ago 30 2011

Las minas del rey Salomón

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ignoro si se reimprimirán algún día las historietas de Walt Disney que protagonizan los patos -Donald y sus sobrinos, su tío Gilito- siguiendo esa larga estela de humanización de las características animales iniciada en Mesopotamia y continuada por los griegos Hesíodo y Esopo.
Porque me temo que a ningún niño le gusta leer viejos libros usados.
Deberán buscar los pequeños lectores en otra parte conocimientos y evocaciones que les abran los ojos al mundo y a sus cosas, a la profunda religión que es viajar.
Nuestros protagonistas se lanzan a una aventura viajera en la que se menciona al rey Salomón y las ciudades perdidas del desierto, los sonidos indescifrables mediante los que se comunican los animales, las minas de plata de Bolivia y las inmensas plantaciones de té, en Bengala; la arena especial con la que se fabrica el vidrio, quizás en Suecia; los beduinos del desierto y los enigmáticos alfabetos de los árabes y de los antiguos.
Todo eso y mucho más en veintinueve páginas de dibujos con texto.
Australia, Groenlandia, Cachemira, nombres que hoy solo llegan a los niños en la voz de los locutores de la televisión, o en los videojuegos, unidos a sus desgraciados destinos: las catástrofes naturales, los desastres bioclimáticos, la guerra y la devastación de un mundo manchado.
Hay otra historia en la que el protagonista es el eco, y el episodio de Supergoofy y un rayo congelante manejado por alienígenas; la historia del rey Midas es el pretexto para que los astutos cerditos se escamoteen del Lobo Feroz. Y más.
La colección Dumbo se imprimió en España durante los años sesenta y setenta del siglo que terminó con la inocencia. Hoy solamente se encuentran sus tebeos en establecimientos para coleccionistas.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Niños y no tan niños. Nostálgicos.
Tipo de lectura: Divertida.
Argumento: Ingenioso.
Personajes: Donald, Supergoofy, Lobito…
¿Dónde puede leerse?: Con niños.
¿Dónde encontrarlo?: En librerías de viejo y de coleccionista.


ago 29 2011

Madre mía, que estás en los infiernos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Carmen Jiménez escribe con gusto, con buen ritmo y sabiendo de lo que habla. Al menos eso es lo que parece al leer Madre mía, que estás en los infiernos.
Novela de trama, en la que los alardes técnicos no aparecen (creo yo que no lo hacen porque no caben en este tipo de literatura). Novela que habla del mundo de la inmigración para ventilar los problemas con los que se encuentran las mujeres en la sociedad actual. Es la mujer el centro de la narración; una mujer rodeada siempre del peligro varonil; preparada para lo que pueda venir de frente y capaz de alcanzar cualquier objetivo.
Es la primera novela publicada por esta autora y, por ello, nos encontramos con problemas muy habituales en las óperas primas. Un cierto afán por contar todo, una reiteración de ideas que no por tener más presencia son más impactantes o quedan más claras, unos diálogos que van salpicando el relato y son más conversaciones que otra cosa. Lo habitual. Pero es una muy buena primera novela.
El personaje de su protagonista se dibuja bien desde el principio. Y desde el principio sabemos que los hombres representan el peligro, la violencia o el muro que tienen que saltar las mujeres a lo largo de su vida. Justifica la acción de Adela una serie de rasgos que la hacen creíble ante los ojos del lector. Además, nada de esa acción se encuentra en oposición con ella. La acción avanza con un ritmo adecuado (tal vez a media novela baja algo la intensidad y la lectura se hace algo más lenta) hasta que la autora resuelve bien una trama que, sin ser extraordinaria, puede soportar muy bien lo que es necesario.
La novela presenta un tono medio además de un aliento más bien corto. Y le va muy bien a lo que se cuenta ya que los personajes quedarían muy apartados por palabras y fraseos que no les corresponderían.
Un relato que ayudaría a comprender mejor los problemas de un inmigrante, los problemas de una mujer sea de donde sea y esté donde esté. No perderían el tiempo si se animaran a echar un vistazo a la novela de Carmen Jiménez.


