dic 20 2010

Cartas Clandestinas de un Cartero Casi Enamorado

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muchas veces las cosas que parecen más sencillas son las más difíciles de hacer. Requieren un ejercicio riguroso de creación, el destello de una chispa de ingenio en su invención y una gran insistencia para llegar a crearlas. Concentración.
Esto sirve para inventos que han sido cruciales para avanzar en la grande o la pequeña historia, para obras de arte que se convierten en síntesis de un pensamiento. Sirve para la escritura de estas Cartas Clandestinas de un Cartero Casi Enamorado.
El pretexto narrativo es un cartero que va escribiendo hojas de un diario y dejándolas en los buzones de personas anónimas. Desconocidos. Fragmentos de su vida diaria. Porque escribir es manifestar un desesperado deseo de permanecer.
Es una descripción hiperrealista de actos cotidianos, detenida, minuciosa y perspicaz, que crea una pantalla, sobre la cual se proyecta un retrato del narrador y del espacio urbano, con sus personas y sus cosas. El retrato de una soledad.
¿Qué ocurriría si todos escribiéramos lo mismo? ¿Cómo chocarían todas esas cotidianeidades? Gestos imperceptibles que vemos cada día y que leídos, nos llevan a una reflexión.
Una novela muy honesta, sin trampa ni cartón. Crítica sobre las sociedades que construimos. Censo de la incomunicación.
La breve anotación al inicio de la novela nos informa de que Pablo Caballero nació en 1974 y que esta es su primera novela.
Sucede cuando nos miramos en un espejo.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Cotidiano, pero no por eso sin interés.
Personajes: Un narrador detallista y reflexivo y una sociedad sorda.
¿Dónde puede leerse?: En el autobús o en el metro.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.