El tercer reich

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Desde la broma y la ironía, y aprovechando el tirón de La literatura nazi en Norteamérica, se nos introduce en un universo pergeñado anteriormente al de las obras más concienzudas y trabajadas del autor chileno, Roberto Bolaño, en torno a un estilo que ha marcado a tantos y tantos. ¿Es fallida esta novela, o sólo un intento del editor de vender a un autor excelente que aquí peca de demasiado experimental?, ¿o se trata simplemente del retrato de un inquieto que necesita escribir para no soñar, sólo por incomunicarse?
El punto de partida son los juegos de guerra y la poesía, género del que Bolaño es admirador, pero no profesador y confeso mal practicante; Udo Berger nos entrega unos diarios distendidos de sus partidas de Risk, capitaneadas desde el espacio exterior a una playa catalana por Conrad; la misión debe ser conquistar un espacio o un tiempo, pero acaso nos enfrentamos ante un narrador que engaña por conseguir placer inmiscuyéndose en el peligro, y descubriendo finalmente que éste es absurdo; las vivencias narradas en Entre paréntesis por las que alguien ve leer novelas a yonquis y amas de casa, recuerdan a personajes como el Quemado, el Lobo y el Cordero, el primero de los cuales tal vez ame a Hannah, a quién desde el principio le huele todo a chamusquina y se larga, quedando Udo al cargo de Frau Else y su esposa Clara, o bien a su merced.
Llega a ser cargante el hecho de tratar de entender, como se hace, desde el ajedrez y su ego el entramado como juego de mentalidades que se deshacen como pompas de jabón y hacen que al marcador según avance se le vayan cayendo las puntuaciones, desglosándose todo en una caída libre, por la que asoma un agujero más que negro.

Calificación: Rara.
Tipo de lector: Aficionado a la experimentación póstuma.
Tipo de lectura: Incluso poco amable.
Argumento: Juegos de guerra y estrategia entre pirados.
Personajes: Más flojos de lo que nos tiene acostumbrados.
¿Dónde leerlo?: Una vez dominemos el nudo Windsor de las corbatas y hayamos leído los primeros manuales básicos de ajedrez.


Comentarios cerrados.