nov 30 2010

La Damnation de Faust

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Hector Berlioz vivió obsesionado con el Fausto de Goethe, que leyó en la traducción que hizo al francés Gerard de Nerval. Sobre este tema trabajó musicalmente componiendo piezas que, estructuradas, llegarían a ser La Damnation de Faust.
Parece ser que en el libreto, encargado a Almire Gardonnière participó mayoritariamente Berlioz, sobre todo en la construcción de la estructura dramática y en muchos de los textos, basados en Goethe y en Nerval, pero con el pensamiento puesto siempre en las diferentes leyendas fáusticas que circulaban por Europa antes de que el escritor alemán les diera forma.
La Condenación de Fausto se concibió como Leyenda Dramática y no como ópera, por lo tanto la estructura dramática no es muy firme, sino que se compone más bien una serie de escenas enlazadas. El texto se limita, pues, a la creación de ambientes; es poético y sugestivo, los acontecimientos claves (el pacto con Mefistófeles, la muerte de Margarita) se omiten o se deslizan en el texto casi a escondidas; esto crea un efecto bastante sugerente en la reflexión sobre lo involuntario en las decisiones y sus consecuencias.
Como su propio título indica, los libretistas dan la vuelta al original de Goethe en el que el protagonista se salva de la condenación. Margarita muere aquí en la cárcel y su apoteosis actúa como epílogo de la leyenda.
La Damanation de Faust se estrenó en concierto en París en 1846 y en España en 1884 en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. La última representación en versión escenificada en España fue representada en el Teatro Real de Madrid en la temporada 2008-09, dentro de un ciclo fáustico que incluyó las óperas de Gounod y de Balada.

Calificación: Sugestivo.
Tipo de lector: Interesado en el mundo fáustico y/o en esta ópera.
Tipo de lectura: Ligera y algo deslavazada.
Argumento: Sucinto pero intenso como corresponde al mito.
Personajes: De cierta profundidad psicológica creada desde lo lírico.
¿Dónde puede leerse?: En los salones de un teatro, antes de la función.
¿Dónde encontrarlo?: En tiendas especializas en música, por ejemplo la del Teatro real de Madrid www.teatro-real.com


nov 29 2010

Guía del autoestopista galáctico

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela perteneciente a la tetralogía del mismo título, mezcla de comedia y ciencia-ficción que fue llevada recientemente al cine por dos realizadores de videos musicales que se entusiasmaron con el proyecto; tras cinco años de peregrinaje del escritor (Douglas Adams) por las productoras y una vez fallecido ya éste. Cuenta la historia de un humano que se ve perdido en el espacio tras la arbitraria, pero real desaparición de la Tierra del Universo. Le acompañará durante un delirante periplo, que no excluye lo filosófico, Ford Prefect, una especie de ángel de la guarda que le hará enfrentarse con cautela, prudencia y ambivalencia a los habitantes volgones primero y después a la aparición de un planeta que presupone a los humanos como conejillos de indias de los ratones. Arthur y Ford vivirán la expulsión de una de las naves espaciales que pueblan la galaxia.
Temas como la burocracia llevada a su más alto nivel de incompetencia o la sensación continua de apocalipsis que se frena en un simpático podría ser siempre peor, convierten el libro en una obra por momentos graciosa e ingeniosa, pero cuya esencia se encuentra más en las series para radio o televisión o en otros libros de la saga, pues éste que podría ser resumen queda finalmente en un intento esquelético por explicar el porqué de la guía y para presentar o planear conflictos en forma de escenas, sin que quede el nudo claro.
Una de las inquietudes que más llevan a Arthur a ser criatura flemática por experiencia es su escasa capacidad para replantearse a sí mismo como personaje; conforme más enloquecido vive y más absurdo es el panorama que se le presenta, más fácilmente se pregunta quién es y qué hace allí, lo que le lleva a preguntar a un ordenador sobre el sentido esencial de la vida.

Calificación: Divertida.
Tipo de lector: Lo disfrutarán más los conocedores de la ciencia-ficción, por el tema de subversión de códigos.
Tipo de lectura: Amena, disparatada, entrañable.
Argumento: Sobre la actitud ante la vida, nuestras pequeñeces, debilidades y la necesidad de sentido del humor como arma ante cualquier catástrofe.
Personajes: Todos geniales, deseando conocer los otros tres libros para disfrutar y completar.
¿Dónde leerlo?: En verano, festejando la Navidad.


nov 28 2010

Slim Aarons, Once Upon a Time (Frank Zachary)

