Viaje al abandono

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como indica su título, Viaje al Abandono es un libro de viajes, sobran las banderas y las fotografías de la portada que lo travisten de activismo político.
Como en todo buen libro de viajes, el escritor realiza un trayecto físico que es pretexto para el viaje interior, en donde integra ensayo histórico, novela en marcha e investigación, para componer una crónica en la que importa menos el destino, que lo que se ve en el camino.
El 26 de febrero de 1976, mientras el país se tambalea al borde del abismo, el ejército abandona una de las provincias. Es la más grande de todas, pero también la más alejada de la capital, la número cincuenta y tres; los coches matriculados en ella llevan las letras “SH” en las placas y como en el resto del territorio, bajo dictadura militar, sus habitantes reciben pocas ilusiones al nacer, nada más que un libro de familia que certifica lo que son: españoles.
En el curso de unos pocos días se suspenden las clases en los colegios, y se cierran los hospitales, la élite de la población es evacuada precipitadamente, mientras que se abandona al resto con el territorio. A su suerte.
Eduardo Soto-Trillo viaja en su libro a la búsqueda –hoy- de esos otros españoles; de sus hijos, que han quedado atrapados en un agujero jurídico, en una trampa de la Historia. Y los busca en todos los lugares donde están. Sin crear héroes ni villanos. Dando vida a palabras cuyo significado ha quedado sumergido en la banalidad, por la repetición incesante de palabras huecas: Polisario, campamentos, ocupación, colaboración, activismo, causa, conversaciones.
Es una obra honesta y bien planteada. Un trabajo solvente. Porque el autor maneja con habilidad todos los recursos del buen narrador de viajes.
Escuchar a todos los que se encuentra en el camino, no intentar convencer con sus ideas, porque los hechos persuaden por la propia fuerza de la existencia. Crear un relato interesante, dinámico y ameno; y hacer del lector un cómplice en su búsqueda de conocimiento.
Eduardo Soto-Trillo es intuitivo y no se deja engañar; desenmascara lo repugnante del carnaval humanitario y las mafias que crea la dependencia de esa abstracción tan engañosa que se llama ayuda humanitaria. Capta lo que fluye, subterráneo como los ríos del desierto, en un paisaje, una persona o una reunión de ellas. Porque todos tienen al menos una razón.
Consigue transmitir así una visión en la que lo único mordaz es la realidad tozuda, y bordea la conspiración con elegancia sin aventurar hipótesis ni señalar con el dedo. Sin oportunismo.
Es una mirada que no está deformada por la del periodista, por la del viajero profesional, ni por la del activista. Es simplemente la mirada del sentido común.
El hecho de que el autor sea un experto en derecho internacional no le hace situarse por encima del texto en una posición implacable, algo que hubiera sido fácil; lo que permite al lector cumplir con su obligación: leer, interpretar y decidir.
Cuando asistimos –cada día- a la manipulación de lo que pasa en el mundo por omisión de datos, o por desproporción a la hora de exponerlos, se echa siempre de menos un libro así, en el que habitan personas. Un trabajo generoso.
Innecesario el subtítulo, con una pregunta cuya respuesta es lo único que sabemos antes de empezar a leer (Porqué no permiten al Sáhara ser libre) y falta un anexo con algunos documentos que se mencionan y que sería interesante que estuvieran ahí.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en literatura de viajes y política internacional, que viene a ser lo mismo.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: El que tiene toda vida humana.
Personajes: Personas, como ustedes y como yo, mezquinas y generosas.
¿Dónde puede leerse?: Antes de acudir a una manifestación, para enterarse bien de todo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en la de Casa Árabe www.baibars.com


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