may 12 2011

Tala

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Peculiar, experimental, hastiada, Tala de Thomas Bernhardt es una de las novelas alemanas más importantes del siglo XX. En la biografía literaria de Bernhardt está sobre todo, El malogrado, cuento con el que experimentó en la prosodia, con las variaciones Goldberg provenientes de Bach, y de la que Tala no es musicalmente tan despareja. Por eso, en un texto así caben las repeticiones, las frases altisonantes que parecen querer decir lo mismo, pero que en la elección de una palabra distinta o un signo de puntuación, varían el sentido y dan matices a una narración. Algo hecho en el viejo continente, pero de donde beberían también novelistas americanos como Kerouak, siquiera inconscientemente y de un modo más moderno.
Narrada en consciente monólogo interior, cuenta lo que pasa por la cabeza de alguien que quiere ajustar cuentas con su neblinoso pasado como dramaturgo del Burg de Viena. Sentado en su sillón de orejas, el personaje recuerda a partir del suicidio de una amiga llamada Joana, cómo la trascendencia de sus propios actos se volatiliza por momentos, encontrando un sinsentido más vital que filosófico. El personaje hace desde aquí una crítica a la burguesía como estamento decadente que florece sin apenas verse crecer. Irrumpe un profundo pesimismo en su visión de la realidad, que le lleva a analizar el suicidio de su amiga más como una patología social o beckettiana, que individual. Esto es muy nórdico.
Por otro lado, decir que antes de Bernhardt, escritores como Hans Lebert, diseñaron propuestas parecidas con resultados comerciales peores, lo que nos da que pensar no sólo sobre el eterno dilema de originalidad, sino también de oportunidad.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Que entienda la literatura como un arte, pero no demasiado.
Tipo de lectura: Intensa y a la vez en duermevela.
Argumento: El pasado y su rumiar en torno a lo por venir.
Personajes: Inconformistas.
¿Dónde leerlo? Lejos del norte.


may 11 2011

La señora Dalloway

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Una de las características esenciales de las novelas y relatos de Virginia Woolf es una especie de afán por inmiscuirse en lo más profundo de la mente de sus personajes sin necesidad del uso y abuso del monólogo interior, gracias a la utilización de narradores de nuevo alcance para la época. En el libro que nos ocupa se podrían conjugar un aparente omnisciente, que realmente es de alternancia limitada y que quizás por momentos se asemeje a la objetividad en el proceso de descripción de acciones, siempre desde dentro.
Así es La señora Dalloway, una criatura de ficción que la autora llegó  comprender y amar desde la disección de sus pensamientos. Como es obvio, la influencia del psicoanálisis está cerca.
Clarissa, que así se llama, ha evolucionado también en su lectura con los tiempos y lo mismo podría ser hoy falsa heroína romántica, que personaje de Mujeres desesperadas o Las horas,lo que está claro es que su mundo ahora plagiado pero en su momento sin referentes es el de una mujer resistente, flemática y universal.
Woolf probablemente murió de lo que hoy llamaríamos sabiduría, no en balde implicarse con su obra de una forma a la vez tan sutil y estrecha, es lo que tiene. Sutil, porque hablamos como en Bulgakov, de sentimientos encontrados (las mujeres no eran lo que son hoy) y estrecha porque a pesar de lo dicho se entiende aquí la literatura como algo más que espesa innovación, un compromiso consigo misma.

Calificación: Genial.
Tipo de lector: Cualquiera que se pregunte por los mecanismos básicos (y no tanto) de la ficción.
Tipo de lectura: Sofisticada.
Argumento: Un día en una fiesta en la campiña focalizado en los pensamientos contenidos de una desgraciada.
Personajes: Muy bien dibujados.
¿Dónde leerlo? En casa junto a El laberinto español de Gerard Brenan.


