El hipnotista

Artículo escrito por: Carmen Neke

Según la editorial, esta es la novela que esperaban los fans del género negro sueco. Esta frase me parece más difamatoria que publicitaria, no creo que haya lector alguno que esté esperando un engendro libresco de estas características.
Ya sabemos que en la actualidad basta con ser sueco para que te publiquen cualquier novela, a condición de que sea de género negro y esté ambientada en cualquier lugar de la geografía escandinava. Pero el matrimonio que se oculta tras el pseudónimo de Lars Kepler ha decidido además aplicar el método Ikea de creación literaria, consistente en montar un libro con una serie de piezas sueltas según un plan incomprensible, y sin importar que al final sobren elementos que no hayan encajado en ninguna parte. El resultado es una historia donde las situaciones no tienen ni pies ni cabeza, poblada de personajes de usar y tirar, y cuyo protagonista es un Juan Lanas que acaba alegrándole la novela al sufrido lector gracias a todas las desdichas que se le van acumulando en una vida carente de interés alguno.
Y ni siquiera es una novela aislada, al parecer es la primera entrega de una serie de ocho. Efectivamente, ocho. El fin de la literatura vuelve a estar un poco más cerca.

Calificación: Un insulto para la inteligencia lectora.
Tipo de lector: Ingenuo, que se deja timar por el marketing de la editorial.
Argumento: Ni los propios autores terminan de estar seguros de qué trata exactamente el libro.
Personajes: Perfectamente surrealistas, André Breton debe de estar revolviéndose en su tumba de envidia.
¿Dónde puede comprarse? Ni se le ocurra.


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