oct 18 2011

Yo mate a Adolf Hitler

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Jason es un autor noruego. Y escribe cómics. Excelentes. Por su ironía, por la construcción de tramas llenas de giros inesperados que llevan al lector hasta lugares imposibles dos viñetas atrás , por un dibujo sencillo aunque efectivo. Es un valor literario al que hay que tener muy en cuenta.
Yo maté a Adolf Hitler es un cómic que habla del amor. Cuenta cómo un tipo dedicado a eliminar personas (los asesinos a sueldo son trabajadores como cualquier otro en el mundo creado por el autor) debe viajar en el tiempo para acabar con la vida de Hitler. Pero lo que ocurre es que se queda atrapado en el pasado. No hay segunda guerra mundial porque Hitler viaja al futuro, pero el mundo sigue siendo igual de cruel, igual de injusto. Todo sigue igual. Incluso el amor que su compañera sintió por él.
La trama está muy bien armada y está salpicada de situaciones muy divertidas. El dibujo busca rellenar los silencios de los personajes hablando en su lugar. También matiza las palabras de los que hablan. Con tonos pastel ayuda al texto para que el universo aparezca con contundencia, pero sin violencia alguna.
Durante el año 2007, el libro fue nominado a los premios Esenciales del Festival de Angoulême y elegido como uno de los mejores libros de ese mismo año.
Necesario acercarse a la obra de Jason si queremos entender el cómic actual.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Muy amena.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Engancha muchísimo porque no sobra ni un trazo, ni una palabra.
Personajes: Perfectos. Muy divertidos.
Argumento: Cambian las cosas superficiales. Sólo.
¿Dónde puede leerse?: Pensando en otros tiempos.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


oct 17 2011

La gaviota

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como en otras de sus novelas, Sandor Marai, un escritor húngaro que nació con el siglo XX, desarrolla en esta los temas sobre una cuenta pendiente: el pasado que regresa, inexorable.
La amenaza es una mujer elegante y hermosa que guarda un secreto, se encierra con el protagonista en interiores evanescentes, amenazados.
El narrador es intuitivo, sabe que el personaje principal quiere vivir apartado de los escenarios de una historia, que aun así le acosa; que analiza las causas de cada gesto, los mecanismos que desencadenan lo inefable, lo que está llamado a suceder.
La gaviota es la obra más interrogativa y filosófica de todas las traducidas al castellano de Marai; es también –por momentos- repetitiva y cansina como lo es esa pequeña fiesta que sucede antes de que se apague Europa; es una gaviota oscura, alegórica; cuenta sin verla la guerra, el amor, lo cruel de la condición humana, lo atávico de las migraciones que compusieron un continente variado y extravagante.
Esto era Europa, piensa, asomándose al palco para mirar hacia abajo, al semicírculo de luces, a la orquesta y su director, el telón de terciopelo rojo, la suntuosa decoración de la sala: lo observa todo igual que un turista contempla los restos del anfiteatro de una ciudad destruida, donde antaño se interpretaban obras de Sófocles hasta que sus habitantes, que integraban aquella cultura y frecuentaban aquel teatro, y sus viviendas fueron arrasadas por la lava.
Sandor Marai se quitó la vida en 1989, tras cuarenta años de exilio.
En el momento en que se inicia la novela, nuestro actor principal acaba de firmar un edicto que va a ser publicado. En todo caso, únicamente cumplía órdenes.

Calificación: Lírico.
Tipo de lector: Adictos a Marai y a las decadencias.
Tipo de lectura: Levemente empastada.
Argumento: Ausente.
Personajes: Él es firme y real, ella una fantasmagoría.
¿Dónde puede leerse?: En Budapest, claro.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual.