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Slim Aarons es un destacado fotógrafo estadounidense, trabajó para las más prestigiosas revistas: Harper´s Bazaar, Vogue y Travel & Leisure, entre otras. Su especialidad fue retratar a los ricos: aristócratas, estrellas de cine, millonarios. Los fotografió en su país y también en Europa. Comenzó a hacerlo al terminar la guerra mundial y en este libro se hace una selección de sus trabajos hasta la década de los ochenta del siglo pasado.
Un trabajo desconcertante. Porque por debajo de la fachada benévola que pretenden las instantáneas, va consolidándose en las imágenes, a lo largo del tiempo, una atmósfera cruda y perturbadora. Los personajes aparecen aislados en su bienestar, enmarcados en sus casas fabulosas frente al mar, en los salones de los palacios inmensos o delante de sus fachadas.
Según avanzaba ese siglo XX que Aarons capturó, una crueldad inasible se infiltra en las fotografías dotándolas de una fuerza estupefactiva. Se ve claramente comparando la diferencia entre la imagen de Cayetana de Alba guiando su landó frente a la fachada de Liria, 1958; con la de su hija Eugenia niña, en 1976, grotescamente kitch ante el retrato de su antepasada ilustre, pintada por Goya. Imitando su postura.
Aarons transforma a los privilegiados -en Santa Bárbara, en Nueva Inglaterra, en Palm Springs- en habitantes de un mundo tecnicolor; mientras que incide sobre lo anacrónico en el retrato de la aristocracia europea, vana, decadente, poderosa en su herencia iconográfica.
Las anécdotas que salpican los pies de foto añaden un valor a lo contado con imágenes, como lo hacen los estilismos, especialmente los de la década de los ochenta. (La princesa Bianca Hanau-Schaumburg, en su chalet de Gstaad, bellísima, con un mono rosa indescriptible, con unas botas peludas, con un cinturón de ¿ocelote? Tremenda, teñida, rodeada de estalactitas de hielo. ¿Cómo pudo salir airosa de esa foto?)
Es poderosísima la imagen de la familia del príncipe Massimo, fotografiada en el palacio Massimo alle Colonne, con la que cerramos el libro sintiéndonos observados; y también la de la princesa Colonna, con su hijo Próspero, en el salón del palacio dedicado a la memoria de su antepasado, Marcantonio, capitán general de la Iglesia en la batalla de Lepanto. Estremecedoras en sus bellezas artificiosas -amplificadas por la mise en scene- Eva Gabor, Audrey Hepburn o Lauren Bacall.
Los paisajes abiertos, como el que recoge la portada (Son los Guest, madre e hijo, en Villa Artemis, Palm Beach, 1955), quedan definitivamente congelados –en el menos metafórico sentido de la palabra- en la fotografía.
Once Upon a Time, Erase una vez, es como su nombre indica un cuento de hadas y una rememoración. Como en todos los cuentos hay brujas (las hermanas Young, tres auténticas arpías) y princesas encantadas, miradas tristes y príncipes valientes (el Honorable Timothy Jessel, delante de su Jaguar rojo, 1955), todos salen (¿o entran?) de su hechizo por la magia de la técnica. Es un testimonio histórico importante, donde los ricos muestran cierto rostro humano que parecen haber perdido hoy, con la voracidad abstracta de los mercados y la manipulación del photoshop, cierta ingenuidad, como la de la fotografía de Jackie Kennedy, empañada por la pérdida de la inocencia que supuso una guerra que devastó un mundo que –recordemos- sobre todo era de ellos.
¿Fueron felices?

Calificación: Muy Bueno.
Tipo de lector: Aficionados a la fotografía y la crónica social. Cazadores de anécdotas.
Tipo de lectura: Escasa, un par de textos introductorios bastante intrascendentes.
Personajes: Exquisitos o grotescos pero inquietantes todos.
¿Dónde puede leerse?: En la cama, desayunando huevos Benedict, por supuesto.
¿Dónde encontrarlo?: En la librería de Elena Ochoa, Lady Norman Forster, en Madrid, tienen un impresionante catálogo de libros de fotografía. www.ivorypress.com


nov 26 2010

El hipnotista

Artículo escrito por: Carmen Neke

Según la editorial, esta es la novela que esperaban los fans del género negro sueco. Esta frase me parece más difamatoria que publicitaria, no creo que haya lector alguno que esté esperando un engendro libresco de estas características.
Ya sabemos que en la actualidad basta con ser sueco para que te publiquen cualquier novela, a condición de que sea de género negro y esté ambientada en cualquier lugar de la geografía escandinava. Pero el matrimonio que se oculta tras el pseudónimo de Lars Kepler ha decidido además aplicar el método Ikea de creación literaria, consistente en montar un libro con una serie de piezas sueltas según un plan incomprensible, y sin importar que al final sobren elementos que no hayan encajado en ninguna parte. El resultado es una historia donde las situaciones no tienen ni pies ni cabeza, poblada de personajes de usar y tirar, y cuyo protagonista es un Juan Lanas que acaba alegrándole la novela al sufrido lector gracias a todas las desdichas que se le van acumulando en una vida carente de interés alguno.
Y ni siquiera es una novela aislada, al parecer es la primera entrega de una serie de ocho. Efectivamente, ocho. El fin de la literatura vuelve a estar un poco más cerca.