ago 28 2011

Perú

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Una guía elaborada por Carolina A. Miranda, Aimée Dowl, Katy Shorthouse, Luke Waterson y Beth Williams. Cuatro mujeres y un varón.
La editora presenta siempre a sus colaboradores como viajeros independientes, y lo parecen por sus juicios de valor; pertenecen también a culturas diferentes –aunque todas en el ámbito anglosajón- y se descuenta que son procesadas también las informaciones que aportan otros viajeros para mejorar las ediciones.
Podemos iniciar con ellos el viaje porque empatizan con el destino, aunque no tanto como para dejarse cegar por señuelos; porque superando uno de los puntos débiles de las guías de Lonely Planet, han hecho un esfuerzo considerable por documentar el contexto histórico, reservando un espacio adicional para las indispensables culturas preincaicas, sin las que es imposible entender la secuencia de desarrollo cultural. Repasan casi con avidez los yacimientos arqueológicos más descompuestos, apuntando datos decisivos, y no se quedan en los dos o tres (o uno) más destacados del país,  porque Perú no es solo el Machu Pichu.
Hay interesantes consejos para iniciar marchas a pié por el Camino Inca y la Sierra Norte, sobre las playas o la selva, y también alrededor de la destacada e innovadora gastronomía del país; se adentran en Lima con el interés que la ciudad se merece.
Hemos recorrido medio país abusando de la guía y no hay nada que se pueda contradecir, sino que -más bien- juicios y consejos son acertados.
Sabemos que, en lo que se refiere a los alojamientos y restauración, es imposible estar al detalle del día por el hecho mismo de la edición, aunque la última, fechada en 2010, se acerca; y aunque hay carencias sangrantes en lo que a cultura se refiere (Yma Sumac, Juan Diego Florez), y se descubre alguna mínima falta, condescendemos porque no se puede estar en todo.
Como siempre en las publicaciones de la editorial, hay bienintencionados guiños al turismo solidario y sostenible. Noventa planos y mapas.
No es este lugar para comparar porque no se han manejado otras guías, pero con un golpe de vista a las propuestas de las librerías especializadas, no creemos equivocarnos al pensar que la guía de Perú, de Lonely Planet geoPlaneta, es difícil de superar.
Para todos: mochileros, viajeros independientes, o cautivos del viaje organizado; seguidores del Gringo Trail o amantes de los deportes de riesgo; porque siempre hay curiosidades y capítulos generales para distraer unos minutos al camino o al descanso, con una lectura en torno al destino.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Viajeros por Perú, documentalistas.
Tipo de lectura: Ligera y acertada.
¿Dónde puede leerse?: Preparando el viaje y durante el mismo.
¿Dónde encontrarlo?: En librerías especializadas. www.orixa.es, www.deviaje.es


ago 17 2011

El fin de las embajadas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ya hemos hablado en éstas páginas -refiriéndonos a su novela Las llaves de san Pedro- de Roger Peyrefitte, escritor y francés; y hemos dicho de él que fue deliciosamente mordaz y malvado. Dejamos por el momento pendiente la recensión de Las embajadas, un libro que precede narrativamente a este, porque tratamos con dos obras autónomas.
Allí, en una Grecia hedonista, Peyrefitte se adentra con nosotros, de la mano de Georges de Sarre, en el ambiente del mundo diplomático que ambos conocen muy bien, puesto que los dos, escritor y personaje, pertenecen a La Carrera; un grupo iniciático y sectario.
Aquí, el marqués de Sarre, vive los momentos convulsos de la guerra, con media Francia ocupada por los nazis, mientras en la otra mitad, el régimen de Vichy intenta contemporizar con el ocupante.
De alguna manera, El fin de las embajadas es un exorcismo y una sátira, pero también una novela en clave y una reivindicación, la de un mundo que desaparece, también la de muchos franceses que intentaron mantenerse a flote como pudieron sin perder la dignidad. Por eso hay cierta complacencia con el gobierno colaboracionista de Petain y es que ya lo preguntó Caín, ¿acaso soy el guardián de mi hermano? ¿acaso podemos erigirnos en jueces desde nuestras cómodas butacas? Si lo vamos a hacer, al menos intentemos entenderlos a todos como hace De Sarre.
El fin de las embajadas, es la crítica de una sociedad hipócrita.
El relato es gélido, como corresponde al tema y al momento, carente de emoción, casi notarial; por eso sus sarcasmos son más hirientes y sus bromas más dañinas. Es una visión diferente de la ocupación durante la que la diplomacia no se detuvo, pero feneció; una visión bastante cínica, pero que percibimos cierta.
A mi Peyrefitte me encanta. No se lo recomiendo a nadie porque no me gusta ser insultado, y comprendo que escribió para una minoría; además sus novelas son difíciles de encontrar, incluso en Francia. Todo en él tiene un aire antiguo: el pulso narrativo, el lenguaje, las explicaciones exhaustivas, las anécdotas en las que debemos de ubicar a determinados personajes de la intrahistoria; pero su composición es tan hermosa, que no está de más que el protagonista nos recuerde las palabras de Mareste, el amigo de Stendhal: el mal gusto conduce al crimen.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cínico.
Tipo de lectura: Diáfana.
Argumento: Lineal.
Personajes: Diplomáticos.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en la terraza de un café, place de L´Etoile.
¿Dónde encontrarlo?: Puede intentarse en www.iberlibro.com o www.uniliber.es


