Cuentos de Edgard Allan Poe (1)

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Con un prolijo prólogo de Julio Cortázar, se nos presenta en Alianza el primer tomo de dos, de cuentos del gran poeta norteamericano de entresiglos, antecedente imprescindible de la novela policíaca y seguidor de la estela gótica, seguida en otra línea por Lovecraft. Ya nos advierte el autor de Rayuela de la gran afición de su homenajeado por la metafísica y el alcohol, afición esta última que le llevó a ser prolífico y, a la vez, maldito. Se nos insiste en su valor como poeta en piezas como El cuervo y Annabel Lee, esa canción tan hermosa sobre un reino junto al mar.
Encontramos más razones para el desasosiego, la culpabilidad y el miedo que para ciertas tendencias sesudas, de hecho sólo se incorporan tres piezas magistrales y El escarabajo de oro como premoniciones científicas o de intriga. Estas tres piezas son, Los crímenes de la calle Morgue, El misterio de Marie Roget y La carta robada, tres nouvelles que podrían ser tres elucubrantes proemios todos ellos y se convierten por arte de editor en tres partes de una misma historia en torno a las investigaciones de Auguste Dupin. Un regalo dentro de otro.
Piezas que encuentran su especial tormento en paisajes desarrollados desde un romanticismo tardío y donde la huella de anglicanos y alemanes se hace fundamental. Brumosos, como Manuscrito hallado en una botella o El gato negro. Magistrales siempre como la multirepresentada visión de la catalepsia en El pozo y el péndulo.

Calificación: Fundamentales.
Tipo de lector: Rastreadores del terror como género.
Tipo de lectura: No siempre fácil, pero agradecida.
Argumento: Pesadillas y seres que las pueblan, así como amigos de intrigas.
Personajes: Reconocibles.
¿Dónde leerlo?: Cerca de un cementerio.


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