Madre mía, que estás en los infiernos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Tremenda novela escrita por, Carmen Jiménez, periodista andaluza, cuya carrera o especialización en ONGs la hace especialmente partícipe de la historia de Adela, una dominicana profesora que vive en sus carnes no sólo una huida hacia delante en España para conseguir plata, sino también un cuadro familiar como para que éstas se abran. De un dramatismo y verismo atroz, Jiménez se maneja mejor en la descripción que en otros recursos narrativos, se la nota documentada en cuanto a los usos del idioma en Latinoamérica, arriesgando con una primera persona a través de la que intercala otras voces, otras vivencias, otros personajes.
La atmósfera es densa y, si bien no le falta hondura a la propuesta en forma de contra-parábola, es posible que la cadencia tan llevada a la vez al realismo mágico y al terror, quede demasiado insistida en la psicología aguerrida y cálida de Adela, una mujer de armas tomar, cuyo conflicto principal, no por más asociable a los malos tratos, pierde importancia.
En ocasiones, la autora comulga con ruedas de molino y lo hace bien (cuando al poco de conocer a Reinaldo, ella le apunta con una pistola) y en otras quizás deviene antinatural por demasiado escabrosa para el conjunto.
La descripción del infierno no sólo de una mujer con problemas en sus relaciones, sino con una familia que como hogar permanece descoyuntada, agresiva y prácticamente desestructurada y donde la religión y el maquillaje de cuerpos, dan un aporte cultural poco conocido, son características de este sorprendente y desasosegante debut literario datado en 2007.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Inquieto y temido.
Tipo de lectura: Escalofriante.
Argumento: Adela llega a Madrid, es profesora en su país natal, pero debe conseguir dinero y no tiene más remedio que ejercer de interna.
Personajes: De enjundia todos.
¿Dónde leerlo?: En Alaska, por lo de la temperatura.


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