Los adioses

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los adioses es un libro necesario para todo aquel que quiera escribir o leer.
El lenguaje es la herramienta imprescindible para narrar. Cualquier tipo de lenguaje y en cualquier forma de narrar. Y la interpretación de lo narrado es fundamental para que lo dicho o lo visto sea una cosa u otra. Dicho así parece que se trata de algo patente y que todos sabemos. Pero no es verdad. Ante una misma cosa la reacción de uno u otro puede ser opuesta. Y todo depende de como miremos lo que nos presentan. Es difícil que al hacerlo seamos conscientes de ello.
Un hombre acude a un centro médico para recuperarse de una tuberculosis. Recibe cartas que pasan por las manos del dueño de la tienda en la que se centra todo el comercio del lugar. Unas son cartas escritas a mano. Otras llegan escritas con una máquina de escribir. Nadie sabe nada de ese hombre que, además, se relaciona poco con el resto de enfermos. A partir de esas cartas (los sobres) comienzan las conjeturas sobre quién es él, quién le escribe, cómo llegó hasta allí. Se va construyendo la historia desde ese territorio. Y va apareciendo la verdad desde el personaje. La gracia está en que si, desde el principio, el lector no presta atención se termina convirtiendo en cómplice de ese hombre que crea un mundo engañoso alrededor de un hombre muy distinto al que quiere pintar. El tendero ensucia la realidad, el mal lector lo hace al mismo tiempo. Aunque, finalmente, la verdadera historia va apareciendo.
La ficción no es inventar una historia y contarla. No, eso es cosa de malos escritores. La ficción consiste en representar una realidad para entender la vida, el mundo. Cualquier movimiento que lleve hasta situaciones mentirosas convierte el intento de literatura en una farsa. Y de esto va el libro de Juan Carlos Onetti. Una obra fantástica e imprescindible. Una forma de acercarse a la verdad de la ficción y a la mentira de las narraciones baratas.
No es una novela fácil. No es una narración que nos entretenga, sólo. No se encuentran en ellas héroes maravillosos ni heroínas esbeltas y bellas. Es el mundo, es el lenguaje, es la literatura. Como siempre pasa en las grandes obras.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Los interesados en conocer de qué va esto de escribir. Y por tanto de leer.
Tipo de lectura: Ha de ser cuidadosa. Pero llena de sensaciones inolvidables.
Engancha desde la primera línea. Y no sobra ni una de ellas, claro.
Argumento: Cómo todo se contamina desde el lenguaje.
Personajes: Formidables.
¿Dónde puede leerse? Con tranquilidad y junto a la ventana. Si llueve mucho mejor.
¿Dónde puede comprarse?: Por internet seguro que se encuentra.


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