abr 13 2011

Gomorra

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

En la línea de Capote y su A sangre fría, nos enfrentamos a una novela documental, escrita  por Roberto Saviano a raíz de la película italiana realizada sobre la Camorra; no es material anecdótico lo que aquí se cuenta, no en balde sólo por destapar sus cartas, el autor ha sido perseguido, pero es que su ajuste de cuentas u omertá está precisamente ahí, en dar debida cuenta de nombres y apellidos, clanes, presentes, pasados y futuros de un movimiento que nace en Nápoles, recorre todos los continentes y países y causa tanto a nivel local como ya no digamos internacional, más asesinatos que el terrorismo. Hay algo desafiante en la propia cinética o lógica de la Camorra y es su versatilidad para los negocios: desde escombros o basuras, pasando por la construcción (el autor da nombres de empresas en concreto en la Costa del Sol y Tenerife) o el tráfico de drogas, se mueven resortes o cadenas de producción ilegales en las que están implicados desde poderosos self-made men hasta camioneros o intermediarios aspirantes a empresarios con carrera.
La novela tiene sentido argumental en tanto el narrador que documenta lo que ha visto, se embrutece e implica desde distintos puntos de vista. Todo comienza con una panorámica de las basuras almacenadas en el puerto de su mentada ciudad y termina con un análisis del cine como medio que, por más que recree, se queda corto ante una horrible realidad, que se empieza recreando desde la locura de El corazón de las tinieblas, se clava en el inconsciente como pasa con Ernst Junger y termina asimilándose desde la perturbadora lógica de las películas de gángsters; todo desde la posición de testigo privilegiado que confiesa estar aún vivo, a pesar de su impotencia.

Calificación: Perturbada y perturbadora.
Tipo de lector: No necesariamente literario, identificado más por el qué se cuenta que por el cómo.
Tipo de lectura:  Amena.
Argumento: Ajuste de cuentas informativo, comprometedor y comprometido.
Personajes: Reales.
¿Dónde leerlo?: Junto a un periódico, en casa, comprobando si está nuestro nombre en algún sitio o si nos puede implicar por apellidarnos como alguien.


abr 13 2011

Solar

Artículo escrito por: Carmen Neke

En una entrevista televisiva con Ian McEwan sobre esta novela el autor, de una manera inconfundiblemente británica, corrige al entrevistador cuando éste afirma que el libro está escrito en clave de comedia: más que una comedia, dice, es una sátira. Y el protagonista Michael Beard tampoco pretende ser una parábola del mundo occidental, aunque es cierto que ambos tienen en común su capacidad de crear el caos que va a llevarles a su destrucción a causa de su ambición, su avidez, su falta de disciplina y autocontrol. La ciencia y el cambio climático son temas que dan poco juego en la literatura, afirma McEwan, y la sátira puede ser una manera de hacerlos más digeribles para el lector.
La novela gira en torno a un personaje tan inteligente y brillante como despreciable, un físico ganador del Premio Nobel que subsiste gracias a su reputación y a los múltiples comités y actos públicos a los que es invitado, mientras asistimos al hundimiento de su quinto matrimonio en un juego mezquino de poder y crueldad disfrazado de buenas maneras. Como telón de fondo se nos presentan las investigaciones científicas sobre energías alternativas sometidas a la tiranía de las modas, la opinión pública y los dictados económicos. La salvación del mundo, es la cínica conclusión a la que se llega, no se va a alcanzar a través de la virtud y el idealismo sino por medio de esta misma ambición y falta de escrúpulos de la que hacen gala todos y cada uno de los personajes que desfilan por el libro.

Calificación: Merece mucho la pena.
Tipo de lector: Libro poco apto para lectores idealistas, muy recomendable para el resto.
Tipo de lectura: Amena, inquietante, perturbadora. Y estupendamente bien escrita.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Un Premio Nobel de Física es celebrado públicamente por su trabajo en energías alternativas mientras su vida personal acumula cada vez más residuos susceptibles de acabar con él.
Personajes: A cual más cretino.
¿Dónde puede leerse? En la playa, no hay que huir siempre del cliché.