Cantar de los cantares

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El llamado Cantar de los cantares de Salomón, es uno de los textos sagrados que comparten el Tanaj y la Biblia. Es un libro de textos poéticos cuyo tema gira en torno a la pasión amorosa.
Existe la tradición -que era ya antigua para los judíos- de considerar estos poemas como una alegoría de las bodas místicas de dios con el pueblo elegido, o con la iglesia de Cristo después.
Una tradición absurda.
Su atribución al rey Salomón es inverosímil.
Entonces llega Fray Luis de León (1527 o 1528-1591) que, antes de que las escrituras fueran accesibles en lengua vulgar, lo traduce -lo que le costará la cárcel-, lo titula hermosa y acertadamente Cantar de cantares, y explica como en persona de Salomon y de su Esposa la hija del Rey de Egypto, debaxo de amorosos requiebros explica el Espíritu Santo la Encarnacion de Christo, y el entrañable amor, que siempre tuvo á su Iglesia, con otros misterios de gran secreto, y de gran peso.
Así, en la versión que manejo, cada capítulo consta de tres partes diferenciadas: el argumento, de la mano del editor –ya en 1798-, fray Diego González, que es en su interpretación categórico y preciso; la traducción del Cantar, elaborada por fray Luis teniendo en cuenta el original hebreo -la traducción de los setenta- y las opiniones de las autoridades en cuanto a los significados semánticos; y por fin la explicación, siguiendo su propio criterio y los de san Jerónimo y san Agustín. Hay un par de prólogos del editor y el autor, que remata la obra con la puesta del Cantar de cantares en octava rima.
Pura retórica y masturbación mental.
Pero ingeniosa, certera, y en algunos momentos, divertida; porque al forzar un poema erótico para convertirlo en relación mística, fray Luis se sitúa entre la ingenuidad y el surrealismo.
El texto es delicioso; la traducción, explicativa y razonada; y lo más abstruso de la exégesis se descarga en notas marginales que el editor entresaca de otros trabajos del escritor castellano, sobre todo de su obra De los nombres de Christo, con lo que el texto queda bastante limpio de disquisiciones teológicas y abandonado a su carnalidad innegable.
La versión rimada es un trabajo de actualización importante, que conserva el sabor y el color del original y nos permite leerlo sin tropiezos, capturando su esencia poética (que se va más a lo simbólico en las traducciones habituales).
Una obra paratextual y curiosa, que Borges incluyó en su Biblioteca Personal, destacando sobre todas las cosas, la serenidad ejemplar de la prosa de fray Luis, y recordando que en éste Cantar de cantares bebe la mística española.

Calificación: Intenso.
Tipo de lector: Interesados en la poesía y la mística. Místicos.
Tipo de lectura: Divertida, pero espesa.
¿Dónde puede leerse?: En el (restaurado) templo de los jerónimos de Madrid.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librero de nuevo o de viejo.


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