ene 20 2011

Cosmópolis

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Un libro de crónicas de viaje. Seleccionadas y prologadas por Beatriz Colombí.
La novedad está en la selección de los viajeros: hispanoamericanos.
Faltaríamos a la verdad si dijéramos que no hay nada notable hasta el final del libro, en que nos encontramos con Pablo Neruda y el poder de su evocación de Ceilán. Porque toda apreciación, por parte de escritores de oficio es interesante testimonio y retrato congelado en el tiempo.
A mediados del siglo XIX, con las independencias americanas y el inicio del periodismo, los latinoamericanos comienzan a viajar, a descubrir el mundo; lo hacen empezando por lugares comunes como Paris (Amado Nervo, o Cesar Vallejo en el velorio de la Duncan), Londres (Flora Tristán) y Tánger (Ruben Darío); pero también por focos de atracción que no encontramos entre los cronistas europeos, como Niagara Falls (Miguel Cané) o la Exposición Colombina de Chicago (Paul Groussac).
La visión más particular es –quizás- la de los argentinos, son tremendos; en un momento en el que su patria se veía encaminada a ocupar un lugar de privilegio entre las naciones, salen a campo abierto, mirando levemente por encima del hombro. Lucio V. Mansilla, compara la base de la pirámide de Keops con el perímetro de la plaza 11 de Septiembre; y Eduardo Wilde a Cleopatra con una de sus amigas de cuando visitaba, de estudiante, a la aristocracia de la calle Garay; para ellos el mundo fue pañuelo. Son realistas, poco románticos y menos inspirados por el aura histórica que otro tipo de viajeros.
España -la madrastra que no recuperará su prestigio hasta el exorcismo del 98- es ácidamente maltratada por Domingo Faustino Sarmiento en El Escorial, un cadáver fresco; y Lucio V. López se ceba sobre los provincianos rastacueros sudamericanos, que realizan etapa de su particular grand tour europeo en la Ville-Lumière. Enrique Larreta, Ricardo Palma o César Vallejo reivindicarán después las atmósferas de Ávila, Córdoba y Toledo; y Guillermo Cabrera Infante cierra la edición con un impresionista y soberbio retrato de Londres en 1999.
Un imaginario sudamericano de lo interesante, de lo exótico y de lo memorable.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionado a la crónica de viajes.
Tipo de lectura: Sencilla, con el lenguaje ampuloso propio de la época.
¿Dónde puede leerse?: Puede ser ideal para un viaje, son crónicas breves.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo, en Madrid, en Tipos Infames www.tiposinfames.com, es edición argentina.