may 9 2011

Confabulario definitivo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los relatos recopilados en el Confabulario definitivo, brevísimos muchos de ellos, son un descubrimiento feliz para cualquier lector.
No es tarea fácil buscar un denominador común porque temas, técnicas e intención varían y se cruzan, pero un aire de incertidumbre, una ironía sutil y un tono farsesco se encuentran en casi todos ellos.
Hay parábolas inquietantes que desarman el funcionamiento de las sociedades materialistas, y en algunos, los animales aparecen como símbolos de una sociedad que se ha extraviado, en su caminar de espaldas a la naturaleza. En general escoge un ambiente de pesadilla que se prende en lo subconsciente mediante la palabra con finales desconcertantes.
Juan José Arreola escribe sobre las profundidades de la obsesión amorosa y la implicación en el adulterio, desde diferentes puntos de vista, pero también reflexiona sobre lo metafísico y el hecho religioso, sobre el acto definitivo de la condenación. Gusta por lo herético y lo heterodoxo.
Recurre continuamente el escritor a lo patafísico, introduciendo autoridades en la ficción, para legitimarla, que rescata de lo histórico y lo erudito a la manera de Borges; y trabaja desde la psicología de narradores engañados o engañosos.
Juan José Arreola es considerado, uno de los escritores mejicanos más peculiares y brillantes, su obra es escasa. El primer Confabulario, origen de éste, apareció en el año de 1952.

Calificación: Brillante.
Tipo de lector: Cualquiera con ganas de reflexión.
Tipo de lectura: Amena e intensa.
Argumento: Diferentes.
Personajes: Excepcionales.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


may 8 2011

Asterios Polip

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela gráfica o cómic de referencias humanistas firmada por David Mazzucchelli. Desde este libro se hace un retrato del éxito y el azar que lo arrebata, desde la construcción de un infierno que condena el odio y ensalza la capacidad de sobrevivir de un arquitecto y profesor de Universidad, que tras ser alabado en sus méritos por una conferencia vive la desgracia de ver arder su casa. El tipo trata de adaptarse a la paranoia colectiva que supone su vida. Este proceso es contado por el autor con solvencia y desde un minimalismo en el dibujo que obvia quizás en exceso la palabra, en pos de un aura por la que se trata de identificar este infierno con algo así como la soledad de un desierto; este rasgo está muy bien construido y hace que se tarde poco tiempo en asimilar.
Las dos caras del éxito es un tema con el que se atreven muchos, pero no de manera tan personal; es quizás la meticulosidad y metodismo de Asterios lo que le lleva a la nada, lo que nos embriaga de nihilismo, sin aportar moralina, si no introduciendo a una serie de personajes que al tipo le parecen repulsivos, como un músico experimental japonés que colecciona partituras raras, un dramaturgo pagado de sí mismo y con delirios de grandeza que quiere montar un espectáculo a propósito de Orfeo, un mecánico casado con una especie de echadora de cartas con tintes de bruja Avería,…
La muerte de los padres también está presente, así como el amor burgués con una estudiante de Bellas Artes muy especial para él, que sin saber a qué disciplina quiere dedicar su futuro, se decide por la menos conveniente a nivel práctico.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Sirven hasta los de la Marvel, de hecho encontrarán más sencillez muchas veces que en los clásicos.
Tipo de lectura: Sencilla. Fans de lo alternativo soft.
Argumento: Miserias y grandezas de un metódico.
Personajes: Excelentes todos.
¿Dónde leerlo?: En el Sahara.


may 6 2011

El corazón es un cazador solitario

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El error más fatal que puede cometer un hombre, es tratar de permanecer solo.

