Españistán: Este país se va a la mierda

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Viendo libros como éste, hasta el más pintado se da cuenta de lo absurda e infantil que resulta a veces la industria del cómic en nuestro país. Nacida como idea más para Internet que para papel, los personajes recorren cinco zonas del Reino de Españistán, trasunto mal encarado de los lugares que Tolkien ideó para El señor de los anillos. Todo en este libro es casposillo y encuentra su excusa en el chiste fácil y la ocurrencia costumbrista. Y es que ser perezoso, marrullero y aspirante a apocalíptico, tiene sus riesgos. El dibujo es simple, más que sencillo y poco simbólico de nada, son garabatos con cierta gracia epatante sin resultado siquiera aparente en ninguno de sus intentos.
Los cinco reinos son: el país de los curritos, la ciudad burocrática, las tierras muertas, la aldea santa y el distrito financiero; todas ellas cargadas de tópicos y clichés son parte del camino del protagonista, que quiere refinanciar una hipoteca que le aplasta. Sus compañeros de viaje son un blogger especializado en Madonna y un mago cutre llamado Gandolfo; a la aventura –por decir algo- se sumará finalmente una secretaria que está harta de su papel de funcionaria y les llevará ante el amo del mundo a Moncloa, que no es el Presidente del Gobierno, y sí más Jordi Hurtado o Jorge Javier Vázquez.
Con malaleche a raudales, Españistán se instala de modo agresivo en el Torrente way of life del mundo del tebeo.
Desconocemos si el autor (Saló)pertenece a la corriente más amarilla de la revista El Jueves, ya saben, aquella que desarrolla más sombra sobre el árbol caído, que verdadera conciencia crítica.

Calificación: Infame.
Tipo de lector: No hace falta ni que lo sea.
Tipo de lectura: Aficionados al reconcome de la crisis.
Argumento: Muy tonto, pero ocurrente.
Personajes: Nada.
¿Dónde leerlo?: Mejor vendérselo a tu peor enemigo.


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