Calificación: Un insulto para la inteligencia lectora.
Tipo de lector: Ingenuo, que se deja timar por el marketing de la editorial.
Argumento: Ni los propios autores terminan de estar seguros de qué trata exactamente el libro.
Personajes: Perfectamente surrealistas, André Breton debe de estar revolviéndose en su tumba de envidia.
¿Dónde puede comprarse? Ni se le ocurra.


nov 25 2010

La noche en casa

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Se trata de la primera y aclamada obra del escritor madrileño, José María Guelbenzu, encuadrada dentro de numerosos manuales de literatura de posguerra. En su día la novela supuso un revulsivo contra la acción política de los 70, distanciándose de los prototipos creados y de la novela social acostumbrada, para insertarnos en una tradición más hedonista, que hoy sólo es interpretable desde la misma ironía desde la que contemplamos películas como Tigres de papel de Colomo. Los personajes utilizan el hogar para guarecerse no sólo del ataque de los grises, sino de su falta de compromiso, hartos de sentir un hastío que entonces era necesario y buscándose a sí mismos a través de una idea de libertad que les permitía alternar con sus amantes y fumar a escondidas, mientras se entretenían escribiendo poemas existencialistas al burdo amor, conscientes de su mediocridad y deseando huir de ella, para quedar finalmente atrapados por ellos mismos.
Chéspir es un poeta casado con Pilar, con quién tiene un hijo llamado Mozart, más por ser unigénito que por brillar en la música. Conforme vamos pasando páginas, asistimos a su separación, si bien Chéspir no deja nunca de amarla, si bien probablemente la razón de que ella no lo quiera son sus escarceos con Paula. Hay una especie de semejanza en el carácter de ambas mujeres, que viven el amor de forma apasionada, pero lo que atrae al protagonista de Paula es cierto afán diletantista por el que ve renacer proyectos disímiles en su cabeza, según ella porque no cree en la fidelidad, según él por cierta irresponsabilidad o incapacidad para ser feliz. Se reflexiona pues sobre el hecho de si vivir a salto de mata siendo un poeta o intelectual es beneficioso espiritualmente o si todo no es más que un enmarañamiento de la idea de status.

Calificación: Interesante en su contexto, quizás no ha envejecido todo lo bien que se quisiera.
Tipo de lector: Con curiosidad por conocer los usos y costumbres de la Transición en España.
Tipo de lectura: Amable, quizás en exceso.
Argumento: Sobre lo ridículo y lo inconformistas que, sin necesidad de serlo, nos volvemos tantos.
Personajes: Hedonistas anhedónicos.
¿Dónde leerlo?: Junto a El peso del mundo o No acosen al asesino para no tener nada en contra de su autor y ver cómo él también ha sabido ser heterogéneo y dispar.


nov 24 2010

Historia del toreo. El toreo contemporáneo 1966-1993

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El año 1.954, Néstor Luján firmaba esta Historia del toreo que repasa el arte de toreo a pie desde sus comienzos. El apéndice que analiza desde 1966 a 1993 lo firma Juan Antonio Polo.
Deudor de la monumental obra de Cossio, cuenta la historia de la fiesta de los toros con gran cantidad de detalles, con rigor, envuelve lo fundamental en datos, fechas y anécdotas casi siempre divertidas. Pero, además, explica las suertes, define los terrenos que se delimitan en una plaza, da sentido a la liturgia taurina tan mal entendida desde siempre y la mecánica de una corrida de toros.
Es de agradecer (por todos) que no entre el autor, ni a pontificar sobre lo que dice, ni a intentar convencer a nadie. Se limita Luján a exponer y dejar que cada cual piense e interprete lo que quiera o pueda.
Es un libro excelente para todos los que se quieren acercar al mundo del toro. Las explicaciones sencillas, aunque precisas, sirven para comprender un espectáculo difícil de ver si se parte desde cero y sin compañía. Pero, también, es una obra estupenda para los que ya saben cosas e incluso entienden de toros y toreros. El libro está salpicado de fechas, de datos, de leyendas que van muy bien par participar en la tertulia después de ir a la plaza. Además, incluye un repaso (suficiente) por la evolución del toreo en iberoamérica.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera que tenga cierta afición. O todo aquel que quiera descubrir un mundo difícil.
Tipo de lectura: Muy fácil.
¿Dónde puede leerse?: Tomando una horchata en cualquier terraza cercana a la plaza de toros.
¿Dónde puede comprarse?: Es algo difícil de encontrar, pero en su librería habitual le pondrán las cosas fáciles.


