Relatos de Kafka

Artículo escrito por: Carmen Neke

Acabo de enfrentarme por primera vez en mi vida a una selección de los relatos de Franz Kafka, y esto me ha hecho darme cuenta de lo mucho que le deben Borges, Cortázar y tantos otros cuentistas modernos. Ha sido toda una experiencia, son relatos que intrigan, sorprenden, hacer pensar, pero que también son a mi entender muy accesibles a cualquier lector. Y es que Kafka tiene relatos muy bonitos, por usar una palabra tan poco admisible en reseñas literarias. Es un autor que arrastra fama de raro y retorcido, pero cuyas historias tienen mucho de poético, y también de humorístico.
David Foster Wallace se quejaba en un artículo recogido en Hablemos de langostas de lo difícil que es hacer ver a los estudiantes de hoy día el humor subyacente en los relatos de Kafka, su manera de mostrar de forma literal conceptos metafóricos que dota a sus historias de un ambiente no tanto surrealista como de pesadilla. Hay humor en sus relatos, pero es un humor negro y doloroso que no llega al sarcasmo o al cinismo por la enorme empatía que Kafka siente por todas las criaturas que crea, no importa cuáles sean sus fallos.
Todas las discusiones sobre el hermetismo de los relatos de Kafka y lo absurdo de las situaciones que plantea casi lleva a olvidar mencionar lo buen narrador que es. Kafka es un contador de historias, un cuentista en el sentido más estricto de la palabra, y se vale de parábolas sobre casos imposibles para ilustrar sentimientos, pensamientos, situaciones que no cabe explicar con palabras. Por eso tampoco es posible descifrar sus relatos, puedes sentir lo que quieren decir pero son sentimientos difíciles de explicar con el lenguaje de cada día. Quien necesite una moraleja explícita va a sentirse muy insatisfecho con la lectura de los relatos de Kafka.

Calificación: Imprescindible, inolvidable.
Tipo de lector: Que no necesite demasiada claridad interpretativa en sus lecturas.
Tipo de lectura: Accesible pero potencialmente devastadora.
Engancha desde la primera hasta la última línea.
Personajes: Seres imposibles que se enfrentan al absurdo de su propia existencia.
¿Dónde puede leerse? En cualquier sala de espera, para aprender que la desesperación puede tener muchas caras.


Comentarios cerrados.