Black, black, black

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Séptima novela de la escritora madrileña Marta Sanz que, en esta ocasión utiliza el género negro para contar una historia donde reflexiona con solvencia sobre el extraño entramado existente entre realidad y ficción; con cierta voluntad de estilo, a lo Chandler o Hammett, Sanz demuestra que un género normalmente practicado por hombres, puede llegar a realizarse con la misma inteligencia y mala leche por parte de una mujer y hablamos no sólo de la escritora, sino de los tres narradores que utiliza, a saber:  Zarco, un detective homosexual que vive una relación de amor-odio con su ex, Paula y que resulta algo antipático como cliché en su búsqueda de futuras tramas; Luz, una enferma de menopausia que quizás con un ánimo más literario que confesional, escribe a su psiquiatra un diario por el que ve sentir este rasgo como algo psicopático, producto de la demasiada observancia obsesiva sobre sí misma; y por último Paula, la ya citada ex de Zarco que, habida cuenta de la lectura del diario de Luz, trata de reconstruir el suceso de la muerte de Cristina Esquivel, geriatra que ha aparecido ahorcada con un cordón de zapato en su propia casa.
Gracias al diario de Luz aparece en la novela el tema de cómo las personas indefensas son capaces de causar engaño; este tema, que obvia la discapacidad y los temas mentales de fondo, es tratado desde una perspectiva, a la vez, interiorista y expresionista que implica, pero no modifica la acción, como si los débiles tuviesen siempre más motivos para actuar que los fuertes, y éstos fuesen susceptibles de crear violencia a través de lo que escriben, y por tanto, desde la que se crea; se juega a elucubrar que si existe esta violencia, no es porque la ejecuten, sino porque la piensan. Lo que se piensa y lo que se manifiesta podrían ser dos caras de la misma moneda, lo que hace que este peligroso juego quede en atmósfera.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Exigente más con el contenido que con la forma.
Tipo de lectura: Sencilla, pero poco amable. Expresionista e interiorista a la vez.
Argumento: Del por qué de un asesinato donde hasta el acomodador tiene algo que callar.
Personajes: A veces demasiado rígidos como para imaginarlos pasar de la primera a la tercera parte.
¿Dónde leerlo? En invierno, cerca de una chimenea.


1 Respuesta en “Black, black, black”

  • Edda ha escrito:

    El invierno amenaza ya por estos lares. Tengo cerca una chimenea y ganas de leer esta novela, así que no tardará en caer. Gracias.