oct 19 2010

El gozo de escribir

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El gozo de escribir lo ha escrito una tal Natalie Goldberg. Anima a todos los seres humanos a escribir bien. Maravilloso. Pero, además, dice cosas importantísimas. Por ejemplo, Si para escribir necesitáis una habitación, encontrad una habitación. Me deshago del gusto leyendo consejos como este. Pero el clímax lo he alcanzado al leer que (habla del oficio de escribir) tenemos que ser amables con nosotros mismos; si lo conseguimos, lo seremos también con el resto del mundo. No tengo palabras de agradecimiento para esta autora. Mi vida ha cambiado radicalmente. Debería haber sospechado algo así al leer la contraportada. Dice que (el libro) puede incluso salvarnos la vida.
Impresionante. No merece la pena decir nada más.

Calificación: Bochornoso e insultante.
Tipo de lector: Natalie Goldberg y familia.
Tipo de lectura: No lo negaré… tronchante.
Le sobra desde la primera hasta la última letra. No engancha.
¿Donde puede leerse?: A punto de morir por si salva vidas mediante rayos siderales. Lo que dice no salva nada. Pero por probar que no quede.
¿Dónde puede encontrarse?: En mi cubo de la basura hay un ejemplar.


oct 19 2010

Black, black, black

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Séptima novela de la escritora madrileña Marta Sanz que, en esta ocasión utiliza el género negro para contar una historia donde reflexiona con solvencia sobre el extraño entramado existente entre realidad y ficción; con cierta voluntad de estilo, a lo Chandler o Hammett, Sanz demuestra que un género normalmente practicado por hombres, puede llegar a realizarse con la misma inteligencia y mala leche por parte de una mujer y hablamos no sólo de la escritora, sino de los tres narradores que utiliza, a saber:  Zarco, un detective homosexual que vive una relación de amor-odio con su ex, Paula y que resulta algo antipático como cliché en su búsqueda de futuras tramas; Luz, una enferma de menopausia que quizás con un ánimo más literario que confesional, escribe a su psiquiatra un diario por el que ve sentir este rasgo como algo psicopático, producto de la demasiada observancia obsesiva sobre sí misma; y por último Paula, la ya citada ex de Zarco que, habida cuenta de la lectura del diario de Luz, trata de reconstruir el suceso de la muerte de Cristina Esquivel, geriatra que ha aparecido ahorcada con un cordón de zapato en su propia casa.
Gracias al diario de Luz aparece en la novela el tema de cómo las personas indefensas son capaces de causar engaño; este tema, que obvia la discapacidad y los temas mentales de fondo, es tratado desde una perspectiva, a la vez, interiorista y expresionista que implica, pero no modifica la acción, como si los débiles tuviesen siempre más motivos para actuar que los fuertes, y éstos fuesen susceptibles de crear violencia a través de lo que escriben, y por tanto, desde la que se crea; se juega a elucubrar que si existe esta violencia, no es porque la ejecuten, sino porque la piensan. Lo que se piensa y lo que se manifiesta podrían ser dos caras de la misma moneda, lo que hace que este peligroso juego quede en atmósfera.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Exigente más con el contenido que con la forma.
Tipo de lectura: Sencilla, pero poco amable. Expresionista e interiorista a la vez.
Argumento: Del por qué de un asesinato donde hasta el acomodador tiene algo que callar.
Personajes: A veces demasiado rígidos como para imaginarlos pasar de la primera a la tercera parte.
¿Dónde leerlo? En invierno, cerca de una chimenea.


oct 19 2010

La papisa Juana

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La historia de una mujer que llegó a ocupar el trono de Pedro aparece vaga, pero repetidamente, en las crónicas de los historiadores, y hacen referencia a ella autores tan destacados como Bartolomeo Platina, que fue secretario de los Papas Pío II y Pablo II, y prefecto de la Biblioteca Apostólica con Sixto IV. Emmanuel Royidis lo destacó en el prefacio a la edición definitiva de este libro, acompañándolo de una larga lista de autoridades que mencionaron a la Papisa. Lo hacía para evitar las críticas de falsedad que se alzaron con la publicación de la novela en 1886, y que culminaron con la prohibición del libro y la excomunión de su autor.
Lo que sí es claro, es que Royidis apoya este retrato histórico de Atenas y Roma en el siglo IX sobre un conocimiento exhaustivo de la historia y manejando con soltura los escritos de los santos y las autoridades de la iglesia; también, que lo hace con la intención de construir una sátira contra las iglesias cristianas, especialmente la occidental, por su apropiación de los símbolos y ritos del paganismo, por la simonía y la corrupción de su clero, por el tráfico y la adoración de despojos humanos convertidos en reliquias.
Lawrence Durrell tuvo conocimiento de esta obra transgresora y decidió traducirla y adaptarla del griego al inglés, base de la única edición en castellano que conozco, producida por Edhasa; en su prefacio, define la novela como una especie de breve informe sobre la historia y las desventuras de Eros, desde que el cristianismo lo transformó, de ser un dios, en un movimiento secreto de resistencia.
La Papisa Juana es una sátira histórica, con un discurso hábilmente trazado, pero sin excesivo valor literario, y es más curiosa que interesante. Es irreverente, sacrílega y procaz; picante y levemente erótica. Emmanuel Royidis hace guiños al lector con comparaciones extemporáneas y maneja a su capricho las vidas de los santos y los escritos de los filósofos, no perdiendo  ocasión para criticar a poetas contemporáneos, o la política del día, en esta farsa. No perdamos de vista que utiliza, para esta crítica feroz, la venenosa lengua griega.
Es evidente que por mucho apoyo histórico que tenga la existencia de Juana, la narración que hilvana el autor es fruto de una capacidad de fabulación enorme, que esconde todo rigor original; pero no deja de ser entretenida; y sobre su tema, habida cuenta de la desquiciada historia de la cristiandad medieval que define el escritor como una inconsistente e indigesta fusión de hebraísmo e idolatría, podía haber tenido perfecta cabida semejante personaje. Como dicen los italianos: Se non è vero, è ben trovato.

Calificación: Curiosa.
Tipo de lector: Cualquiera, abstenerse cristianos renacidos.
Tipo de lectura: Entretenida.
Argumento: Sugerente.
Personajes: Se convierten en verdaderos y humanos.
¿Dónde puede leerse?: En los lugares que se me ocurren quizás sea acertado cubrir el título de las guardas (y nada de pantalón corto, ni camisetas de tirantes, ¡ustedes ya saben!) porque tienen sus propios y arbitrarios cuerpos policiales.
¿Dónde encontrarlo?: Supongo que en www.iberlibro.com que es en donde lo conseguí yo.