oct 16 2011

Corto Maltés

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Muchos no sabíamos leer cuando se publicó el primer relato en el que Corto Maltés nos mostraba un mundo que tenía como centro los mares del sur y sus habitantes. Piratas, brujas, magia negra, hombres y mujeres despojados de toda esperanza, villanos, corruptos y él mismo. El enorme Corto Maltés. Con su gorra marinera, las patillas anchas, una casaca azul y aspecto de tipo duro. Corto Maltés se convirtió, rápidamente, en un icono del arte del cómic. Los que no sabíamos leer estábamos deseando hacerlo para mirar aquellos dibujos sabiendo lo que decían sus personajes.
Hugo Pratt, el autor, desplegó, desde el principio, todo tipo de referencias arrancadas de su propia erudición. Sus cómics son una mezcla perfecta entre un dibujo sobrio, la imaginación de alguien secuestrado por un mundo imaginario y un relato lleno de matices, de secretos por descubrir.
Y hoy, viviendo otro siglo diferente, sus dibujos siguen manteniendo intactas las intenciones y su magia, su inmenso poder de fascinación sobre el lector.
La balada del mar salado es, posiblemente, el título más importante del autor. Pero no es el único. Todo lo que firmó este hombre es de una categoría que roza lo sublime.
Los escritores que quieren serlo tienen en Pratt un ejemplo de lo que significa el oficio de narrar. Pueden echar un vistazo a la trayectoria del autor para saber que escribir no es contar historias, que escribir es algo que lleva a cuestas el autor desde que nace. Los que no quieren ser escritor, pero desean disfrutar con el trabajo de otros, encontrarán en estos cómics una forma de viajar a mundos remotos para conocer a seres irrepetibles entre la exquisitez del dibujo y del texto.
Nadie debería perderse algo así.

Calificación: Extraordinaria toda la obra de Hugo Pratt.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Divertida, profunda, cautivadora.
No sobra ni una sola viñeta.
Argumento: La vida es una aventura constante.
Personajes: Corto Maltés es inolvidable. El resto iluminan al protagonista con luz propia.
¿Dónde puede leerse?: Navegando en un catamarán.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería.


oct 15 2011

Un acto de amor

Artículo escrito por: Carmen Neke

Curioso el cambio del título en la traducción de esta novela de Howard Jacobson, del original “El acto de amor” (The Act of Love) al español Un acto de amor. Como si la novela tratara de un caso concreto, de la forma peculiar en la que Felix Quinn experimenta el amor hacia su esposa, y no del acto de amor en general. Felix intenta convencer al lector durante toda la novela de que el suyo no es un caso aislado, la mayor diferencia entre él y la mayoría de los otros hombres sería que él tiene el valor de enfrentarse cara a cara con sus fantasmas y actuar de manera proactiva para satisfacer sus ansias masoquistas morales. Los celos van a ser el combustible del amor masculino, afirma, sin ellos la chispa acabará apagándose.
No me ha gustado nada este personaje de Felix, es un snob manierista y decadente que vive su vida como un actor de método que lo sacrifica todo para poder meterse en la piel del personaje que representa a costa de todos los que le rodean. Pero esta antipatía hacia el protagonista de la novela no es más que un juicio de valor personal y subjetivo, el libro es la obra de un autor con una técnica narrativa absolutamente impecable que cediendo la palabra a su personaje va a invitar al lector a tomar residencia en la mente de un ser egoísta hasta la perturbación, pero tan culto y tan articulado que será capaz de mantener la atención de este lector página tras página de reflexión inactiva.
A diferencia de Philip Roth, que en sus novelas se revela como un exhibicionista sexual cargado de un tremendo sentimiento de culpa, Howard Jacobson parece ser fundamentalmente amoral en cuestiones de sexo. Esto va a hacer que las reflexiones sobre el tema superen en cantidad y calidad a las descripciones plásticas del acto, escasas y no demasiado explícitas. El libro no se centra en el cómo sino en el porqué del doloroso atractivo de los celos maritales y lleva a sus últimas consecuencias una situación insostenible sin que haya moraleja final. Se le puede achacar al libro lo inverosímil de la manera tan cilivizada como llevan los personajes una situación de sentimientos extremos: pero no olvidemos que estamos hablando de las clases altas de la sociedad británica, donde las buenas maneras hacen al hombre. Y a la mujer.

