La tumba del tejedor

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Cuento largo de relativo éxito en su país natal, pergeñado por este raro autor irlandés (Seumas O´kelly) de entresiglos que la editorial Sajalín acerca ahora a los lectores españoles con gracia, timidez y cuidado formato. Escrito en la época en que Joyce acercaba a la historia de la literatura nuevas formas de narrar, su autor, prolífico en diversas disciplinas y malogrado por su repentina muerte a los 38, nos ofrece una fábula minimalista, a veces sentida e imaginada desde el borde de un acantilado, otras desde la estrechez de un terreno de treinta metros cuadrados, porque así es el cementerio donde es enterrado un tejedor, cuya tumba desaparece quizás entre olmos o entre la desfachatez de dos terrateniente que pugnan por hacerse con el terreno. Aparecerán igualmente el padre y la hija del tejedor y su viuda en cuartas nupcias, alguien en teoría ajeno a los lazos, pero que carga con el triste destino aciago de la soledad, al perder a un hombre que probablemente no la quiso como debiera.
El cuento o novela corta simboliza desde imágenes poderosas la continua existencia de almas a la deriva, habidas antes y después de morir y cómo la asunción por la dejamos de existir, se da también a través de la lucha absurda entre dos tipos a los que ya nada les empuja a actuar y que han practicado el escapismo arribista como forma de vida.
No se nos hace nada extraña cierta embriaguez en el clima que deforma cosmovisiones y donde frente a la muerte de un honrado tejedor que simboliza el valor del trabajo, se critica un caciquismo cerril y oscuro que anuncia la llegada de un capitalismo sin multinacionales desde donde se construye esa estrechez de la que hablábamos. Narración pues, de detalles y cosas pequeñas, que a la imaginación se agrandan.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Dispuesto a no dar nada por hecho.
Tipo de lectura: Por momentos antipática, pero con voz propia.
Argumento: El velorio de un hombre en un espacio divergente.
Personajes: Adocenados.
¿Dónde leerlo?: En un sitio luminoso.


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