El astillero

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El astillero es un no lugar suspendido en el tiempo. Algunos han querido ver en su destrucción una metáfora del desamparo de las sociedades suramericanas en los años sesenta del siglo XX y un presagio de lo que vino después. Porque las dictaduras surgen de la ausencia de esperanza, de la ignorancia y del miedo.
Juan Carlos Onetti, uruguayo, fallecido en 1994 en Madrid, Premio Cervantes, se enfrentó a esos fantasmas en su vida y en su obra, destacada, precursora de la moderna literatura latinoamericana.
La novela se desarrolla en sucesivos capítulos, categóricos como otras tantas sentencias; en ellos, el escritor nos toma de la mano y nos introduce en una selva de adjetivos acertados y precisos por medio de un vocabulario voluptuoso, con un dominio magistral del tempo narrativo, unos personajes perfectamente dibujados en sus acciones minuciosas y la creación de una atmósfera viciada y solemne que nos remite a Kafka.
Crea un realismo en el que lo mágico es la utilización virtuosa del lenguaje para componer una realidad poderosa. A semejanza de El corazón de las tinieblas, de Conrad, el protagonista, Larsen, realiza un viaje interior que lo es a la vez al centro de la desolación. Más la formación de un presagio que su cumplimiento. Su explicación.
Un lugar en el que las ilusiones han muerto y solamente su resplandor ilumina un horizonte imposible de alcanzar.

Calificación: Excelente
Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Intensa
Argumento: Leve
Personajes: Patéticos pero firmes
¿Dónde puede leerse?: Entre ruinas
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual o en www.uniliber.es


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