Calificación: Exquisito e inquietante.
Tipo de lector: Víctima de una exposición excesiva a la cultura, que no conciba otra forma de explicar sus sentimientos que la de acudir a ejemplos ilustres del mundo de las artes y las letras.
Tipo de lectura: Densa y entretenida a la vez para el tipo de lector que acabo de describir.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una sola letra.
Argumento: Los celos son el combustible que mantiene encendida la llama del amor masculino.
Personajes: Muy pero que muy británicos.
¿Dónde puede leerse? En un parque otoñal, a las cuatro de la tarde por supuesto.


oct 14 2011

Los perros y los lobos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Irène Némirovsky encubre, bajo la apariencia de una historia de amor y sacrificio, la eterna maldición de los judíos.
El retrato, pero también la crítica y la reivindicación de Shylock.
Irène Némirovsky lo vio todo, y todo quiso contarlo para que nunca se olvidase: los pogromos, la emigración, el hechizo siniestro de la pobreza que marca de por vida a quien lo sufre en la niñez. Hay una valentía inmensa en retratar a esa raza maldita en el momento crucial de la Historia; de hacerlo al margen de todo el ruido de fondo que la silenciaría con el terror dos años después de publicado este libro.
En 1942. En Auschwitz.
Dio muestras con ello de ser un espíritu inmortal e independiente.
Una escritora imparcial y sensible. Grande.
Supo captar porque era el suyo, el apasionado alma ruso, pero también (también eran suyas) la dureza del corazón de los burgueses de Francia; la desesperación de los miserables y la avidez de los opulentos; la amargura del exilio interior y del exterior, que lleva a todo ser humano –ayer, hoy, mañana- a sentirse extranjero, perdido y solo.
Vio las raíces del miedo y de la religión, las ataduras de la raza.
Es cierto que en algunos momentos roza el cliché y el melodrama, pero la escritura de Iréne Nèmirovsky es tan diáfana, tan honrada, tal alejada de toda pretensión, que el conjunto supera todo escollo.
Los perros y los lobos, tiene descripciones hábiles; habla de la infancia como marca indeleble que modela la personalidad, como pecado original; de la tenacidad con la que muchas mujeres -sobre todo- son capaces de perseguir los sueños que se resisten; de la obra de arte como llave.
El inicio es dickensiano, simbólico como las pinturas de los templos medievales; el final esperanzador.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Diáfana.
Argumento: Apasionado.
Personajes: Firmes en su carácter.
¿Dónde puede leerse?: En París, en un exilio.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual.


oct 12 2011

La hija de Robert Poste

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Parte, esta divertida novela de la prolífica escritora inglesa Stella Gibbons, de la incomprensión que supuso para Emily Brönte, la publicación de su obra magna Cumbres borrascosas, que numerosos intelectuales ingleses han imitado por resultar tremendamente andrógina. O al menos eso parece, pues la Gibbons pretende algo más concreto y es ridiculizar a un viejo amante que alcanzó el éxito antes que ella, quedándose anclado en un romanticismo a lo Wordsworth que según adivinamos no es más que mala copia del original. De la necesidad de parecer moderno en un entorno claustrofóbicamente chapado en el machismo y la vieja inglesa campiña victoriana va esta irreverente novela que no deja títere con cabeza, llegando incluso a atribuir cualidades propias de la neurosis reinante a cuatro vacas que por allí pastan y a la parravirgen, cualidades sexuales que permiten la reproducción de sus habitantes por vía espontánea.
Flora se va a vivir, ante la defunción de su padre, a la casa de los Starkadder, núcleo familiar que es en sí mismo un enfisema dañado por la ingenuidad y el recato de costumbres, y en el que cada uno a su modo sale adelante sin abandonar neuras ni excentricidades. El objetivo de la protagonista es doble en este contexto: casarse y escribir una novela, una vez acumule los datos necesarios. Mientras el día a día transcurre con el trabajo en el campo y las visitas de gente que aparece y desaparece, el entorno estrecho y provinciano se convierte en algo asfixiante para ella, y divertido para el lector.
Sin cumplir con la industrialización, esta visión lúcida de la naciente nueva burguesía nos es pintada con decrépita ironía blanca.

