Dibujos animados

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primera novela de Félix Romeo, escritor zaragozano recientemente fallecido. La obra es una sucesión de pequeños relatos narrados con tremenda sequedad y donde afiches típicos de los 80 cobran nueva vida para mostrar un entorno desestructurado por culpa de tanta muerte; la grisura de la Transición democrática en pañales, toreros que causan hilaridad al ser cogidos por la bestia, militares que presumen de haber ido a la cárcel, una familiar loca que parece no estarlo, una puta a la que la madre del protagonista cose y zurce los vestidos con dos hijos.
Con este primer bosquejo literario, Romeo conoce sus primeros monstruos en forma de insatisfacción, coleccionando cromos de fútbol (ese deporte que tan poco entiende) o esnifando pegamento junto a unos recreativos, empieza a mostrarse lo fugaz e intrépido de una existencia, mostrada primero vicariamente a través de una identificación con el Correcaminos y el Coyote, para participar de ella de una forma irremediable cuando el chiquillo que escucha canciones de muerte en el tren entre risas de los soldados, decide ejercer de Brutus ante una Olivia discapacitada, ya que ésta tiene a una amiga que se llama Popeye, y no porque coma espinacas.
De un humor y aliento breve, aparece también el 23-F tal y como podía entenderlo un niño de entonces.
Como ocurre en Amarillo, el personaje podría ser Félix Romeo o cualquiera de nosotros, si bien se viene a la cabeza un dato importante: el autor fue condenado por insumisión ante la llegada del servicio militar; leer las disertaciones sobre el ejército y el santo que se niega a doblegar su fe, es más un ejercicio de cinismo, que una declaración de intenciones desde la que se entiende la escritura como una forma de ver el mundo propia y profundamente triste.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado a interpretar los espacios entre puntos.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Sobre la vida de un niño atrapado entre ficciones.
Personajes: Bien dibujados.
¿Dónde leerlo?: Reinterpretando junto a niños un capítulo de Bob Esponja.


Comentarios cerrados.