Pampanitos verdes

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

El burgalés Óscar Esquivias, conocido sobre todo por una novela en tres libros que recrea la Guerra Civil en clave de Divina Comedia Dantesca, entrega diez cuentos, esta vez sobre la adolescencia, cuentos que bajo una escritura sencilla esconden crueldad e ironía. Dedicados cada uno de ellos a compañeros de generación literaria, el autor parece no querer seguir ningún molde preexistente. Hacerse acreedor del valor de originalidad en un cuento es arriesgado, sin embargo, en él también caben guiños a vidas prestadas a partir de una imagen, por las que un intruso se cuela, un intruso que escribe en primera persona, metiéndose en la cabeza de sus criaturas con imaginación, que es de lo que se trata.
Destacar la capacidad para el monólogo teatral en El chico de las flores, la fluidez del relato que da título al libro, así como una divertida vena cruel en Que viene Gordon, más desinflada en Mail Pride Chicago 2008.
Todos los cuentos parecen contados por y para adolescentes, sin embargo si el lector se acerca con inocencia a ellos, no sólo encontrará cierta perversidad, sino también algún que otro vicio, por ello son éstos cuentos maduros en tanto nos acercan a una edad difícil de la que no siempre se sale airoso, todo esto consiguiendo que exista cierta espontaneidad que los haga frescos.
Imagino que la oportunidad que tiene el libro es además la de conquistar a un público adultescente, dada la modificación de hábitos de vida modernos; en este sentido, el lector sentirá una mayor inquietud a la hora de reconocerse en ellos.

Calificación: Divertidos.
Tipo de lector: Aficionado a la mecánica de cuentos moderna.
Tipo de lectura: Sencilla, con dobles intenciones.
Argumento: Adolescentes de provincias cuyas vidas no transcurren precisamente en Navidad.
Personajes: Irregulares.
¿Dónde leerlo?: En un geriátrico.


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