Océano, mar

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela posmoderna y poética del autor del long-seller Seda, Alessandro Baricco. Se trata de un ejemplo claro de lo que teóricos como Bobes entienden como un artefacto donde caben muchos tipos de escritura y cosmovisiones que no termina de implosionar más que desde la poesía y el relato, lo cual no es poco. Un tipo de escritura minimal, con aliento corto podría hacernos pensar en un narrador que cuenta desde el monólogo o el sueño, si bien parece una voz de ultratumba, la del mar como infierno que sosiega, la que habla. Por lo demás, los personajes son húespedes típicamente mediterráneos de un hotel que está pegado a ese mar y la premisa probablemente sea la pereza que, de vivir en un entorno tal, lleva a preguntarse por qué el arte es arte y cómo.
Viven en este hotel un catedrático universitario, una mujer a la que han recomendado el lugar para curarse de un adulterio cometido, un artista que en la ciudad no prosperaría y que aquí se rebela como más capaz que el catedrático y una especie de marquesa con la que juega a observar. No son dobles parejas ni nada por el estilo. A cada cuál más solo e indolente, se empeñan en tareas inútiles como examinar desde el más estricto academicismo la nada simbolizada a través de lienzos con nubes y velas, o bien no se comprenden, constituyendo un vano intento de trascender. Se ven también muchas interferencias mezcladas con estados de ánimo intensos provocados por un aura mágica en torno a la cual el mar nos hace iguales ante la muerte.
Baricco bien podría haberse buscado un esquema dramático del que partir, pero prefiere jugar con el lenguaje en aras de no repetirse y a sabiendas que todo es incompleto, y lo primero, el ser humano.
Calificación: Hermosa.
Tipo de lector: Tendente al abandono, capaz de relativizar.
Tipo de lectura: Sencilla, descansada.
Argumento: De los abrojos del sueño en la vigilia.
Personajes: Compactos.
¿Dónde leerlo?: Contemplando un horizonte distinto.


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