nov 22 2010

Señor Sueño

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El Señor Sueño es un jubilado, que lleva una vida apacible de retiro cerca del mar, asistido por una criada entrañable llamada Sosias. Como la de todos los viejos, su vida se reparte entre el recuerdo y el olvido. Da la sensación, por la minuciosidad con la que se cuentan pequeños detalles de intimidad, de que es el protagonista de esa vida quien la escribe a la manera de un diario, pero que lo hace en tercera persona.
El Señor Sueño es también un escritor que anota en un cuaderno reflexiones sobre la creación literaria y la construcción de la ficción.
Robert Pinguet que es y no es ese escritor que es y no es el Señor Sueño, fue hilvanando estos pensamientos durante veinte años, en el tiempo que su quehacer literario le dejaba libre, y lo consideró un divertimento.
Señor Sueño es, pues, un relato metaliterario, una novela en marcha y una colección de reflexiones, todo mezclado. Es una obra interesante para escritores e interesados en la creación, aunque los lectores no podemos evitar sentir el parpadeo de cierta luz de gas que desprende la novela, siempre buscando una segunda lectura en cada línea, de una manera un poco forzada, en detrimento de una historia que, sin embargo, es válida por sí misma.
Puesto que está dividido en pequeños fragmentos y la trama no es lineal, es un libro muy aconsejable para releer en ratos sueltos y activar el pensamiento.
El conjunto, completado por los textos Arado y El Arnés, más explícitamente reflexivos, deja traslucir misantropía y cierto desencanto, e incluso desengaño, ante la vida y el proceso de la creación literaria.
Me temo que debo decir que en esas dos décadas de escritura, Pinguet avanzó por estas líneas, desde el entorno del nouveau roman hasta la periferia de la novela postmoderna.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados por la construcción literaria.
Tipo de lectura: En dos niveles, no es complicada, pero mueve a la continua reflexión extratextual.
Argumento: Sencillo.
Personajes: Bastante entrañables.
¿Dónde puede leerse?: Es un buen libro para la mesita de noche.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


nov 21 2010

De la Elegancia Mientras se Duerme

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Reconozco que he quedado fascinado después de terminar de leer esta obra peculiar que llega al lector, por su forma y su poder de evocación, más como hechizo que como novela. Como acumulación de retazos que van definiendo y explicando una vida.
Esa fuerza cautivadora surge de la construcción de una voz narrativa elegante, categórica y precisa.
La composición participa de características comunes a las artes plásticas de la época en la que fue publicada, 1925, se puede hacer un paralelismo: una historia fragmentada y llena de aristas, como formada por planos superpuestos; una atmósfera morbosa y decadente; un estilo exacto pero lujoso, raro como lo puede ser una flor en un invernadero; un lenguaje cuidado, lleno de minúsculos adornos llamativos que son símbolos y referentes.
Son manos aisladas, expuestas a la contemplación como en un dibujo de Erté; es una sucesión de cuerpos ahogados que se deslizan por el Sena desde un París entrevisto; un cochero que asiste desde el pescante de su carruaje a una función en el teatro del mundo, donde están la sífilis, la perversión y la sexualidad decadente; ojos vacíos de emoción y arquitecturas inquietantes, como en los cuadros de Delvaux.
No es conveniente decir nada aquí sobre el vizconde de Lascano Tegui, porque la mera mención de sus hechos biográficos opacaría las reflexiones sobre su libro, y sería injusta con la labor alambicada que despliega Juan Sebastián Cárdenas en su texto introductorio, en donde documenta lo que sabemos de la invención patafísica de su vida y de su obra.
De la Elegancia Mientras se Duerme se lee con perplejidad porque su narrador exquisito juega con la paradoja y el desconcierto, porque se define por sus actos como un ser superior, trascendente, definitivo y tremendo. Porque anuncia en las primeras líneas los hechos que desencadenan su conclusión.
Es una novela maldita y oculta, que se publica por primera vez después de más de ochenta años. Sorprendente como su autor. Novela hechiza cuyo culto hemos de sostener o rechazar de manera irreflexiva, como una religión.

Calificación: Extraordinaria.
Tipo de lector: Decadentes.
Tipo de lectura: Exquisita.
Argumento: Tenue, podríamos hablar de sucesión de argumentos o de argumentación de sucesos, o de ambas cosas más bien; y esto no es un juego de palabras.
Personajes: Fascinantes y oscuros.
¿Dónde puede leerse?: En el bar o en la terraza del Ritz de Madrid, de París, de Londres.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en la librería Méndez, en la calle Mayor de Madrid, donde te lo pedirán si no lo tienen, como hacen habitualmente.