ago 16 2011

Pampanitos verdes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se presentan aquí diez cuentos especiales, sugerentes, diferentes a lo que solemos encontrar en la narrativa actual.
Diez personajes, todos ellos masculinos –pero todo lo diferentes que lo masculino puede ser-, prestan su voz cercana para introducirnos en unas historias en las que lo inesperado acecha detrás de la puerta de lo que pretendemos familiar y doméstico.
Hay en todos los cuentos un mundo provinciano, cargado de lugares comunes y frases hechas, en el que flota cierto resentimiento generacional; al que se filtran –como las goteras en el interior de una casa- acontecimientos espontáneos e imprevisibles, críticos; que harán crecer a los personajes e incomodarán al lector con sus manchas verdosas.
Y con esas goteras, penetra una realidad que se superpone a la nuestra.
Pequeños pero terribles sucesos que, a pesar de nosotros mismos nos divierten profundamente, porque Oscar Esquivias nos ha pervertido.
¡Qué fuerte! –podríamos decir.
Son cuentos en los que está patente una voluntad narrativa que se impone a la astucia, y que consigue que las historias fluyan de una manera natural, en unas narraciones lineales, que se aceleran, a veces, por medio de la enumeración impresionista.
Pequeños giros inesperados en cuyos vericuetos nos reconocemos (o no queremos hacerlo).
Traumas.
Oscar Esquivias es un escritor español, de Burgos, nacido en 1974, ha publicado ocho novelas y éste es su segundo libro de cuentos; están escritos en diferentes momentos y reunidos para su publicación bajo el título de uno de ellos.
Pampanitos –ya que no brotes- verdes.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Inesperados.
Personajes: Atractivos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar, son cuentos breves, frescos, ideales para el verano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 14 2011

Comprometeos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

A pesar de ser infinitamente más interesante que Indignaos, este libro titulado Comprometeos ha pasado infinitamente más desapercibido entre los lectores. Es verdad que la publicación de Indignaos ha servido para que en el mundo entero aparezcan movimientos sociales que tratan de colocarse para poder hacer frente a la injusticia y desigualdad social. Eso es verdad y ese volumen merece todos los respetos. Pero también es verdad que el contenido de n libro y otro es bien distinto.
Hessel, entrevistado por Gilles Vanderpooten, explora más en profundidad del presente y el futuro del mundo, el problema institucional o el ecológico. Y, sobre todo, lanza un mensaje claro: hay que actuar. No basta con estar indignado. Hay que evitar un futuro desolador.
Es mucho más difícil de leer este libro que su predecesor. Y es mucho más enriquecedor. Convendría que los que se arrimaron al otro lo hagan con este.
Un libro para reflexionar (más) y, sobre todo, para tomar una decisión personal desde la información y la reflexión.

Calificación: Necesario.
Tipo de lectura: No es complicada aunque hay que prestar atención.
Tipo de lector: Cualquiera.
Personajes: Todos.
Argumento: Universal.
¿Dónde puede leerse?: Frente al parlamento con cara de póker.
¿Dónde puede comprarse?: En tu libraría habitual.


