Los enamoramientos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Sobre la culpa y con una hondura de pensamiento fuera de lo común, la protagonista de esta novela del escritor madrileño Javier Marías, juega a engañar y engañarse en torno a la desaparición de Miguel Desvern o Deverne, un personaje que empieza siendo un don nadie y termina por cobrar importancia delictiva, menos a su pesar de lo que en un principio el lector piensa. Y es que sobre eso va, también, la última novela de Marías; sobre el poder del pensamiento y la imaginación desde su  consideración funesta para salirse de lo establecido y caer en paradójicas trampas, sobre eso y sobre las consecuencias de enamorarse o evitar estar solo, sobre cómo somos cuando nos embarga un sentimiento nunca inofensivo y capaz de sacar lo mejor y peor de cada uno de nosotros.
Abordando temas nada baladíes como la fragilidad y la crueldad como dos caras de la misma moneda, esta solvente novela no evita referentes literarios de importancia: desde El coronel Chabert de Balzac, pasando por Macbeth de Shakespeare, para llegar a brillantes elucidaciones sobre el papel de la mujer en Los tres mosqueteros de Dumas. Y si en estas dos últimas reflexiones literarias es María Dolz quién carga sobre su propia culpa para aplastarse, también es cierto que lo hace a través de Díaz Varela, esa nada incompatible criatura de los desmanes rotos, tan poco inocente que parece matar a Desvern engañando a su esposa Luisa, la única que se comporta de manera no interpuesta, espontáneamente, como bien supo ver antes de ser escrita el fotógrafo de la Magnum, Elliott Erwitt.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Exigente y, a la vez, agradecido.
Tipo de lectura: En vaivenes.
Argumento: Sobre la muerte y la culpa que queda en los vivos.
Personajes: Trazados con mucho oficio y cierta perspicacia.
¿Dónde leerlo?: Junto al mar, sabiendo que es una historia de interiores.


1 Respuesta en “Los enamoramientos”

  • Darío ha escrito:

    Qué hermoso libro, qué perfección destila la narrativa de Marías. Me abismé en este libro, lo descubrí, y después, fuí por la trilogía. Los temas de Marías no son nada livianos, cada línea es un orgasmo. Y además, ese poder para ponerse en la piel de una “tía”…