ene 15 2012

Pizzeria Kamikaze

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La idea que tenemos del más allá suele ser idílica o, sencillamente, no existe. Pero para el escritor israelí Etgar Keret es algo así como lo que conocemos, pero más aburrido, más cutre y un tránsito más hacia un lugar más aburrido, más cutre y otro tránsito.
Este cómic comienza más que bien aunque se pierde a mitad de camino entre ideas que el autor introduce a base de forzar la máquina y que corresponden a su propia forma de entender las cosas. Y, en cualquier forma de literatura, de lo que se trata es de expresar, de mostrar, el mundo de los personajes. Nunca los del autor. Para eso están las entrevistas, los ensayos y las malas novelas.
El dibujo si es de los buenos. Muy realista, muy cuidadoso y muy preciso. El dibujante es Asaf Hanuka.
Los suicidas tienen su propio más allá. Allí están todos. Con sus orificios de bala en la cabeza, con sus cicatrices en las muñecas, con sus cuerpos destrozados por las explosiones. Aunque no es un más allá distinto del más acá. Es un lugar en el que, incluso, se repiten las mismas cosas. Si son los mismos seres los que pueblan un sitio y otro ¿por qué debería haber diferencias? De esto va, más o menos, la novela gráfica Pizzeria Kamikaze. Adornan la idea principal dos o tres subtramas poco interesantes que no terminan de cuajar bien.
En fin, un cómic más. O menos. Depende de como se mire.

Calificación: Prescindible.
Tipo de lector: Posibles suicidas. Se le pueden quitar las ganas.
Tipo de lectura: Rápida y monótona.
Argumento: Los suicidas se condenan a tenerlo que hacer más veces (lo de quitarse la vida) si no se andan con cuidado.
Personajes: Desdibujados.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en el alfeízar de la ventana. Tomando decisiones.
¿Dónde puede comprarse? En la librería habitual.


ene 15 2012

El Gran Gatsby

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano


Existen novelas para todos los gustos, más grandes o más chicas, fatales, pasables, mal escritas o excelentes. Y cada una de ellas es lo que es por algo. No por gusto de los lectores. Eso es otra cosa con la que un escritor debe saber vivir. Las novelas son como son, independientemente del gusto de gente que, quizás, no sabe ni lo que dice. Por ejemplo, El Gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald es una de esas obras que leídas con poca atención podría pasar por una novela más. De hecho, la película que se rodó, con la novela como base, es un desastre total. El director no entendió nada.
¿Dónde está la grandeza de esa novela? En el narrador. Desde el principio intenta ocultar sus armas, un campo semántico entero para procurar que no conozcamos su condición sexual, utiliza figuras retóricas para decir sin decir. El gran protagonista es el lector porque está expuesto a no enterarse si no hace el esfuerzo de añadir lo que de forma explícita no aparece. Una verdadera obra maestra. Si a los elementos técnicos le añadimos una norteamérica alocada, un mundo altamente atractivo para los curiosos, una historia de amor imposible, muertes y fiestas divertidas y disparatadas, tenemos una novela obligatoria en la cola de libros por leer.

Calificación: Excelente.
Tipo de Lector:  Conviene que no sea la primera novela para leer.
Tipo de lectura: Amable aunque exigente.
Engancha muy pronto.
No sobra ni una sola página.
Argumento: Divertido y muy bien resuelto.
Personajes: Lo mejor de la novela.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier sitio es bueno.