El caso Kurílov

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Kurílov es un temido ministro del Zar, símbolo de la opresión del poder sobre un pueblo humillado. Bajo la sombra de ese poder se fragua la revolución.
Irène Némirovsky utiliza a esta figura de ficción, para revolver en la oscura zona humana de los que ejercen el terror desde el estado, en sus motivaciones y pretextos, su inocencia o su podredumbre, porque a ella la cultura y el éxodo, le permitieron juzgar a la clase social de la que procedía.
Equilibra la balanza analizando, también, el sueño confuso de los revolucionarios, su largo camino hacia el asesinato y la crueldad.
La autora se sitúa en medio, en el lugar que corresponde a la justicia velada, que intuye a todos los hombres como seres limitados y miserables. Se vale de personajes creados desde lo físico, sobreexpuestos en una primera descripción y tenaces. Utiliza con sabiduría un realismo algo mecánico, sin adornos, para dejar después paso a una emoción tenue y palpitante, cercana a la empatía.
Es un discurso sobre la justificación de los que detentan el poder, y de los que no encuentran otra forma para desalojarles de allí que el crimen; investiga sobre la inevitable doble dirección del terror y su inutilidad. Escribe con solo quince años de distancia del marco histórico que tuvo que conocer por proximidad y en el que descarta la moralidad y las ideologías. La novela es un retrato austero de un momento crucial, saturado de helor, en una ciudad, San Petersburgo, acosada por crepúsculos interminables.
Irène, que murió víctima de los terrores de Auschwitch, deja aquí un testamento que quiere inventariar la inutilidad del acto terrorista y la comprensión que debemos a cualquier otro. Es un legado hermoso y escalofriante.
León M. es el narrador, nos cuenta, desde las puertas de la muerte, la historia; la suya, que está marcada por un destino inefable y la de Kurílov a quien conoció y quiso comprender; en esa época, León M. recibió el encargo inevitable de matarle.

Calificación: Muy Buena.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Lineal y sorprendente.
Personajes: Profundamente humanos en sus miserias, muy alejados de los héroes que querrían ser.
¿Dónde puede leerse?: Frente a las verjas del Palacio de Invierno, en San Petersburgo.
¿Dónde encontrarlo?: En todas las librerías lo tienen ahora porque está recién publicado y Némirovsky es muy leída después de su Suite Francesa.


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