nov 9 2010

Historia del jazz

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Historia del Jazz, firmado por Ted Gioia, es uno de los volúmenes clásicos sobre el jazz y pasa por ser imprescindible para todos aquellos que se acercan a este tipo de música e incluso para los que la conocen bien, pues abunda en datos y discografía que siempre son de gran ayuda.
Repasa desde la prehistoria musical (en la que residen los ritmos africanos que llevarían hasta el primer jazz en Nueva Orleans) hasta el jazz moderno. Y lo hace explicando los cambios que se fueron produciendo en momentos históricos determinados. No entra en profundidades que hagan difícil la lectura aunque sí enfrenta asuntos que no podrían entenderse sin la ayuda de un buen disco sonando para entender eso que dice Gioia. Con esto quiero decir que este libro no ayudará a nadie a saber de jazz. Tan sólo a reconocer nombres y fechas. La música se llega a conocer escuchándola.
Inexplicablemente, algunos interpretes y compositores aparecen en alguna página suelta casi tan rápido como desaparecen. Es en estos detalles donde encontramos al autor (las preferencias del autor es más exacto) y esto no deja de ser un inconveniente porque Bill Evans (por poner un ejemplo) es un grande del jazz y Gioia le convierte en un espectro. Hay varios casos parecidos que roban lustre a lo que podría ser una obra excelente.
Aporta el autor una relación de discos recomendados que son, francamente, inolvidables y sólo eso es una buena razón para hacerse con un ejemplar.
Por otra parte, señalar que la zona más interesante de la obra es la que abarca el nacimiento y desarrollo de lo que vino a llamarse BeBop. Da la sensación de que es la que domina el autor y la que más admira.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Fascinante si se escucha a la vez ese disco del que se habla o un tema en concreto.
Tipo de lector: Amantes del jazz. También caben los que quieran iniciarse por curiosidad.
Faltan algunas referencias a compositores e interpretes. Imperdonable.
¿Dónde puede leerse?: En casa, con música, una copa y el tabaco a mano.
¿Dónde puede leerse?: Seguro que lo encuentras en cualquier sitio. Es un clásico.


nov 9 2010

La broma infinita

Artículo escrito por: Carmen Neke

David Foster Wallace era un escritor excesivo, prolijo, desmesurado. Y es que era un escritor de un enorme talento creativo, un auténtico constructor de mundos propios. Sabía, como hoy día saben pocos autores, que un mundo no se crea en un par de horas y unas cuantas líneas, que hay historias que necesitan tiempo y espacio para desarrollarse. Y en La broma infinita le concedió a su historia y sobre todo a sus personajes todo el tiempo y el espacio que necesitaban, que era mucho. Resulta increíble que hubiera un editor lo bastante loco para publicar una novela de tal envergadura, que se tomara en serio un manuscrito de más de mil páginas más notas finales. Pero lo cierto es que quien tenga los arrestos de embarcarse en esta lectura, quien esté dispuesto en estos tiempos de prisas y placeres instantáneos a dedicar semanas o meses a un solo libro, va a poder tener una experiencia lectora inolvidable.
La novela es extraña, caótica e irracional como la vida misma. Los personajes se nos van presentando a retazos y sin explicaciones, en su presente y en su pasado, en sus circunstancias independientes que acabarán formando una red de conexiones personales a veces lógicas, a veces insospechadas y algunas veces totalmente absurdas. Todos los personajes comparten su desarraigo, sus adicciones diversas de las que intentan escapar, sus torpezas humanas y sociales que se interponen a sus anhelos de conectar con algún otro sere. El detallismo con el que el autor se extiende a la hora de relatarnos las miserias y los fracasos de estos personajes se une al humor y a la fina ironía que alejan todo patetismo, también a la enorme empatía hacia sus criaturas que siente su creador, para quien el infierno en el que viven sus personajes no debió de ser muy ajeno. Todos estos elementos, unidos a la incuestionable destreza narrativa de Foster Wallace y su perfecto dominio del complejo entramado estructural que maneja, hacen de esta novela una lectura demoledora, compulsiva, amena y gratificante, al menos para quien aún sea capaz de ingerir enormes dosis de literatura en estado puro.

Calificación: Fuera de categoría.
Tipo de lector: Con la musculatura lectora en muy buena forma y con el estómago a prueba de bombas.
Tipo de lectura: Extrema, de las que cortan la respiración de lo buena que es.
Engancha desde la primera línea, pero algunos pasajes requieren buenas dosis de paciencia.
No le sobra ni una sola página de las mil y pico que tiene.
Argumento: La vida tal como puede llegar a ser dentro de muy pocos años, aunque para algunos ya es así en la actualidad.
Personajes: Seres desgarrados y desgarradores de toda clase y condición, capaces de mantener diálogos inolvidables en las circunstancias más absurdas.
¿Dónde puede leerse?: Donde le dejen tranquilo durante un buen rato, el libro exige y merece concentración por parte del lector.