A la deriva

Artículo escrito por: Augusto Prieto

À vau l´eau implica en el francés original agua abajo, es algo que fracasa o que deriva. Una vida, en este caso.
Es imposible acercarse –salvo feliz casualidad- a la obra de Joris-Karl Huysmans, sin el recuerdo de su novela À Rebours, (traducida habitualmente al español como A Contrapelo o tambiénA Contra Natura) porque es descomunal en relación al resto de su legado literario. Esta deriva la precede; ya lleva el germen de la otra, aunque son muy diferentes.
Desde las primeras frases nos damos cuenta de que Huysmans es un escritor hábil con el lenguaje y minucioso con la utilización de las palabras y la acuñación de pequeñas metáforas brillantes. Es una obra extremadamente mordaz y divertida.
El escritor francés, novela la existencia de un Jean Folantin, envuelto en unas circunstancias que se definirían bien como quijotescas; pegados a su persona, conocemos su vida de infeliz funcionario sin perspectivas, atrapada en un París oscuro y satirizado. Percibimos un inquietante paralelismo entre aquel fin de siglo -haussmanniano, iluminado por la luz de gas- con este inicio, en el que lo leemos -forsteriano y digitalizado- que nos indica que terminaremos añorando su amabilidad. Porque la predicción es uno de los poderes de la literatura.
Dentro de esa ciudad que desaparece tragada por la modernidad, el protagonista vive la crisis de la madurez, y Huysmans transforma de manera magistral el desengaño, en un destellante fracaso.
Usa y abusa de la exageración y la terribilitá, convirtiendo lo cutre, que es lo líquido que cohesiona la novela, en seña de identidad. Por debajo siempre queda la desilusión y el desencanto de la pobreza y de la desesperanza.
El horror del mundo nuevo que adviene inevitable, prologa al Des Esseintes de À Rebours, que viene a ser el hermano rico del pobre Folantin. Todo se construye hábilmente en paralelo al paso de las estaciones.
A la deriva, es una novela corta y brillante; recrea una atmósfera que penetra por todos los sentidos.
Por la reconciliación con la Soledad que propone, es muy adecuada para leer en nuestras sociedades de hoy, y un acierto de los editores el rescatarla del olvido. Los lectores que no hayan podido soportar el exceso decadentista de À Rebours, que son muchos, tendrán una visión radicalmente distinta de su autor. Con seguridad.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Argumento: Una inquietante bajada a los infiernos.
Personajes: Muy bien dibujados.
¿Dónde puede leerse?: En un viejo café de París, a poder ser cerca de alguna tiparraca (morena, con el pelo liso y corte a lo paje, las patillas minuciosamente disparadas sobre las mejillas) que te asfixie con el humo de su Gitanes , al otro lado del exiguo velador.
¿Dónde encontrarlo?: En www.librosmachado.com.


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