Calificación: Divertidísima.
Tipo de lector: Quién quiera saber de donde nace eso que llamamos flema británica.
Tipo de lectura: Amena, irresistible.
Argumento: Flora Poste y sus agudas visiones del mundo.
Personajes: Muchos, todos ellos ricos.
¿Dónde leerlo?: Cerca de Covent Garden.


oct 10 2011

Dylan sobre Dylan

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Mi pasado es tan complejo que no te lo creerías, tío. Eso dijo en 1965 Robert Allen Zimmerman en el New York Herald Tribune. Afirmó en la revista People que el mito que era me fue entregado por Dios. Corría el año 1975.
Cosas como estas nos encontramos en el libro Dylan sobre Dylan. El volumen recoge las entrevistas más jugosas que se han realizado al compositor y cantante durante años. La primera es de 1962 y la última de 2004.
A los seguidores de Bob Dylan les gustará aunque no les descubrirá nada nuevo. La vida desordenada y camaleónica de este personaje se parece mucho a su música. Todo podía cambiar de un día a otro. Vida y música. Aspecto y timbre de voz. Pero, aunque los descubrimientos son escasos, la importancia del libro llega desde la compilación de muchas ideas (algunas contradictorias) que ayudan a entender la trayectoria profesional y humana de este hombre. Entrevistadores de gran calidad como Joseph Hass o A. J. Weberman van sumando en cada pregunta rasgos y posturas del cantante ante la vida.
Destaca la entrevista de Karen Hughes en The Dominion (1980) en la que Dylan explica su relación con la religión. Extraordinaria. Del mismo modo, la que realizó Mikal Gilmore para Rolling Stones deja clara la forma de ver el mundo de Dylan ya en su madurez como persona y artista.
Un buen libro sobre uno de los mejores artistas de la historia.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Puede hacerse con pausas y con un orden a gusto del lector.
Tipo de lector: Fans de Dylan. Interesados en Dylan.
¿Dónde puede leerse?: Tumbado en el parque.
¿Dónde puede comprarse?: Debería ser en cualquier librería.


oct 9 2011

Artrópodos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Cualquiera que se ponga frente a un papel en blanco puede escribir una novela. Cualquier novela, claro (tome el lector esta expresión como algo absolutamente despectivo). La correlación en literatura suele ser perfecta. Si uno es cualquiera, la novela escrita por él es una más, del montón. Por el contrario, si el autor se diferencia de los demás por alguna razón, su novela conservará esa característica frente al resto de obras.
Dicho de otra forma, el que no tiene las capacidades propias de un escritor no puede conseguir una novela solvente.
He leído la novela de Luis Montero, Artrópodos (Grupo Ajec, 152 páginas, 10 €), aprovechando el fin de semana. No sabía a lo que me enfrentaba. Tan sólo conocía los textos que el autor publica en su blog. Eso lo hago a diario. Pues bien, me he encontrado con una obra gamberra, muy divertida, fácil de leer y, por tanto, accesible a cualquier tipo de lector. No es la mejor novela de este siglo. Si dijera algo así estaría exagerando. Pero creo que tampoco trata de serlo y es esto una de las grandes virtudes de Artrópodos. Montero sabe lo que tiene entre manos y el objetivo más que claro. No es la mejor novela del siglo, pero alborota, como otras nuevas voces, el panorama editorial, desordenando ese mar de fondo que se impuso hace ya demasiado tiempo en la narrativa española. Parece que uno lee una novela y ya ha leído todas.
Pero, también, me he encontrado con una novela extraordinariamente inteligente y, en algunas zonas expositivas (escasas para mi gusto) una filosofía más que interesante. Una pena que el autor no explorase más ese territorio.
Tenía muchas ganas de leer esta novela. Ahora tengo muchas ganas de que la lean los demás. Un libro del siglo XXI que dice mucho y bien. Sería un error del lector quedarse en el cascarón, en la parte simpática y divertida de la obra, sin traspasar la línea que lleva a lo importante, al mundo que el autor nos presenta. Eso sí, lleno de bichitos repugnantes.
Si son capaces de encontrarlo en una librería (misión imposible dado que la distribución parece que haya sido un auténtico desastre) no dejen de llevarse un ejemplar a casa. Porque Montero ha resultado ser un autor diferente y no ha contado cualquier cosa. Y eso sí que es casi un sueño tal y como están las cosas.