Es importante poner en contexto la novela y a su autora, la norteamericana Carson McCullers, porque la distancia podría hacer que pasáramos por alto, en nuestra visión contemporánea, algunos temas de profundidad cuyo tratamiento está hoy generalizado, pero que la escritora enfrentó en la literatura  -en cierta manera- por primera vez.
Por eso mencionaremos que Lula Carson Smith nació en 1917 en el Sur de los Estados Unidos,  biznieta de un héroe confederado, propietario de plantación; que la enfermedad estuvo presente en su vida de manera significativa, y que durante una recaída escribió ésta novela, mientras en Europa se incubaba una guerra que nadie quiso ver; diremos que se frustraron sus intentos de estudiar música y que después de casada mantuvo relaciones íntimas con mujeres.
Sus reflexiones sobre la exclusión, el origen de la pobreza, el racismo, el avance la ideología nazi; su meditación en torno a la soledad del enfermo y del músico son evidentes en la novela. Mucho más sutil y subterránea es la elaboración de un mundo homosexual que, no obstante, toma forma en el texto como correlato de los campos emocionales anteriores.
Es por lo tanto una novela profundamente social, con un sustrato de crueldad y de tristeza, creado por las terribles contradicciones de los personajes y por sus extraños deseos. Por debajo de la normalidad comienzan a emerger hechos íntimamente terribles que hacen avanzar psicológicamente la narración. Es la vigilia anterior al sueño americano, el país de la segregación, donde el sueño solo existe en la cabeza de un negro y aún de allí es desalojado.
Son significativos los guiños a Spinoza, en cuyas claves éticas debemos entender la novela, construida en una comunidad en la que la gente procuraba no pensar para no introducirse en las sombrías penumbras del mañana.
En la mudez del protagonista John Singer, debemos encontrar un símbolo, una metáfora que desborda la novela.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Amena y entretenida.
Argumento: Lento, pero envolvente.
Personajes: Sutiles y profundos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. En un viaje por the Old South, sería ideal.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual de nuevo o de viejo.


may 4 2011

Disección de una tormenta

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Innovadora y telúrica, es ésta una novela poética de Menchu Gutiérrez que sirviéndose de la imagen del pelo y de una institución, construye todo un universo que bien podría estar relacionado con la muerte y la locura, pero que no tiene por más que sugerir un estado de calma chicha lleno de referencias intertextuales y a la que nada le es ajeno.
Construida en torno a diversos escenarios, consigue crearse un clima hermoso. El pelo es aquí, a la vez, recuerdo y constancia, poesía y realidad, se hace o deshace en virtud de un corte o afeitado del mismo y, a la vez, de un enmarañado concepto por el que el sol deja constancia del paso del cepillo en los otros. La necesidad de reposo, la nostalgia y la melancolía se manifiestan desde poderosas imágenes. Sólo parece importar la sublimación de una belleza, que finalmente se constata como tal en forma de tormenta.
Toda esta vía encontrada en una primera lectura, tal vez no sea más que una búsqueda espiritual hacia uno mismo. Somos pequeños, por eso es ésta una novela de detalles, de instantes fugaces robados al tiempo, con el único fin del deleite y la observación.
También se trata de una novela simbólica donde cada lector, aporta su propia semilla vital y espiritual, su propia sensibilidad a la hora de ser leída. Tiene además una estructura en cajas chinas, que permite que apenas exista poso de profundidad en lo narrado, cada nueva imagen en torno a ese pelo y lo que significa, hace que nos olvidemos de la anterior.

Calificación: Brillante.
Tipo de lector: El que no busque un argumento tipo.
Tipo de lectura: De cierta exigencia.
Argumento: Poco definido.
Personajes: Son más bien imágenes.
¿Dónde leerlo?: Recluido en un convento de monjas calvas.