ago 13 2011

El Nilo. Cartas de Egipto

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este volumen recoge las cartas que Gustave Flaubert escribió a su madre, a Emmanuel Vasse y a Louis Bouilhet, durante el viaje que le llevó junto a su camarada, el fotógrafo Maxime Du Camp, por el río Nilo (desde Alejandría hasta el alto Egipto y Nubia).
La importancia del libro no es el relato del viaje en sí (algunos creen o defienden que es así) sino la percepción que el lector tiene de esa actitud de la burguesía del siglo XIX frente a otros pueblos y otras costumbres que eran tomaban como rarezas de bárbaros, esa desidia con la que se contemplaba el mundo desde la comodidad y un lujo decadente. Por ejemplo,una de las cartas relata una fiesta en la que unos caballos avanzan por un lugar en el que se han tendido un buen número de hombres egipcios. Los caballos sortean a muchos, pero mata a otros. El relato de Flaubert está más arrimado a la crónica de un hecho sorprendente y brutal, de la anécdota, que de la costumbre de un pueblo que practica ese tipo de encuentros por algo ancestral que no parece preocupar al autor. Parece mirar (Flaubert) aquello como el que observa la jaula de un zoológico. Más adelante, poco a poco, mientras el viaje avanza, comprobamos esa dejadez del que se embarca en una aventura que deja de interesarle cuando le genera la más mínima molestia. Occidente frente a los pueblos colonizados. Riqueza y lujo frente a la pobreza más extrema. Formas de vivir separadas por siglos de progreso (no sabemos donde está la parte buena y donde la mala).
Literariamente. el libro no tiene mucha importancia. Los diarios (a pesar de apoyarse en el género epistolar), aunque los firmase un grande la literatura, no la tuvieron casi nunca. Son más emotivos y personales, más informativos, que otra cosa.
Adorna el volumen una serie de fotografías que realizó durante los nueve meses de viaje Du Camp. Y, francamente, no son nada del otro mundo.
Hasta ahora, estas cartas eran inéditas en idioma castellano. La publicación de Gadir parece más un esfuerzo por dar lustre a su colección incluyendo a Flaubert entre sus autores que un trabajo de selección de textos importantes y merecedores de un esfuerzo como este.

Calificación: Precindible.
Tipo de lectura: Sencilla.
Tipo de lector: Amantes, muy amantes de Flaubert. Interesados en los libros de viajes.
¿Dónde puede leerse?: Frente a la pirámide de Kefrén.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería. Está editado hace muy poco tiempo.


ago 12 2011

El desprecio

Artículo escrito por: Carmen Neke


El desprecio de Alberto Moravia es un libro que todo el mundo se debería haber leído, además de ser una obra de referencia imprescindible para todo el que quiera saber cómo se escribe una historia desde un punto de vista único y subjetivo. El narrador, Riccardo, dice ya en el primer párrafo de la novela:

La presente historia pretende explicar como, mientras yo seguía amándola y no juzgándola, Emilia, por el contrario, descubrió o creyó descubrir algunos defectos en mi y me juzgó y dejó, en consecuencia, de amarme.

Y esta frase ya es un ejemplo perfecto de la sutil manipulación del lector que el narrador llevará a cabo con su relato. Riccardo no deja pasar ocasión para insistir en su superioridad intelectual frente a su mujer, un ser de clase baja y pocos estudios interesada solamente en el bienestar hogareño. Por eso cuando Riccardo se va percatando de que el amor y la admiración sin límites que Emilia sentía por él se han ido transmutando en desapego, frialdad y finalmente en ese desprecio que da título a la obra, se viene abajo como persona. No es capaz de resistir la confrontación con la mirada del otro, esa mirada que desenmascara la impostura de la imagen ideal que tiene de sí mismo y conforme a la cual se ha retratado como personaje en la novela. Moravia es absolutamente magistral en su técnica de reflejar cómo se va resquebrajando la autoestima de Riccardo a medida que los acontecimientos le despojan del status de intelectual que creía tener ante los demás y que justificaba toda su existencia. Magistral porque es la voz de Riccardo la única que oímos en el relato, y este desenmascaramiento lo va a ir revelando el propio personaje en su lucha por negar la evidencia, un juego de puntos de vista tan sutil en su transfondo como ligero en la propia narración, que se lee como una vulgar historia de fracaso personal de unos seres sin mayor trascendencia.

Calificación: Una obra maestra.
Tipo de lectura: Al alcance de cualquiera capaz de sostener un libro en sus manos.
Engancha desde el principio hasta el final.
Lo único que le sobra es la foto de Brigitte Bardot en la portada de mi edición.
Argumento: El poder aniquilador de la mirada ajena.
Personajes: Podrían ser los vecinos de al lado. O nosotros mismos.
¿Dónde puede leerse?: Tumbado al sol, o en casa mirando la lluvia.