Mártires de la belleza

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Luis Antonio de Villena recupera sus fantasmas masturbatorios y nos los pone ante los ojos en lo que pretende ser un estudio sobre lo efímero de la belleza, castigo de los hermosos.
Y repasa todos los chicos que le atrajeron en otros tiempos y han quedado impresionados en su memoria y que –claro- han perdido su belleza y desaparecido del mapa, o no.
Es más un canto de añoranza que otra cosa, más una invitación a lanzarse sobre la Red Global que a sumergirse en las profundidades del pensamiento. En ese sentido, De Villena hace lo que le da la gana y siempre encuentra editor, lo que me parece genial.
Se inicia el estudio con un razonamiento que nos desarma con su cinismo:
Si voy a hablar sólo de casos masculinos, es porque la unión de belleza y juventud es un atributo en la masculinidad, si no exactamente más nuevo, más moderno, más típico de este tiempo y de sus contradicciones…
Perdona Luis Antonio, vas a hablar de casos masculinos y no hace falta que entremos en más detalles.
Son toy boys, ídolos envejecidos, dioses caídos, y le agradecemos al escritor que comparta con nosotros sus fetichismos sin pudor, porque nos parece una oportunidad de oro para rescatar de la memoria a bellezas excepcionales, como el muy inquietante Bjön Adresen -Tadzio para siempre-, el perturbador Helmut Berger; o a Leonard Withing, que encarnó el Romeo de Franco Zeffirelli.
Pero como ensayo –si es que lo es- resulta errático ¿Quién le iba a decir a Jim Morrison que se iba a ver acompañado de Cesar Borgia? ¿Quién nos iba a decir a nosotros que alguien iba a resucitar a Leif Garret?
Por supuesto que se nos cae el alma a los pies con las comparaciones fotográficas en este libro que es una especie de que pasó con… escrito por un Píndaro de nuestro tiempo.
El correlato inverso de un retrato de Dorian Grey.

Calificación: Curioso
Tipo de lector: Nostálgicos
Tipo de lectura: Ligera y mediática
Personajes: Bellos
¿Dónde puede leerse?: En el Café Figueroa
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en Berkana, www.libreriaberkana.com


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