Solar

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El desarrollo de la energía Solar en éste planeta exhausto, es el pretexto que utiliza Ian McEwan para componer una novela mordaz, muy crítica con los componentes de un sistema monstruoso y depredador.
En un esperpento real y creíble -porque casa bien con lo que vemos y leemos cada día en los medios de comunicación-, Michael Beard, el protagonista, es un antihéroe débil, grotesco, pagado de sí mismo, excrecencia de una sociedad arrodillada bajo las imágenes falsas de los ídolos: premios Nobel, financieros, científicos de élite, políticos y artistas; charlatanes nefastos embarcados en la ficción de la sostenibilidad, mientras consumen incesantes. Gurús. Becerros de oro.
Y recordemos que el oro no es más –así lo creyeron las antiguas culturas preincaicas- que el resplandor fosilizado de la luz solar.
El libro comienza en la crisis de madurez de ese hombre, que inicia un declive compulsivo. Incursiona después en la novela negra, filosofa siempre con ingenio y cercanía alrededor de la relatividad de todo –ligando, de alguna manera, la reflexión sobre el mundo con las teorías de Einsten, que devienen correlato-, con un fondo científico, técnico, difícil de manejar como material literario, pero accesible para el lector profano; creíble por la misma naturaleza de la narración, sin que sean necesarias más explicaciones que la intuición lectora.
Un relato que habla de lo corrupto del sistema y de la impostura de una ciencia manipuladora y manipulada, alejada de la realidad, al tiempo que lanza unas interesantísimas teorías, inesperadas y astutas.
Ian McEwan es uno de los más destacados escritores de la generación británica de la postguerra. La consideración de que la última parte de la novela pierde el vigor de su inicio; de que el escritor no remata bien la historia, sino que lo hace de una manera forzada; la idea de que este fallo echa a perder lo que era hasta llegar a la última parte -titulada 2009- una narración brillante; todo esto debe entenderse más como un error de percepción de quien escribe éstas líneas, que como un desliz del autor, largamente premiado, referente inevitable de la literatura contemporánea.

Calificación: Lo que era muy bueno, flojea al final.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Entretenida, divertida y amena.
Argumento: Interesante y fluido.
Personajes: Completamente vivo el protagonista, bastante vil.
¿Dónde puede leerse?: En un viaje por el Ártico, o en un crucero por la Antártida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería, es uno de los libros de moda, merecidamente.


Comentarios cerrados.