oct 29 2010

Don Julián

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Este libro, que ha sido revisado posteriormente por el autor, se publico en 1970 con el título de Reivindicación del Conde don Julián, y supuso un revulsivo para la anquilosada literatura del tardofranquismo.
Juan Goytisolo lo escribió con una clara intención de subvertir el lenguaje y la expresión, usando sistemas de puntuación novedosos, alternando diferentes historias, y alterando los espacios físico y temporal en los que se mueven sus personajes. Cita textos de otros autores, los modifica, abusa de las imágenes, de la reiteración, de las descripciones por acumulación. Todo ello es característico del experimentalismo que revolvió las letras españolas de la época. El texto requiere una lectura concentrada y atenta, a las referencias y a las claves, porque utiliza un esquema desestructurado y poético, cercano al impresionismo.
Es, por supuesto, una novela política de dura crítica social; curiosamente la sociedad a la que disecciona está fuera, enfrente, amenazante y amenazada; atisbada desde un Tánger real pero ilusorio, contrario a todo imaginario de lo exótico. Sin conocer nada de su autor sabríamos que es una novela de exilio, no necesariamente físico, sino mental y moral.
El argumento se cierra, circular, durante un día en la vida de su protagonista, un deambular topográfico, que da lugar a un laberinto de palabras, que forman secuencias de acción casi cinematográficas.
Don Julián (recordemos que en las mitologías ibéricas es el personaje que facilitó la invasión musulmana de la península) aparece aquí –más deseado que recreado- como el disidente, el traidor evocado y reivindicado; reclamado; porque el tema profundo de la novela es el placer de la traición a la Patria y de su destrucción, cuando ésta es lo que nos identifica, que nos define: que nos convierte, sin quererlo, en portavoces de algo que nos da una etiqueta y nos fabrica una máscara: qué patria? todas: las del pasado, las del presente y las del futuro: las grandes y las chicas, las poderosas, las miserables. El libro fue, por todo esto, (idea, forma, posicionamiento) un texto lúcido, valiente y moderno en el momento de su publicación; y lo es hoy igual que entonces.
Porque una de esas patrias (pero hay otras) era la España del desarrollismo narcótico, de la sociedad anestesiada por la ilusión del bienestar, que Goytisolo intuye en su ficción como una amenaza en sí misma para el progreso, y que debe ser arrasada por sus más ancestrales temores y terrores. Violada.
El final es metafórico y sexual, violento, lúbrico; uno de los escándalos que toda época necesita para avanzar.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Decidido e intenso.
Tipo de lectura: Requiere atención e incluso repaso, pero no es tan compleja como puede sospecharse, además es hermosa.
Argumento: Tiene varias líneas que se entrelazan en distintos niveles de complejidad.
Personajes: Simbólicos.
¿Dónde puede leerse?: En La Española o en el Tingis, en el zoco chico, pero también en el Valle de los Caídos.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería deberían tenerlo, y en la Librairie des Colonnes, en el bulevar Pasteur, si ya la han reabierto, con más razón.


oct 29 2010

Serralves 1940

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ahora una mirada. Abrimos un libro de fotografías de época, en blanco y negro.
En 1925, el rico industrial portugués Carlos Alberto Cabral, segundo Conde de Vizela, visita la Exposición de las Artes Decorativas de París, le acompaña el arquitecto José Marques da Silva; buscan inspiración para construir una morada en Oporto para el empresario. Las obras concluirán, tras diversas intervenciones y vicisitudes en 1944, y darán lugar a una de las residencias particulares más refinadas de Europa, la Casa Serralves. Jacques Gréber proyecta el jardín, que deberá acomodarse levemente a los estrictos códigos Art Decó de la Casa.
Edificio y jardines, están hoy bajo la tutela de la Fundação Serralves, que organizó esta exposición con fotografías realizadas por la Casa Alvão, de Oporto.
El título define una década, la de 1940, en la que se tomaron las instantáneas, cuando los jardines ya estaban formados y su propietario vivía un idilio con la que se convertiría después en su esposa, Blanche Daubin.
Los clichés se convierten así en testimonio de un tiempo y un espacio, y encierran, detrás de la clásica concepción paisajista, una fuerte carga expresionista, que se revela, sobre todo, cuando la naturaleza domesticada dialoga con los elementos arquitectónicos o forjados. Se han seleccionado, y recoge el catálogo solamente, imágenes sin presencia humana que crean espacios deshabitados, incluyéndose interiores de la mansión, solo cuando informan de su relación con los jardines.
Son imágenes monocromas, que crean una memoria íntima en cuanto que jardín privado, cerrado, congelado en el color y en el tiempo. El lector, convertido en flâneur, tiene que establecer el paralelismo con esas construcciones y ese parque que vemos hoy abierto, escrutado, recorrido, convertido en cuestión social y conciencia educacional.
Se acompañan las fotografías con tres breves e interesantes textos introductorios.

Calificación: Bello e interesante.
Tipo de lector: Interesados en paisajismo, arte y fotografía. Seres evolucionados.
Tipo de lectura: Breve y evocadora.
¿Dónde puede leerse?: En el propio parque, claro está, y en casa como recuerdo o proyecto.
¿Dónde encontrarlo?: En la propia Fundación o en librerías especializadas en Arte.