No me dejes nunca

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No es de extrañar que este cómic de Jason fuera elegido mejor novela gráfica de 2006 por Entertainment Weekly, fuera premio Eisner 2007 a la mejor obra extranjera o que fuera nominado al mejor guión en Angoulême 2006. No es de extrañar porque es una obra sensacional.
El autor ubica la trama en París. Durante los años 20. Los escritores que se mueven por allí ahora son autores de cómics. Son James Joyce, Hemingway, Scott Fitzgerald o Ezra Pound entre otros. Viven como cualquier escritor vivió mientras miraba el mundo buscando un escape para su capacidad creativa. Y deciden hacer algo que les aleje de esa forma de sobrevivir. Sin embargo, las vías de escape siempre fueron nulas para los artistas de una época. Nada puede cambiar las cosas que una realidad terca impone desde que el mundo es mundo.
Jason utiliza una técnica narrativa exquisita con la que centra la acción primero, para que los personajes aparezcan con fuerza y claridad una vez que el desarrollo les lleva a situaciones extremas. Vuelve al mismo lugar, una y otra vez, modificando el protagonismo aunque dejando el punto de vista intacto. Como debe ser. Y utiliza sus textos con maestría. Ni una palabra de más. Ni una palabra de menos. No hace falta decir que el dibujo es preciso, que el aire en cada página se distribuye con exactitud, que los detalles no abundan porque no son necesarios. El color de Hubert marca tiempos y estados de ánimo. En fin, una maravilla de cómic.
Son muchos los que me preguntan qué libro pueden recomendar a sus hijos para que desarrollen el hábito de la lectura. Y casi todos esperan escuchar el nombre de una gran novela y de un gran autor. Chèjov, Salinger, Carver o Dickens. Vidas Cruzadas, La Corista, Grandes esperanzas o El Guardián Entre el Centeno. Eso se traduce en algún fracaso que otro. El que no lee no lo hace por algo. Casi siempre porque no ha descubierto la literatura. Hace mucho tiempo que recomiendo los cómics para que el joven vaya habituándose a la lectura. ¿Hay alguna forma mejor de conseguirlo que invitando a la diversión sin que falte la profundidad, el sentido o el texto bien diseñado? Pues ya saben. No me dejes nunca. Jason. Todos terminan con otro tipo de libros en la mano.

Calificación: Magnífico.
Tipo de lectura: Asombrosa, muy divertida.
Tipo de lector: No se me ocurre quién podría dejar a medias un libro así.
Personajes: Perfectos.
Argumento: El mundo es como es y nada lo puede cambiar.
¿Dónde puede leerse?:  En Montparnasse. Si pilla lejos puede ser en el sillón de casa.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.


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