La Morte D´Arthur (Suite)

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como ya se ha dicho, Thomas Mallory funde los contenidos de libros anteriores que recogen leyendas remotas: el romance anónimo Perlesvaus o el Alto Libro del Graal; Vida de Merlín e Historia Regum Britanniae, ambas de mano de Geoffrey de Monmouth y la secuela de Wace, Roman de Brut; El Caballero del León de Chrétien de Troyes; Li Livres dou Graal, de Robert de Boron; Parzival, de Wolfram von Eschenbach; y los libros del llamado Ciclo de La Vulgata, de autoría desconocida: Estoire del Sant Graal, Estoire de Merlín, Lancelot Propre, Queste del Saint Graal y Mort Artu.
Su influencia en la posteridad, sobre todo en el mundo anglosajón,  es inmensa y llega hasta hoy, a través de la literatura de Tennyson con Los Idilios del Rey, que iluminó Gustave Doré; de Steinbeck por Los Hechos del Rey Arturo y sus Nobles Caballeros, que es seguramente la manera más acertada para acercarse al ciclo artúrico por vez primera en la edad adulta; y de White, que produjo Camelot, La Leyenda del Rey Arturo; influyendo en las Crónicas de Narnia de Lewis y en La Tierra Baldía, de T.S.Eliot. En el Cine con la superproducción Excálibur (1981), de John Boorman, que sigue a una larga estela de filmes, entre los cuales: Los Caballeros del Rey Arturo de Richard Thorpe (1953); The Sword in the Stone (1963), titulada en España Merlín el Encantador, dirigida por Wolfgang Reitherman, la última animación estrenada en vida de Walt Disney; o Camelot (1967) de Joshua Logan.
King Arthur, de Henry Purcell con libreto de Dryden, es quizás la ópera más evocadora de las que prolongan La Morthe d´Arthur, porque la que construye el mito, el Parsifal de Richard Wagner viene directamente de von Eschenbach; Lo continúan Guinevere de Hubert Parry; Arthús de Amedeu Vives; Merlín, de Isaac Albéniz; Le Roi Arthus de Ernest Chausson; The Bird of Arthur y The Round Table, de Rutland Boughton; y Gawain de Harrison Birtwistle.
Cesamos la enumeración advirtiendo que Tristán e Isolda (que están en Mallory) viene de Gottfried von Strassburg y engendra un ciclo propio, y que sería excesivo enumerar la influencia de la novela en el cómic –El Príncipe Valiente de Hal Foster (Prince Valiant in the Days of King Arthur) o El Caballero Negro de Marvel Comics-; en la música moderna, con las canciones A Past and Future Secret y Mordred’s Song de Blind Guardian; y los álbumes de Rick Bakeman, The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table; de Grave Digger, Excalibur; o de SuidAkrA, Emprise to Avalon; en la televisión: Las Brumas de Avalon (2001) o Merlín (2008) entre muchas otras; y en el teatro con los libretos de Mike Poulton y Cristian Vélez, por no hablar de la parodia musical Monty Python´s Spamalot, secuela de la película Monty Python and the Holy Grail, que en España se tituló Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus Locos Seguidores, rematando el absurdo.
Además de Doré, y de Arthur Rackam, el gran Aubrey Beardsley ilustró La Muerte, de Mallory para una edición de lujo en 1893, siendo su primer gran encargo. Lo hicieron también Walter Crane y Howard Pyle.
Sin embargo, si ha habido una manifestación artística para la que la obra de Sir Thomas Mallory ha sido definitivamente inspiradora es para la pintura, en especial entre los prerrafaelitas y los historicistas victorianos: John Willian Waterhouse, Tristán e Isolda; James Archer, La Muerte del Rey Arturo; G.F.Wats, Sir Galahad; o Edward Burne-Jones a cuyo Sueño del Rey Arturo en Avalón dedicó los últimos diecisiete años de su vida, con la intención de dejar a la posteridad un legado mágico.
A lo largo de las páginas aparecen falsos caballeros y caballeros que cabalgan invisibles, sus nombres, y los de los lugares en los que el romance acontece, han sido preservados por el traductor en un encanto evocador, que atraviesa los dialectos medievales: Sagramore le Desirous; Breunor Le Noir, llamado el Caballero de La Cote Mal Tallé; el Castillo Orgulous y la Isla de Turmance; Sir Gromore Somir Jaure, sir Breunis Saunce Pité, sir Balin le Savage y sir Alexander le Orphelín; está el Castillo Desirous y el Agua de Mortaise. Sir Galahad, el Caballero Mancebo que se sienta en la Silla Peligrosa. Sir Safer el Sarraceno y su hermano Palomides que persigue la demanda de la Bestia Gañidora; sir Ironside, llamado el Caballero de las Landas Bermejas, y que encabeza una serie de alucinantes caballeros de colores: Azur, Negro, Verde, Blanco y Bermejo. También están sir Ozanna le Curé Hardi, sir Persant de la India y el Castillo Abblasoure. Hay cientos.
La leyenda artúrica es una religión y ésta obra es su libro canónico.

Calificación: Indispensable.
Tipo de lector: Todos. Aficionados a los libros de caballería.
Tipo de lectura: Hay que afrontar con paciencia innumerables batallas pero merece la pena.
Argumento: El de una saga.
Personajes: Al final se van formando de alguna manera en la cabeza y no nos abandonan.
¿Dónde puede leerse?: ¿En la ciudad de Camelot, después  llamada Winchester?
¿Dónde encontrarlo?: La edición de Siruela, con suerte en www.uniliber.com


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