may 3 2011

Los pícaros y los canallas van al cielo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De nuevo, otro libro de la poderosa autora canadiense Elizabeth Smart con el que deleitarnos. Escrito casi veinte años después de En Grand Central Station me senté y lloré, la protagonista de su historia monologa y poetiza sobre lo irremediable de tener hijos y vivir soltera en Inglaterra, asumida ya la pérdida de toda compañía masculina que se precie; de día trabaja en una monótona oficina y de noche en un cabaret, de tal forma que esta doble vida, en vez de complacerla, la lleva a abismos de culpabilidad y locura de los que se sabe dueña. Tampoco cabe en su persona rencor contra su ex marido poeta, por lo que a pesar de las rarezas literarias de las que sigue bebiendo, también encontramos referencias literarias a pudibundos dandis, salmos bíblicos y hasta el Cantar de los Cantares, de donde agrupa una tonada lírica nada convencional.
Encontramos a la vez, más dispersión en lo que está propiamente narrado y es en los huecos entre reflexión o frase donde esta vez está la poesía. La protagonista hace inventario de una vida que considera malograda, por más que muchas la envidian en tanto elogia a los que no se mostraron y renunciaron a su parcela de éxito para patalear, disconformes, y no precisamente en el cielo, criticando con saña la idiosincrasia católica, a favor de una humanidad en la que para existir o ser, no sea necesario manifestarse.
Una crítica al ego como algo que perturba la necesidad de alimentarse de uno mismo y donde las viejas y bellas imágenes de ella suplicando un bocadillo, se pierden en un equipaje que jamás existió.

Calificación: Hermosa.
Tipo de lectura: Poética, además el libro aporta referencias explicativas a lo que considera citas, gran trabajo de editor.
Tipo de lector: Preferiblemente público femenino aunque no es indispensable.
Argumento: Aventuras y desventuras de una linda loca.
Personajes: Muy humanos.
¿Dónde leerlo?: En una estación de tren cualquiera.


may 2 2011

El juego del ahorcado

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El pasado, pasado está, se suele decir, pero por mucho que nos empeñemos, no podemos eludirlo. Lo olvidamos por momentos, de manera natural, con el paso del tiempo; y no queremos desprendernos de él cuando todavía está muy cerca del presente. De cualquier modo, siempre estará ahí. Y para Sandra, la protagonista de la primera novela de Imma Turbau, El juego del ahorcado, ha llegado el momento de recordarlo. De recordar una historia que pasada está, ante la que intenta demostrar indiferencia, conciliación, pero ineludible.
Una semana después de que David, su amigo de la infancia y primer novio, se haya suicidado, Sandra se pasa la noche recordando la historia: tirando poco a poco de la madeja de hilo cuyo extremo empieza en su infancia y termina en el suicidio de David. Es una novela corta, que comienza con un tono conocido, aquél semejante a una novela más sobre estas tramas de amor complicada y que sin embargo toma, en el momento preciso, un tono personal e íntimo, construyendo una narrativa que arrastra al lector a un intrigante relato, turbio en ocasiones, invitándole a quedarse hasta el desenlace (que es también el comienzo). Ambientada en la Cataluña de los años 80 y sin necesidad de mencionar la provincia por su nombre, de la que Imma Turbau describe lo imprescindible para dibujar el escenario, la autora relata su conversión de niña a adolescente – en contraste con la adulta de ahora -, su desarrollo personal y emocional, una evolución en la que David le acompañó hasta prácticamente su madurez (y cuyo fantasma se dispone a enterrar ahora). En el transcurso de esos años tienen cabida todas las emociones propias de una niña de buena familia que se enamora del rebelde del barrio y se rebela contra sí misma, aquellas sensaciones que impactan al descubrirlas por primera vez, contadas por un personaje perfilado de manera en que todos nosotros, o la mayoría, nos podemos ver reflejados en algún momento de nuestras vidas. Cuando miramos hacia atrás, a través de un cristal ya de otro color y nos decimos: Pero qué tonto fui.
Corta novela para disfrutar durante un par de días o tres de buena literatura sin pretensiones, en forma de una historia común que mezcla amor e intriga, ternura y sexualidad, desamores y sensatez. Lo básico para un rato de lectura despreocupada. ¿Qué más se puede pedir?
Texto cortesía de Paula Pinilla
Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Relajada y amable.
Tipo de lector: Cualquiera.
Engancha desde el principio y no sobra nada.
Personajes: Sencillos y bien perfilados.
Argumento: Fácil e inquietante.
¿Dónde puede leerse?: Junto a una ventana por si hay que recordar.
¿Dónde puede comprarse?: Tal vez internet sea la mejor opción.