Disección de una tormenta

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Innovadora y telúrica, es ésta una novela poética de Menchu Gutiérrez que sirviéndose de la imagen del pelo y de una institución, construye todo un universo que bien podría estar relacionado con la muerte y la locura, pero que no tiene por más que sugerir un estado de calma chicha lleno de referencias intertextuales y a la que nada le es ajeno.
Construida en torno a diversos escenarios, consigue crearse un clima hermoso. El pelo es aquí, a la vez, recuerdo y constancia, poesía y realidad, se hace o deshace en virtud de un corte o afeitado del mismo y, a la vez, de un enmarañado concepto por el que el sol deja constancia del paso del cepillo en los otros. La necesidad de reposo, la nostalgia y la melancolía se manifiestan desde poderosas imágenes. Sólo parece importar la sublimación de una belleza, que finalmente se constata como tal en forma de tormenta.
Toda esta vía encontrada en una primera lectura, tal vez no sea más que una búsqueda espiritual hacia uno mismo. Somos pequeños, por eso es ésta una novela de detalles, de instantes fugaces robados al tiempo, con el único fin del deleite y la observación.
También se trata de una novela simbólica donde cada lector, aporta su propia semilla vital y espiritual, su propia sensibilidad a la hora de ser leída. Tiene además una estructura en cajas chinas, que permite que apenas exista poso de profundidad en lo narrado, cada nueva imagen en torno a ese pelo y lo que significa, hace que nos olvidemos de la anterior.

Calificación: Brillante.
Tipo de lector: El que no busque un argumento tipo.
Tipo de lectura: De cierta exigencia.
Argumento: Poco definido.
Personajes: Son más bien imágenes.
¿Dónde leerlo?: Recluido en un convento de monjas calvas.


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