Las ciudades invisibles

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Las ciudades invisibles son difíciles de clasificar y –aún así- Italo Calvino lo hace. Uniéndolas a la memoria y al deseo, a los signos, a los muertos y al cielo. Erige ciudades sutiles y continuas, desvela escondidas ciudades.
El género del libro es difícil de definir en cuanto participa de la novela, el cuento y el microrrelato, todo envuelto en lo fantástico.
El referente obvio está el El millione de Polo, pero también trasluce a Platón -Timeo y Critias- y a los historiadores bizantinos como Cosmas Indicopleustes.
Con todo ese material, Calvino elabora un pensamiento sobre las ciudades en el que lo urbanístico es símbolo de lo subterráneo –en las de hoy y en las del pasado-, sobre el paso del tiempo y su implacabilidad.
El texto es un cofre de tesoros construido con espejos y con dualidades, cofre paralelo y simétrico cuya cerradura es un símbolo, un emblema, una clave.
Italo Calvino es bárbaro. No hay escritor que no quisiera ser Italo Calvino ni lector que no sueñe con sus historias fabulosas, envueltas en imágenes especulares. Utiliza un lenguaje elegante y preciso sin deslizarse hacia lo refinado, colorista; e invita al lector a participar en su juego literario.
Título engañoso, en fin, porque no hay ciudades más evidentes, donde los deseos y los miedos de visitantes y moradores estén más cumplidos, no las hay mejor descritas aunque permanezcan invisibles.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lector: Cualquiera con ganas de reflexionar un poco sobre su ciudad.
Tipo de lectura: Amena y divertida.
Argumento: Es una serie de descripciones de ciudades fabulosas.
Personajes: Marco Polo y el Gran Kan conversan en torno a las descripciones.
¿Dónde puede leerse?: Es ideal para el metro, o los trayectos cortos por la brevedad de los capítulos.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


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