Guía del autoestopista galáctico

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela perteneciente a la tetralogía del mismo título, mezcla de comedia y ciencia-ficción que fue llevada recientemente al cine por dos realizadores de videos musicales que se entusiasmaron con el proyecto; tras cinco años de peregrinaje del escritor (Douglas Adams) por las productoras y una vez fallecido ya éste. Cuenta la historia de un humano que se ve perdido en el espacio tras la arbitraria, pero real desaparición de la Tierra del Universo. Le acompañará durante un delirante periplo, que no excluye lo filosófico, Ford Prefect, una especie de ángel de la guarda que le hará enfrentarse con cautela, prudencia y ambivalencia a los habitantes volgones primero y después a la aparición de un planeta que presupone a los humanos como conejillos de indias de los ratones. Arthur y Ford vivirán la expulsión de una de las naves espaciales que pueblan la galaxia.
Temas como la burocracia llevada a su más alto nivel de incompetencia o la sensación continua de apocalipsis que se frena en un simpático podría ser siempre peor, convierten el libro en una obra por momentos graciosa e ingeniosa, pero cuya esencia se encuentra más en las series para radio o televisión o en otros libros de la saga, pues éste que podría ser resumen queda finalmente en un intento esquelético por explicar el porqué de la guía y para presentar o planear conflictos en forma de escenas, sin que quede el nudo claro.
Una de las inquietudes que más llevan a Arthur a ser criatura flemática por experiencia es su escasa capacidad para replantearse a sí mismo como personaje; conforme más enloquecido vive y más absurdo es el panorama que se le presenta, más fácilmente se pregunta quién es y qué hace allí, lo que le lleva a preguntar a un ordenador sobre el sentido esencial de la vida.

Calificación: Divertida.
Tipo de lector: Lo disfrutarán más los conocedores de la ciencia-ficción, por el tema de subversión de códigos.
Tipo de lectura: Amena, disparatada, entrañable.
Argumento: Sobre la actitud ante la vida, nuestras pequeñeces, debilidades y la necesidad de sentido del humor como arma ante cualquier catástrofe.
Personajes: Todos geniales, deseando conocer los otros tres libros para disfrutar y completar.
¿Dónde leerlo?: En verano, festejando la Navidad.


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