casi rurales por su primitivismo, a un estado de calma chicha y rutina placentera tras un episodio trágico. El lector asiste, mientras tanto, a un sentido de las cosas que acaban a través del ocaso del paisaje que es paisanaje y a su vez es vida.
Con influencias de Virginia Woolf, el punto de vista se hace si acaso más poético que en la autora de Las olas, y también quizás por ello, más incognoscible y complejo. La bahía adquiere algo más que protagonismo, evolución y los seres que la pueblan son meros adjetivos muchas veces.
Como en El corazón de las tinieblas, se utilizan vivencias espectrales, voces deslumbrantes y el movimiento de una forma bien distinta a la que estamos acostumbrados. Sumergirse en sus páginas requiere a la vez agudeza e imaginación visual, así como comprensión ante el abandono.
Novela donde las palabras adquieren proporción a través del temor a los espacios abiertos, ofrece una visión desmesurada de los elementos que da todo tipo de tonalidades: desde la luz que ciega la vista hasta una opacidad que igualmente y desmereciendo menos de lo que parece, celebra a Faulkner.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Debe buscar algo más que entretenimiento.
Tipo de lectura: Difícil, exigente.
Argumento: La familia en un entorno que estalla y se apacigua.
Personajes: No necesariamente humanos.
¿Dónde leerlo?: Lejos del mundanal ruido.


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